lunes, 26 de junio de 2017

¡GLORIA AL BRAVO PUEBLO!

Por: Lcdo. Sergio Ramos





“Gloria al bravo pueblo…” Así empiezan las estrofas del Himno Nacional de Venezuela. Y es cierto, una vez más, hoy el pueblo venezolano se llena de gloria con el coraje y valentía con el que está combatiendo el despotismo castro-chavista. Con asombro y admiración el mundo observa la valentía del pueblo venezolano en su lucha por recuperar la libertad y la democracia, hoy conculcada por el dictador Nicolás Maduro. 
El pueblo de Venezuela se ha lanzado a las calles. Con valor y heroísmo confrontan sus jóvenes a los esbirros de la dictadura, entre los cuales se esconden, disfrazados con uniformes de la Guardia Nacional de ese hermano país, los agentes, oficiales y soldados de las tropas especiales de las Fuerzas Armadas y del Ministerio del Interior de Cuba, en una invasión solapada que vulnera la soberanía de ese país. 
Las fuerzas represivas del régimen han causado 75 asesinatos entre los jóvenes y opositores venezolanos, algunos de ellos menores de edad. 
A medida que avanzan las fuerzas opositoras en pos de la libertad, más cruel y brutal se ha ido tornando el régimen de Maduro. Recién acabamos de escuchar el llamado del opositor encarcelado Leopoldo López gritándole a su esposa, la valiente opositora Lilian Tintori, desde una ventana de la cárcel militar del Ramo Verde, que lo están torturando. 
Pongámoslo claro, Maduro es culpable de crimines de lesa humanidad contra el pueblo venezolano y debe ser procesado y condenado por el Tribunal Penal Internacional de La Haya al igual que se hizo con los serbios durante la Guerra de los Balcanes o los genocidas Nazis o el caso de Thomas Lubanga Dyilo de la República Democrática del Congo, entre otros.
No empece, el pueblo sigue tomando las calles y confrontando abiertamente las tropas represoras. Un ejemplo digno de admiración y respeto. Una lección a seguir por los pueblos oprimidos del mundo.  Un ejemplo a seguir por el pueblo esclavizado de Cuba.
El pueblo cubano está sumido en un estado letárgico de terror y desesperanza que durante más de cinco décadas le ha inculcado la tiranía castrista a base del mismo método que ahora, siguiendo los asesoramientos e instrucciones de la dictadura de Cuba, Maduro, intenta de aplicarle al pueblo venezolano. 
En Cuba 58 años de brutal represión los cubanos de adentro de la isla, la mayoría de pueblo detesta al injusto y represivo sistema. Sin embargo, con la excepción de grupos de opositores que con valor y coraje confrontan abiertamente a la dictadura, el resto de los ciudadanos están arropados por la desesperanza y el miedo, y se enfocan en que la salida del país como solución a la esclavitud que les imponen, en vez de buscar la libertad con resolución a través de la acción interna contra el régimen tal como lo hace el pueblo venezolano.
Y no es que en Cuba no haya habido luchas también heroicas contra la dictadura castrista. En aquel entonces, en medio de la llamada Guerra Fría y con todo el respaldo con que el dictador Castro tenia de parte de la otrora superpotencia mundial, la Unión Soviética.  Cabe destacar las heroicas guerrillas del Escambray que pelearon en gran desventaja numérica y armamentística. La traicionada invasión de la Brigada 2506 en Bahía de Cochinos, abandonada a su suerte sin el prometido apoyo aéreo y logístico; las acciones de infiltración y ataques comandos de la Operación “Mangoose” y de varias organizaciones del exilio hacia Cuba; la lucha por los caminos del mundo, incluyendo los que pelearon contra las tropas castristas en Angola, en el Congo y en otros países. Muchos de estos intentos fracasaron o por la falta de apoyo o por el retiro de la ayuda de quienes figuraban como nuestros aliados.
Pero estamos ante otros tiempos. El tirano mayor ha muerto, la dinastía castrista sigue en el poder, pero muy envejecida; una nueva generación de cubanos opositores surge dentro de la isla y otro es el panorama internacional.
La solución de la larga crisis de las libertades en Cuba tiene un camino similar al que han adoptado los venezolanos. La pública y pacifica oposición unida en la diversidad, la desobediencia civil masiva y coordinada a nivel nacional abarcando todo el territorio nacional, la simultanea protesta pacífica en las calles a los largo y ancho del país, la defensa y reclamo público y solidario de los derechos del pueblo ante las injusticias, los abusos, el discrimen y los atropellos que comete la dictadura contra el pueblo cubano, privándoles de sus derechos sociales y laborales, así como de sus derechos humanos.
La lucha nacional de confrontación pacífica contra la tiranía desarrollada de forma unida, solidaria, coordinada, masiva y esparcida por todo el país, al tiempo que el exilio se suma masivamente en apoyo y solidaridad con los hermanos de dentro de Cuba, tal como hoy ocurre en Venezuela, ¡Esta es la respuesta! 
No es fácil la tarea, pero si es posible. Todo está en tomar cada uno de nosotros los cubanos, la resolución de luchar por ser libres, por tener un país justo, de todos y con todos, democrático y pleno de bienestar y progreso para todo el pueblo… 
Ahí está el camino hacia la libertad: Recordad, las estrofas aleccionadoras del Himno Nacional de Venezuela que nos indica la ruta: ” Y si el despotismo levanta la voz, ¡seguid el ejemplo que Caracas dio!” 
San Juan, Puerto Rico a 25 de junio de 2017



PSYSOMA INFORMA

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domingo, 25 de junio de 2017

NUEVO ACCION INFORMA


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viernes, 23 de junio de 2017

El Castrismo, entre Obama y Trump



El cambio de política en proceso de implementación del gobierno del presidente Donald Trump hacia la dictadura castrista, ha generado numerosas expectativas y como era de esperar entre los cubanos se han exacerbado las pasiones, en particular, entre  quienes respaldaron las medidas que favorecían al totalitarismo que dispuso el presidente Barack Obama.

Fue tan espectacular el impacto del restablecimiento de relaciones diplomáticas y el relajamiento de las restricciones a Cuba por el presidente Obama, que gobiernos y dirigentes políticos distantes del castrismo se aproximaron a ese  régimen en la suposición, al parecer, que los cambios políticos y económicos en la isla serían inmediatos.

Más complejo e incomprensible fue que algunos  opositores y disidentes de intramuros y extramuros pensaron que el cambio de Washington influiría favorablemente en los Castro, quienes en base a los mismos accederían  a implementar cambios radicales en la finca que han explotado por más de 58 años.

Lamentablemente todos se equivocaron. El castrismo no hace concesiones sino es objeto de presiones. La maquinaria del poder está engrasada y ajustada para recibir y no para dar, de ahí que muchos de los que creyeron que la primavera de la libertad rompería con el deshielo, estén apoyando el cambio de vía del presidente Trump.

La ruptura de relaciones entre Estados Unidos y Cuba fue una decisión de la Casa Blanca, el restablecimiento de las embajadas fue también su iniciativa, y las subsiguientes  concesiones económicas y políticas también fueron una medida del ejecutivo estadounidense, lo que permite apreciar una vez más que cada país actúa en base a sus intereses  y a las interpretaciones que del contexto hagan sus dirigentes.

Barack Obama, decidió ignorar la cruda realidad de la isla, y trató a sus gobernantes como si hubiesen sido electos por el pueblo. No quiso ver ni escuchar las golpizas y arrestos que allí se producen, incluidas las que ocurrieron después de su discurso en La Habana. Su objetivo de cambiar la política con Cuba no tomaba en cuenta el escenario, en consecuencia la obcecación por imponer una nueva ruta, implicó concesiones que a la larga favorecían a la nomenclatura, en particular al aparato militar, y no al pueblo como proclamaba la declaración oficial.

El presidente Obama eligió desconocer que Cuba está regida por una dinastía, que ese gobierno viola sistemática y permanentemente los derechos humanos y que el pueblo está sumido en la pobreza por las restricciones y la ineficiencia económica de un sistema fracasado.

Washington y La Habana representan modelos ideológicos, políticos y sociales totalmente opuestos, sin que eso signifique   que sus respectivos pueblos sean enemigos,  como han sido sus líderes por décadas, a pesar que el régimen castrista instrumentó una política de estado contra la nación estadounidense y todo lo que esta representa. Mientras, en la isla se auspició el odio a Estados Unidos, la Casa Blanca se limitó a favorecer el derrocamiento del totalitarismo  insular.

Los que creen que las dictaduras deben aislarse del mundo democrático, tal y como se hizo con Sudáfrica durante el régimen de apartheid,  lo más probable  es que apoyen las disposiciones de Donald Trump,  todavía más, hay quienes opinan que las medidas debieron ser más severas porque el país está bajo el control de una dictadura militar, otros, los partidarios de las concesiones y los intercambios  que no son tales, rechazaran las exigencias al totalitarismo y seguirán considerando responsables de los problemas de Cuba no a su gobierno, sino a quienes se le oponen o rechazan.

No obstante, más allá de las decisiones de los últimos dos mandatarios estadounidenses, corresponde a los cubanos comprometidos con el establecimiento en la isla de una sociedad democrática trabajar por ese objetivo con independencia de los que se haga en Washington, porque aunque son indiscutibles los beneficios que implican tener de aliado en la causa a Estados Unidos, la responsabilidad de acabar con la dinastía de los castro recae sobre los cubanos. 




Pedro Corzo
Periodista
(305) 498-1714

¿DÓNDE ESTÁ CUBA EN LA AGENDA DE TRUMP?


¿DÓNDE ESTÁ CUBA EN LA AGENDA DE TRUMP?
Por Alfredo M. Cepero
Director de www.lanuevanacion.com
Por eso, estoy convencido de que aquí está la mano sigilosa y pusilánime de quienes promueven una transición a medias donde los tiranos y sus matarifes sigan ejerciendo influencia en una Cuba futura.
La semana pasada el Presidente Donald Trump pronunció un elocuente y emotivo discurso ante el exilio histórico de Miami en el emblemático Teatro Manuel Artime, de la Pequeña Habana. Vino a cumplir una promesa de campaña que hizo meses anteriores en la sede de la Brigada 2506. Ese gesto por parte de un hombre asediado por múltiples problemas externos y por el odio vitriólico de sus enemigos internos debe ser motivo de agradecimiento y yo estoy entre quienes se lo agradecen. 
Después de todo, lo apoyé en la campaña presidencial contra Hillary Clinton y lo sigo apoyando en este momento. Pero no lo apoyé ni lo apoyo haciéndome la ilusión de que va a liberar a Cuba por su cuenta y sin nuestro concurso. La liberación de Cuba es la labor que reclamamos los cubanos que no aceptamos ni aceptaremos jamás, como lo han hecho los tiranos, injerencias foráneas en nuestra política nacional. Lo apoyé y lo apoyo por su defensa de la seguridad nacional de los Estados Unidos, por su lucha contra el terrorismo islámico, por su aplicación de las leyes de inmigración, por su oposición al aborto, por su política de reducción de impuestos y gobierno pequeño, por su programa de salud fuera del control del gobierno y por su defensa del derecho de las personas decentes a portar armas para defendernos de los delincuentes. 
Regresando al acto de Miami, después de un atronador aplauso de un público exuberante de alegría y hasta de optimismo, el presidente se dirigió a la multitud en su característico estilo bombástico. Comenzó diciendo: “Ha nacido una nueva política. Doy por cancelado el acuerdo de Obama. No apoyaremos al monopolio militar que oprime a los cubanos”. Después fue más específico cuando dijo: “Sabemos lo que pasa ahí y no lo olvidamos. Cuba debe legalizar los partidos, permitir elecciones supervisadas, liberar los presos y entregar a los fugitivos. Mientras no haya libertad, habrá restricciones”. 
Todo muy bien pero no totalmente convincente para quienes hemos sido testigos de las falsas promesas de los 11 presidentes que han precedido a Donald Trump. Ninguno de ellos o sus testaferros locales se dirigieron a los exiliados o visitaron Miami en tiempo de elecciones para elogiar a la tiranía castrista. Era el momento de hacer promesas para ganar votos y esperar que los cubanos, notorios por nuestra de mala memoria, nos olvidáramos de ellas. Pero yo me niego a olvidar y por eso lo digo con la esperanza de que todos los cubanos nos mantengamos alerta y exijamos a Trump que esta vez , este presidente, cumpla sus promesas. 
Pasando una breve revista a un discurso que ha sido analizado en distintas formas según el analista, considero que, para quienes trabajamos por una solución radical y perdurable a la pesadilla cubana, hay muchos puntos problemáticos en los pronunciamientos de Trump. El presidente dijo a los congregados en el Artime que no planea romper las relaciones ni deshacer los mecanismos diplomáticos que estableció su predecesor en la Casa Blanca, Barack Obama. Y todavía más preocupante, agregó: “Nuestra esperanza es que el régimen cubano vea esto como una oportunidad para implementar las reformas que prometieron hace un par de años”. También siguió por el camino equivocado cuando, entre las regulaciones para prohibir transacciones con los servicios militares de Cuba, eximió de ellas a las aerolíneas y cruceros que llevan estadounidenses a Cuba.
Aceptar negociaciones hechas por el apaciguador Barack Obama que le regaló 150,000 millones a los clérigos iraníes para que siguieran financiado a los terroristas de Hezbollah y desarrollando su programa nuclear es un acto de soberana tontería. Y Donald Trump será muchas cosas menos tonto. Todo indica que, como el presidente no lo puede hacer todo, ha delegado la cuestión cubana a otros políticos y funcionarios dentro de su círculo interno. Que esos políticos y funcionarios conceden prioridad a las opiniones y posiciones de quienes califico como "oposición domesticada" por la tiranía. Que Cuba se encuentra en una baja prioridad dentro de la agenda del presidente. Por eso, estoy convencido de que aquí está la mano sigilosa y pusilánime de quienes promueven una transición a medias donde los tiranos y sus matarifes sigan ejerciendo influencia en una Cuba futura.
Hasta el tema de las elecciones fue tratado en forma incoherente cuando Trump dijo que el proceso de normalización "no seguirá progresando hasta que haya avances democráticos como “elecciones libres” en la isla". ¿Se refirió el presidente a unas elecciones bajo el régimen de Raúl Castro? ¿Estableció un plazo para la realización de las mismas? ¿Describió las condiciones en que ellas serían celebradas y supervisadas? Son condiciones mínimas que debieron de haber sido establecidas y que brillaron por su ausencia. Pero, ni con esas condiciones se deben de realizar elecciones, plebiscitos ni referéndums controlados por unos mentirosos y tramposos congénitos. En Cuba y Venezuela se han celebrado docenas de elecciones donde siempre han ganado los tiranos. Concurrir a ellas sería hacerles el juego y permitirles ganar el tiempo que ya no puede resistir el oprimido pueblo cubano.
Como maestro en el arte de negociar, Donald Trump debió de borrar en su totalidad la monserga firmada por Obama y abrir una cuenta nueva con la tiranía cubana. Una cuenta donde se estipulara con claridad y firmeza que Raúl Castro y sus esbirros tienen 90 días para hacer sus maletas y dejar libres al pueblo cubano. De lo contrario, los Estados Unidos utilizarían todo su poder e influencia para: 
1- Exigir que la tiranía permita la entrada y salida libre del país de todos los ciudadanos cubanos.
2- Demandar la inmediata liberación de los presos políticos, el establecimiento de la libertad de prensa y un final a la represión contra manifestantes pacíficos.
3- Cerrar todo flujo de recursos financieros hacia la Isla procedentes del gobierno de los Estados Unidos, de las empresas y de los ciudadanos norteamericanos. 
4- Poner fin a las remesas a la Isla de cubanos residentes en los Estados Unidos.
5- Negar acceso al mercado norteamericano a países y empresas que negocien con la tiranía cubana.
6- Reducir la contribución norteamericana a todo organismo internacional que preste asistencia técnica o financiera al régimen comunista de Cuba. 
7- Negar visa a los Estados Unidos a ejecutivos de empresas de otros países que mantengan operaciones en Cuba o hagan negocios con la tiranía. 
8- Y si estas medidas no funcionan, imponer un verdadero bloqueo naval y aéreo para impedir que a la Isla de Castro entren o salgan mercancías o personas mientras permanezcan los tiranos en el poder.
Unas medidas que Washington podría adoptar sin tener que contar con una corrupta comunidad internacional que se ha negado a cooperar con el embargo norteamericano y que sigue apoyando a los tiranos en todos los foros internacionales. Una agenda sin dudas ambiciosa y drástica pero necesaria para arrancar el poder a unas alimañas que siempre han dicho que se aferraran al mismo hasta el último momento de sus miserables vidas. 
Con estas medidas el tiempo de la tiranía estaría contado y sería el momento de iniciar un proceso de transición hacia una Cuba en libertad y democracia. Donde una fuerza militar multinacional garantice unas elecciones honestas y transparentes bajo la supervisión de países amigos o de organismos internacionales.
Esa es la única ayuda que debemos exigir y aceptar los cubanos de honor que rendimos culto a nuestros mártires y nos llamamos discípulos de Martí, Gómez y Maceo. Lo demás lo haremos nosotros sin pedir ayuda a nadie.
6-21-17
La Nueva Nación es una publicación independiente cuyas metas son la defensa de la libertad, la preservación de la democracia y la promoción de la libre empresa. Visítenos en : http://www.lanuevanacion.com
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Ante la prohibición oficial contra el derecho a viajar de activistas

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Madrid, 22 de junio de 2017

Estimado amigo,
Nos ponemos en contacto con usted para comunicarle que el Observatorio Cubano de Derechos Humanos está documentando los casos de activistas a los que les haya sido negada la salida del país para asistir a cualquier visita o reunión al extranjero por parte de las autoridades cubanas. Por tal motivo, nos gustaría contar con información de sus compañeros de equipo, grupo o movimiento para que el informe sea lo más completo posible.


Nombre y apellidos del activista:

Organización:
 
Fecha del impedimento:
 
Cualquier circunstancia o dato que desee añadir:



Por favor, responda a este correo con los datos solicitados antes de 15 de julio.


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*Para cualquier consulta no dude en ponerse en contacto con nosotros respondiendo a este correo.
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