GAESA TENÍA URGENCIA DE FABRICAR HOTELES Por Pedro Roig, Director Centro Cubano de Estudios Estratégicos
Desde el 2020, Cuba comunista atraviesa la más profunda crisis económica de su historia, sin perspectivas viables de ser superadas aunque los datos estadísticos que ofrece Cuba, son adulterados por la propaganda. Es evidente que la economía dominada por la ideología Marxista enfrenta un desplome sistémico de enorme magnitud.
La producción de electricidad sufre por el creciente desabastecimiento de petróleo de Venezuela y el envejecimiento de las plantas termoeléctricas de energía. Esta interacción de una administración ineficiente combinada con una acuciante falta de capital para adquirir petróleo, ha hecho metástasis creando una enorme crisis energética, que afecta a nivel multidimensional todos los sectores de la economía nacional.
En el 2022 el 95% de la electricidad generada en Cuba provino de recursos no renovables (petróleo y gas) y el 5% restante de fuentes renovables (solar, hidráulica y eólica). Cuba promedia una producción de 50 mil barriles diarios de petróleo crudo con un alto contenido de ácido sulfúrico, que aceleran los niveles de corrosión en el interior de las calderas y tuberías de enlace, aumentando las averías y costo del mantenimiento.
En el verano del 2023, el suministro de petróleo de Venezuela fue insuficiente para abastecer las termoeléctricas y los cortes eléctricos (Apagones) se extendieron por 8 o 10 horas a lo largo y ancho de la isla, incluyendo la capital que había tenido un trato preferencial.
La vida útil de las termoeléctricas es de 30 a 35 años, Cuba cuenta con 15 bloques de generar electricidad, 12 de las cuales tienen más de 40 años. El deterioro es evidente y el cubano lo vive y sufre en los diarios y prolongados “apagones", sin perspectivas claras de soluciones. La Antonio Guiteras,el principal bloque de energía eléctrica de Cuba tuvo más de 25 roturas en el 2023. |
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