martes, 29 de julio de 2014

Gays oficialistas piden la intervención de la Fiscalía por omisiones en la ley laboral

Gays oficialistas piden la intervención de la Fiscalía por omisiones en la ley laboral

Protestan porque no se prohibiera la 'discriminación por identidad de género'. Exigen que se investigue a quienes puedan estar involucrados en ese 'hecho ilegal'.
Integrantes del Proyecto Arcoiris exigieron a la Fiscalía General que investigue "a fondo" las causas por las que el nuevo Código del Trabajo, aprobado recientemente, no prohibió la discriminación por identidad de género.
Según el grupo gay oficialista, la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos de la Asamblea, presidida por José Luis Toledo, "incumplió el mandato recibido" durante el análisis del texto legal.
Los firmantes piden que se investigue a "todas las instituciones o personas que puedan estar involucradas en ese hecho ilegal y violatorio de los principios de la Democracia Socialista".
Asimismo solicitan agotar "todos los procedimientos jurídicos existentes, con vistas a volver a someter a votación" el Código del Trabajo en la Asamblea unipartidista.
Arcoiris se solidarizó con los transexuales, travestis y transgéneros, "grupo profundamente desfavorecido, porque está en situación de vulnerabilidad familiar y social".
De acuerdo con el texto, publicado en el blog del periodista Francisco Rodríguez, dicha situación "les dificulta el acceso pleno a todos los niveles de enseñanza y les obliga a aceptar empleos no calificados en el mejor de los casos, u optar por la prostitución y ser víctimas frecuentes de violencia de género y trata de personas".
Además solicitan a la diputada Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual, que "ejerza su derecho a la iniciativa legislativa individual".
Aunque Arcoiris reconoce que la modalidad individual "nunca antes" ha sido utilizada en la Asamblea Nacional, propone que la hija de Raúl Castro presente "un proyecto de Ley de Identidad de Género y de un nuevo Código de Familia, que reconozca explícitamente los derechos de la ciudadanía LGBTI y sus familiares".
"Interpreto lo ocurrido como parte de las tensiones creativas propias de todo proceso revolucionario", dijo Mariela Castro tras aprobarse la ley. Según se supo luego, ella habría votado en contra.
El nuevo Código del Trabajo tampoco permite la libertad sindical o de huelga, ni prohíbe la discriminación laboral por razones políticas o ideológicas. Ningún grupo oficialista cuestionó dichas omisiones.

Médicos cubanos que atendieron a Hugo Chávez graban un vídeo musical

Médicos cubanos que atendieron a Hugo Chávez graban un vídeo musical

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Son Liettel Leyva, Juan Antonio Gutiérrez, Julio F. Rivero, Norlan Bressler y Juan A. Richard. Hasta ahora, La Habana y Caracas habían mantenido sus identidades en secreto.
Los médico cubanos Liettel Leyva, Juan Antonio Gutiérrez y Juan A. Richard, miembro del equipo que atendió a Hugo Chávez.
Cinco miembros del equipo médico que atendió a Hugo Chávez en Cuba han grabado una canción dedicada al fallecido presidente venezolano que fue difundida este lunes por el programa Mesa Redonda, de la televisión estatal.
Hasta ahora, Caracas y La Habana habían mantenido en secreto la identidad de los médicos.
El cantautor Raúl Torres escribió el tema, titulado "Los amigos del amigo", y dirigió su grabación.
En el vídeo, publicado también por la web oficial Cubadebate, aparecen los médicos Liettel Leyva, Juan Antonio Gutiérrez, Julio F. Rivero, Norlan Bressler y Juan A. Richard. Sus especialidades no fueron especificadas.
Los profesionales integraron la Unidad Médica Presidencial Misión Martí, que trató a Chávez en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas de La Habana (CIMEQ). El mandatario no pudo sobrevivir al cáncer que padecía.
Cubadebate publicó además una foto del equipo médico con el actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tomada en marzo de 2013.
Chávez murió 5 de ese mismo mes. La web oficial no precisó el día exacto en que fue realizada la foto. Indicó que Maduro impuso "a un grupo de siete médicos de la Misión Martí" la Orden de Libertadores de Venezuela en su Primera Clase.

Un vídeo musical revela la identidad de los médicos cubanos que atendieron a Chavez

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Herencia de una cubana se esfuma en las Bahamas

Herencia de una cubana se esfuma en las Bahamas


 

JTAMAYO@ELNUEVOHERALD.COM


Kenia Batista Mir afirma que ella tuvo una vida feliz con su esposo alemán, quien llevó a la cubana a vivir con él en las Bahamas. “Estaba fuera de Cuba, y a la vez cerca”, dijo ella. El falleció despues, dejándole un patrimonio que se estima en unos $10 millones.
Pero 3 años y medio después de la muerte de Franz Kohlrautz, Batista alega que sólo ha recibido alrededor de $70,000 en efectivo. Su abogada está tratando de averiguar dónde está el resto del dinero, y por qué la casa de la pareja, en un vecindario de casas cuyo valor está entre $2 y $3 millones, se vendió por $200,000.
Documentos legales muestran que el albacea del testamento de Kohlrautz era además el presidente de la compañía que compró la casa: el viceprimer ministro de Bahamas Philip “Brave” Davis, en ese entonces abogado privado.
“La posición del señor Davis es que él no ha hecho nada indebido”, dijo Philip McKenzie, abogado del bufete de Davis en Nassau, Davis & Co.
El caso de Batista ha generado un grueso expediente de documentos legales y cartas entre tres abogados, así como quejas al Colegio de Abogados de las Bahamas e incluso a la Reina de Inglaterra, jefa de estado oficial de la ex colonia británica.
“Pero quejarse de esto es como quejarse de Raúl Castro a un policía cubano”, dijo William Nelson, de 56 años, un maestro de secundaria de las Bahamas que está ayudando a Batista porque ella es de la misma ciudad de Cuba que su esposa, Las Tunas.
Batista dijo que ella conoció a Kohlrautz en el 2005 cuando ella tenía 25 años y era camarera en El Chévere, un club de La Habana conocido por sus clases de salsa. El tenía 75 años y estaba tomando clases. Natural de Alemania, él había hecho una fortuna en minería y vivía en Freeport, Bahamas.
Ella se fue a vivir con él en el 2006, y se instalaron en la casa de él, una residencia de cinco cuartos y seis baños más cancha de tenis en la costosa sección de Lucaya. Ellos tenían dos autos marca Mercedes Benz en el garage y un barco anclado en el canal detrás de la casa. Se casaron en el 2009.
“Nos llevábamos muy bien. Yo fui muy feliz”, dijo Batista a el Nuevo Herald por teléfono desde Las Tunas. Nelson dijo que Kohlrautz era “posesivo y no muy simpático”, y que el matrimonio fue “un poco tempestuoso”. Batista dijo que eso no era cierto.
Sea como fuere, el 26 de mayo del 2010 Kohlrautz firmó un testamento nombrando a Davis, su abogado de mucho tiempo, como su albacea. El dejó a Davis $500,000 y varios terrenos que afirmó Davis le había ayudado a recobrar en una larga batalla judicial.
El testamento dejaba específicamente a Batista la casa de Freeport y todo lo que contenía, una cuenta de banco y dos cajas fuertes de depósito en las Bahamas. Pero agregó que dejaba “todo el resto de mi patrimonio, inmobiliario o de cualquier otro tipo, y situado doquiera se encuentre, a mi esposa Kenia Batista”.
Batista dijo que Kohlrautz tenía un apartamento en Alemania lleno de antigüedades y pinturas, cuentas de banco en Hamburgo y Frankfurt y una póliza de seguro de vida en Suiza. El se mantenía además activo en la bolsa de valores y contaba con intereses financieros en Sudáfrica y Panamá. Nelson ha estimado el matrimonio total en alrededor de $10 millones.
Kohlrautz murió de un ataque al corazón poco después de firmar el testamento, el 17 de noviembre del 2010. Batista dijo que ella estaba en Cuba, en uno de sus viajes para mantener la validez de su visa de visitante de Bahamas y su residencia cubana, y regresó enseguida.
Batista dijo que ella contrató a un abogado de Freeport, Carlson Shurland, para que la representara porque no le gustaba Davis. Shurland estaba presente el 17 de marzo del 2011, cuando ella firmó dos documentos que, según ella afirma, la traductora Adriana Alain le describió que eran para aceptar un adelanto de efectivo de $30,000 por su patrimonio. Batista habla muy poco inglés.
Uno de los documentos, sin embargo, da constancia de la venta que hizo Batista de la casa a Chrida Holdings por $200,000. Davis es identificado en el documento como presidente de Chrida. La abogada actual de Batista, Tiffany Dennison, dijo que ella no había visto evidencia de que Davis hubiera tratado de vender la casa antes de que fuera vendida a Chrida.
En el otro documento, Batista vende “la totalidad de sus intereses en el patrimonio” de Kohlrautz a Davis por $200,000. El Nuevo Herald obtuvo copias de ambos documentos.
Shurland no devolvió mensajes y correos electrónicos del Nuevo Herald solicitando una entrevista. La oficina gubernamental de Davis dijo que él no tenía autorización para comentar sobre temas relacionados con su trabajo como abogado, y remitió al Nuevo Herald a McKenzie. El dijo que si Batista tenía una queja, que debería llevarla al Colegio de Abogados y otras autoridades.
Batista dijo que Shurland le había presentado a Alain, quien tradujo en las firmas del 17 de marzo del 2011. Shurland ha dicho que Alain era amiga de Batista. Alain dijo al Nuevo Herald que solamente haría declaraciones en presencia de Shurland y Batista.
La viuda alegó además que Davis le había dicho que el “adelanto” en efectivo que ella recibió ese día era necesario porque el testamento estaba siendo impugnado por el hijo de Kohlrautz de un matrimonio anterior, Alexander. Dennison dijo que ella no ha visto evidencia alguna de semejante impugnación. No se pudo localizar a Alexander, y su madre no comento sobre el asunto.
Batista dijo que ella regresó a Cuba el 8 de abril del 2011 mientras Shurland se esforzaba por conseguirle una nueva visa para las Bahamas. Su nueva visa llegó más de un año después, y ella regresó a Freeport en junio del 2012.
“Voy a mi casa, y hay una persona adentro”, dijo. Ella fue a casa de Nelson y su esposa, Mariela Solórzano Aguilera, y después de algunas investigaciones se dieron cuenta de que la casa había sido vendida a Davis.
Batista estimó que ella ha recibido hasta el momento alrededor de $60,000-$70,000 en efectivo, y que Shurland se ha encargado de otros gastos suyos, como boletos de avión y salidas de compras.
Dennison dijo que ella pidió a Shurland y McKenzie cuentas detalladas de la herencia, pero no las ha recibido.
Nelson envió cartas a nombre de Batista al Colegio de Abogados de las Bahamas y a la Reina Isabel II porque ella es la jefa de estado oficial de las Bahamas. El despacho de la reina le respondió que la queja había sido remitida a la representante oficial de la Corona en Nassau, la gobernadora general Marguerite Pindling.
El colegio de abogados confirmó a Nelson que había recibido su queja, con fecha del 5 de junio del 2012, pero no respondió a un correo electrónico del Nuevo Herald pidiendo información sobre el estado del caso.

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Santa y Virgen no irán al infierno

Santa y Virgen no irán al infierno

Sólo ella y su santa picardía sabrán lo que le dicen al turista. Tienen 81 y 87 años: cabezas floreadas, labios llameantes, y salen a luchar las calles

1. Sólo ella y su santa picardía saben lo que está diciendo Santa al turista- Foto JHF
Sólo ella y su santa picardía saben lo que está diciendo Santa al turista- Foto JHF
LA HABANA, Cuba -Sólo ella y su santa picardía sabrán lo que le estaba diciendo Santa al turista en el momento en que los retraté. En su campo de lucha, que es la habanera calle Empedrado, muy cerca de la Bodeguita del Medio, Santa y Virgen (nombres de guerra, por supuesto) dicen y hacen a diario todo lo que sea menester para ganarse el chícharo, a edades que pueden despertar lástima o indignación, según quienes las observen, pero que no influye para nada en la actitud divertida con que ellas asumen su oficio. Una tiene 81 años de edad, la otra 87.
2. Santa y Virgen no irán al infierno- JHF
Santa y Virgen no irán al infierno- JHF
¿Y cuál es su oficio? Luchar la jama, fue la tajante respuesta que me dio Santa, que es la más gruesa. En tanto, Virgen, más cautelosa, tal vez por ser la mayor, agregó que reciben asistencia social de 60 pesos mensuales (algo más de 2 dólares), pero no alcanzan ni para el desayuno del mes. Tampoco es que no tengan hijos u otros familiares –dijo-, pero éstos tomaron sus propios rumbos, tratando de asegurar la sobrevivencia, y ellas no pueden sentarse a esperar lo que caiga del cielo.
Así es que se emperifollan bien (cabezas floreadas, labios llameantes a la antigua usanza, profusión de colorete en las mejillas, cejas a lo María Félix…), echan algo en un pozuelo azul, para que no les chillen las tripas al mediodía, y salen a luchar.
4. El campo de lucha de Santa y Virgen - Foto JHF
El campo de lucha de Santa y Virgen – Foto JHF
Un CUC para cada una por cada turista que acceda a retratarse entre las dos. En el consorcio de Santa y Virgen parece radicar su principal fortaleza. No están emparentadas por la sangre sino por las contingencias, lazo que suele ser más sólido. Comparten una vieja amistad, un pasado común, y tantas peripecias y secretos que no podrían resumir ni en la más extensa entrevista. Además, se niegan a desempolvar recuerdos de otros tiempos que si bien no fueron mucho más fáciles que el presente –aseguran ellas-, tampoco menos divertidos.
Con su descorazonadora forma de enfrentar la subsistencia, y con su imagen peculiar, abierta a tantas lecturas como tipos de lectores haya, provocan los más diversos comentarios de los habaneros, a la vez que estimulan desde los más frívolos hasta los más despiadados y aun sórdidos antojos de los turistas. Desde el tan aberrado souvenir que puede representar una foto entre reliquias del oprobio tiránico y tercermundista, hasta la idea, aún más oprobiosa, de la gerontofilia.
De cualquier modo, en lo que a mí respecta, no encuentro la manera de verlas sino como a dos ancianas más respetables cuanto más desvalidas. Quienes tienen o han tenido una madre o una abuela octogenaria, entenderán mis razones.
Santa y Virgen no irán al infierno. No lo merecen. Son otros quienes lo merecen por ellas.
Nota: Los libros de este autor pueden ser adquiridos en las siguientes direcciones: http://www.amazon.com/-/e/B003DYC1R0 y www.plazacontemporaneos.com Su blog en: http://elvagonamarillo.blogspot.com.es/

Conversación en The Home Depot

Conversación en The Home Depot

¿Cuándo habrá un cambio en Cuba, en quince años o algo así?-, preguntó el empleado

Thbe Home Depot_archivo
The Home Depot_archivo
TAMPA, Florida.- Aunque las autoridades cubanas llevan meses diciendo que incrementarán la producción de accesorios y útiles de plomería, tales producciones no llegan a concretarse. De tal suerte, el pasado viernes, fuimos a The Home Depot por los accesorios para el lavamanos de mi casa en Puerto Padre.
Como ni mi cuñado ni yo no conocemos de plomería, pedimos ayuda a un empleado que amable y prontamente puso en nuestras manos lo que necesitamos. Cuando supo que yo era un cubano que residía en la Isla, y que una vez cumplidas mis obligaciones profesionales regresaba a ella, muy entusiasmado me tendió la mano presentándose:
-Mucho gusto, Pablo, pero aquí todos me dicen El Francés.
Sencillamente, El Francés es una persona encantadora, interesado en su entorno y, a mi juicio, sus ideas están más cercanas a las del sociólogo que a las de empleado de ferretería.
-¿Cuándo habrá un cambio en Cuba, en quince años o algo así?-, me preguntó.
-Antes, mucho antes-, dije.
-¿Usted cree? ¿Cambios como en China o en Vietnam o algo así?
-No. Cuba volverá a ser una democracia y mucho mejor de lo que lo fue antes de 1959. Ya tenemos la experiencia de demasiadas dictaduras, caudillos y politicastros, expuse.
El Francés me observó dubitativamente antes de preguntar:
-¿Y para llegar a eso habrá violencia?
-No tiene por qué haberla, somos un pueblo civilizado y estamos en el siglo XXI.
-¿Usted cree? ¿Usted cree que los cubanos de aquí no irán a reclamar sus casas y las propiedades que perdieron en Cuba?
-Vamos a ver…Las casas que están en manos de familias, de familias humildes, no creo que los cubanos de aquí vayan a Cuba a reclamarlas. No las expropiadas por leyes violatorias de derechos universales; moralmente es inaceptable y jurídicamente también lo es. Ellos pudieron quedarse en sus casas, resistir ese calvario que otros resistieron, pero optaron por el exilio y no los critico.
Existe un precepto en Derecho Civil llamado usucapión, mediante el cual se puede adquirir la propiedad por el paso del tiempo, la posesión del bien debe ser pública y pacífica, y al menos yo, no conozco de casos de cubanos que hayan interpuesto reclamaciones de viviendas en Cuba ante foros acreditados. Las casas expropiadas, esas que están en uso y abuso del régimen, muchas de ellas ahora en alquiler, cuales hostales, debían y deben ser reclamadas.
El caso de otras propiedades es un asunto muy distinto, porque esas son expropiaciones que el régimen hizo quebrantando leyes universalmente aceptadas como vía para perpetuarse en el Poder.
Por sólo citar un ejemplo: el régimen hizo la llamada Segunda Ley de Reforma Agraria con un objetivo bien definido: desposeer de sus tierras y de su capital a la clase media rural cubana, que estaba prestando una valiosa ayuda a los que de forma activa estaban enfrentando al castrismo en la década del sesenta del siglo pasado, traté de explicar.
-Bueno, ojalá sea como usted dice, pero no estoy muy seguro-, dijo El Francés.
Archivo
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-No se preocupe, usted verá que todo saldrá bien-, dije al final.
-Bueno, mucho gusto conocerlo. Yo quiero lo mejor para Cuba y para todos los cubanos-, dijo El Francés, dándome otra vez la mano.
Cuando lo vi marcharse me dije: ojalá más cubanos se preocuparan por Cuba como se preocupa este francés.
Nota de la Redacción: Alberto Méndez es un periodista independiente que reside en Puerto Padre, Cuba, y se encuentra de visita en Estados Unidos

Profanadores de tumbas andan sueltos

Profanadores de tumbas andan sueltos

Hay otros asuntos que preocupan más a los vivos que nos gobiernan. En Cuba, estar muerto no es garantía de alcanzar la paz

Foto-galería de Marcia Cairo y Ernesto Pérez Chang
LA HABANA, Cuba –La inmensa cantidad de profanaciones en cementerios de La Habana continúan siendo tema habitual en los debates sociales. En marzo de este año, una amiga escritora que me ha pedido no revelar su nombre, me contaba que, al exhumar los restos de la madre, había descubierto que faltaban el cráneo y algunos otros huesos. Igual había sucedido con las osamentas de otros familiares depositados en la misma bóveda, en el Cementerio de Colón.
Hace apenas un año corrió la voz de que se había encontrado el cadáver de un hombre, recién sepultado, al que le habían sustraído la dentadura de oro. La tumba había sido abierta durante la noche y, en la mañana, los restos del ataúd y el cuerpo fueron encontrados en una de las calles del recinto.
Como es habitual en la prensa oficial, la noticia no fue divulgada, pero el espectáculo horrendo llegó a oídos de casi todos en la ciudad. La veracidad del suceso, así como de otros similares, fue confirmada por Pablo Revilla González, de 68 años, que desde hace más de una década trabaja como barrendero en la vastísima necrópolis.
Desmembramientos de cadáveres para uso en rituales religiosos, robos de prendas, actos de vandalismo, ceremonias de santería en propiedades ajenas son problemas que encabezan el listado de muchas de las tragedias que supone sepultar a un familiar, en cualquiera de los camposantos de La Habana.
La vigilancia reforzada del principal cementerio del país no ha logrado ser totalmente efectiva; las anécdotas se multiplican y las quejas de la población se acumulan.
Según nos explican algunos sepultureros y encargados de la limpieza del lugar, los salarios que ellos perciben son extremadamente bajos. Algunos inescrupulosos se ven precisados a sacar provecho de los enterramientos.
No obstante, la situación del Colón no es nada grave al compararla con otras necrópolis, como las de Guanabacoa, La Lisa o El Calvario, donde es vox populi que los actos de saqueo se han convertido en una especie de epidemia endémica.
Sin ningún tipo de atractivo turístico como el de El Vedado, y casi sin valores patrimoniales, los cementerios de la periferia habanera han sido olvidados por las autoridades.
Ofelia Benítez Arce, de 38 años, reside en las cercanías del cementerio de El Calvario y comenta que a altas horas de la noche es común sentir a las personas que “entran para extraer cosas y hasta las maderas de las cajas (ataúdes) que apilan al fondo”. Afirma que algunos las usan para labores de albañilería, e incluso para construir corrales para animales, y hasta muebles.
El testimonio de Ofelia Benítez, así como el de otros vecinos del lugar, no parece nada exagerado cuando cualquiera que visite el Cementerio de Colón —dicen que es el más protegido— constata que la indolencia, la dejadez y la insalubridad están a la vista de todos.
Montañas de ataúdes y despojos a solo unos metros de las fosas comunes, osarios mal sellados, osamentas almacenadas sin el mínimo respeto, incluso las de personas que no llevan muchos años de fallecidas, son parte del peor de los paisajes para aquellos que acuden al lugar, embargados por la pena y el dolor ante la pérdida de un familiar querido.
Esta situación alarmante no es desconocida, solo silenciada, postergada, preterida. Tal vez porque hay otros asuntos que preocupan más a los vivos que nos gobiernan. Nada, que a fin de cuentas, en Cuba estar muerto no es garantía de alcanzar la paz.