viernes, 7 de octubre de 2011

Entre moscas y hormigas esperan los pacientes en el principal hospital santiaguero



Enfermos enfrentan la indolencia y la falta de higiene en una espera que puede durar hasta 24 horas para ser atendidos en el Hospital Provincial de Santiago de Cuba.

martinoticias.com 07 de octubre de 2011

En el Cuerpo de Guardia del hospital Provincial de Santiago de Cuba los enfermos esperan hasta 24 horas para ser atendidos.

Llegar a la sala de emergencias es un reto: Jorge Pérez, se presenta en la entrada con su madre de 85 años de edad en brazos; el primer obstáculo es el guardia de seguridad con su uniforme carmelita y un bastón colgado a la cintura, quien sin mirar a la enferma, ni a los familiares levantó un dedo y dijo: “solo un acompañante”.

Una vez dentro se encuentra con dos supuestas enfermeras involucradas en lo que parecía ser una conversación muy amena, porque ni notaron que había llegado un paciente. Jorge pide ayuda, la conversación en realidad debió estar muy interesante porque ni se inmutaron.

Ante la situación, aún con su madre en brazos, quien sufre de una fractura en la cadera, un cuadro de anemia aguda con 6.5 de hemoglobina y edema inferior, grita por ayuda.

Esta vez las enfermeras sí responden, pero solo para protestar porque las interrumpieron.

En medio de la desesperación y el enredo, no aparecía un camillero, y es que no había en ese momento. Las sillas de rueda estaban en la calle, así que con su madre en brazos aún y con el cuerpo desplomado, Jorge tuvo que salir de la sala y sentarla en la silla.

De regreso se encuentra con una doctora residente que antes de preguntar cuál era la situación del paciente decide que involucrase en la discusión de las enfermeras era la prioridad. Cuando por un momento toma conciencia, le pide a Jorge que cargue a la señora y la acueste en la camilla que tenía las barandas sucias con sangre ya seca.

A situaciones como estas se enfrentan minuto a minuto los enfermos en Cuba, un país que el gobierno asegura es una potencia médica mundial.

La palabra hospital es sinónimo de seguridad y cuidados. Sin embrago, las afueras del hospital provincial dibujan un panorama de decadencia, sin ventanas, cables colgando, cortinas que en algún momento fueron blancas.

Guillermo Espinosa, opositor residente de Santiago de Cuba, cataloga la situación de “delicada y grave” principalmente en esta provincia oriental donde los focos de dengue han aumentado. Bajo una higiene deplorable están ingresados los infectados.

“Muchos pacientes con síntomas de dengue no desean ingresar… debido a que hay que llevar las sabanas, llevar las toallas, llevar las cosas que no tienen en su casa", dice Espinosa.

En el cuerpo de guardia de este mismo hospital, los enfermos en medio de un calor asfixiante y que cocina la piel, esperan a ser atendidos. Aquí se escuchan comentarios como “hace 24 horas que estoy esperando”. En el piso se encuentran gasas sucias y sobre la meseta de uno de los cuartos de curas hormigas.

“La gente esta trabajando por trabajar, le pasan por encima al churre… No existen los productos químicos para desinfectar las salas", agregó Espinosa.

Regina Rodríguez explica, mientras atienden a su madre en el clínico del poblado, El Caney, que la situación médica es crítica. “Si no compras al medico te arriesgas a esperar hasta 24 horas para que te atiendan.

“Mira -dice al tiempo que muestra una bolsita- aquí le compré al médico un refresco, un sándwich, y unas galleticas para que me atienda bien a mi mamá a quien le realizaron un electro, una placa y un análisis de sangre”, asegura que es la única manera de “resolver”.

Retornando a Jorge, después de entrevistarse con 6 doctores y ante la ausencia de un posible tratamiento efectivo para su madre decidió, bajo su responsabilidad, llevársela del hospital Provincial y dijo con estas palabras “aquí ustedes van a matar a mi mamá”. Con la ayuda de un amigo "resolvió" que la internaran en la sala de terapia intensiva del hospital militar de Santiago de Cuba. Un edificio donde las salas que conforman el centro de la estructura también está en ruinas.

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