sábado, 21 de marzo de 2026

La verdadera historia del litigio entre Cuba y Estados Unidos.

La verdadera historia del litigio entre Cuba y Estados Unidos.
Los aliados y voceros del castrismo como dignos discípulos de Joseph Goebbels recurren a todas las medias verdades posibles para identificar a la nación cubana con el totalitarismo castrista, mientras, tratan de presentar a la Isla como una víctima inocente de los grandes poderes, en particular Estados Unidos.
Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, como cualquier otra, han estado signadas en ocasiones por posiciones contrapuestas en bases a los intereses de cada estado, pero el pueblo cubano, mayoritariamente, ha profesado simpatías a la potencia del norte, tanto, que no han faltado partidarios de la anexión, como tampoco han estado ausentes los enemigos acérrimos de lo que la Union americana representa.
Por supuesto que mas de un gobierno estadounidense ha pretendido convertir a Cuba en un protectorado como sucedió con la imposición de la Enmienda Platt, 1902, pero también más de un líder político cubano ha disfrutado involucrar en los conflictos domésticos de la Isla a terceras naciones como hizo Don Tomas Estrada Palma,1906, al procurar la intervención estadounidense ordenada por Theodore Roosevelt o cuando Fidel Castro, ávido de poder, 1962, transformo a nuestro país en el portaviones soviético en el Caribe y base de espionaje del Kremlin.
Sobra decir que entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos las diferencias no han faltado, pero esas discrepancias nunca terminaron con la amistad, salvo cuando Fidel Castro tomo el poder por medio de la violencia imponiendo sus frustraciones y odios hasta destruir la Republica y hacer de Washington su enemigo número uno.
Debemos tener presente que Fidel Castro desde el campamento de Las Mercedes, en la propia Sierra Maestra, el 5 de junio de 1958, 6 meses antes del triunfo de la insurrección, le escribió a su colaboradora más cercana de la época, la señora Celia Sánchez, “Al ver los cohetes que tiraron en casa de Mario, me he jurado que los americanos van a pagar bien caro lo que están haciendo. Cuando esta guerra se acabe, empezará para mí una guerra mucho más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos, agregando, que ese sería su verdadero destino”.
Ninguna persona con un mínimo de conocimiento puede negar que las relaciones entre ambos países han sido muy difíciles y en más de una ocasión al borde de un conflicto abierto, como cuando Estados Unidos organizó la expedición de la Brigada 2506 a Cuba en 1961 o por Fidel Castro subvertir durante décadas el orden político en todo el hemisferio americano, respaldando grupos guerrilleros y facciones terroristas, además de apoyar a supuestos revolucionarios involucrados en introducir estupefacientes en territorio estadounidense.
 
 
El estado castrista jamás ha sido una pacifica paloma en sus relaciones con Estados Unidos como pretenden presentarlo sus aliados y voceros. Antes de que Washington ordenara la primera acción contra el castrismo, La Habana, bajo el dominio de los hermanos Castro, organizo cuatro expediciones armadas contra otros tantos países del Caribe, incluida Panama, de gran relevancia para la Casa Blanca por ser la sede del canal.
En poco más de un año el estado castrista confisco la mayoría de los bienes estadounidenses en la Isla sin compensación económica y abrió las puertas a la extinta Union Sovietica, mientras, estrechaba su alianza con el Partido Socialista Popular, títeres del Kremlin en La Habana y en menos de tres años, desplazaba misiles con capacidad nuclear y solicitaba a Nikita Jruschev que lanzara cohetes a Nueva York.
Decir que Washington acepto el castrismo desde el primer momento, seria una rotunda mentira, como lo es afirmar que las acciones de Fidel y Raul Castro era actos soberanos, cuando en realidad sus gestiones estaban inspiradas en un odio visceral a la potencia del norte, de ahí, que desarrollaran una intensa campaña de adoctrinamiento al interior del pueblo cubano contra Estados Unidos, similar a la que Adolfo Hitler instrumento contra los judíos.
Evidentemente Hitler tuvo más éxito en su empeño de odiador que Fidel Castro. En la actualidad, un número notable de cubanos sienten hacia este país una profunda devoción, lo que origina en muchos de nosotros preocupación de que el rotundo fracaso del totalitarismo conduzca a la mayoría de la población insular a tratar de caer como manzana madura en los vergeles estadounidenses, un sueño antiguo de un sector de la clase política de este país. De ser así, la culpa sería de los Castro. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


Pedro Corzo
Periodista
(305) 498-1714
TWITTER: @PedroCorzo43

Un día como hoy, marzo 21, en nuestra lucha contra el castrismo.

Un día como hoy, marzo 21, en nuestra lucha contra el castrismo.

Dedicado a aquellos que dicen que en Cuba no se combatió el comunismo.

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PROHIBIDO OLVIDAR.

1960

Derribada una avioneta procedente de la Florida, en la provincia de Matanzas: Piloteaban ese aparato los jóvenes Robert Shergallis y Harold Rundquist. Ambos sobrevivieron siendo juzgados y condenados dos años mas tarde.

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Fueron incendiadas las colonias "La Julia", ''Camaya'', "Veremos" y "La Botella, pertenecientes al central Palma; la colonia "Laguna Larga", del central Cunagua"; varias colonias del central "Cacocum y también del central San Ramón. Las pérdidas se calcularon en mas de un millón de arrobas de cañas.

1961

Un Tribunal castrista de la Fortaleza de la Cabaña en la causa 108 de 1961, sancionó a 20 años de prisión por un delito contra los poderes del estado a Jesús Nodal Alvarez, Carlos Rivero Martín y Roberto Martínez Pérez.

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Un Tribunal castrista de la Fortaleza de la Cabaña, en la causa 628 de 1960, sancionó a 20 años de prisión por un delito contra los poderes del estado a Angel Alfonso Estrada.

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Sorprendido un grupo de miembros de la resistencia por el ejército rebelde, en la finca "Manolita de Prendes", en Calimete, Matanzas. Durante el combate resultaron muertos tres patriotas.

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El Frente Revolucionario Democrático dirigido por Manuel Antonio de Varona y el Movimiento Revolucionario del Pueblo encabezado por Manuel Ray firman en el Hotel Skyways de Miami un acuerdo que da origen al Consejo Revolucionario que presidiría el Dr. José Miró Cardona.

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Un sabotaje realizado por miembros de la resistencia destruye seis naves dedicadas a la cría de pollos en el pueblo de La Coloma en Pinar del Río.

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Una potente bomba colocada en un automóvil estacionado en la calle 15 entre 2 y 4 en el Vedado, La Habana explota en los momentos en que se estaba realizando un acto de la organización castrista Federación de Mujeres Cubanas. Esa misma noche explotaron artefactos en la calle San Nicolás entre San Lázaro y Malecón y otra en la calle Cocos entre Auditor y San Pedro en la barriada del Cerro.

1963

Luís Obdulio Hernández es fusilado en Santiago de Cuba.

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Los guerrilleros Francisco Rojas, Gabriel Morales, Ramón García, Amelio Pérez González, Tomás Hernández Gutiérrez y Juan Antonio Benítez mueren en un enfrentamiento con la milicia castrista en un lugar conocido como el Algarrobo en el Escambray. La guerrilla era comandada por el capitán Ramón del Sol.

1964

José Silva Tejeiro es fusilado en La Cabaña.

1968

Silvia Perdomo muere durante los interrogatorios en el G2 de La Habana.

1989

Ángel Tomás Quiñones González es asesinado bajo arresto en el Hospital Psiquiátrico de la Habana. Su cadáver fue incinerado para ocultar los golpes.

2015

Fallece en New Jersey el expreso político cubano Aniceto Cuesta González, una vida dedicada a la lucha por la Libertad de Cuba.

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Raúl Castro ordenó ahorcar a haitianos y negros cubanos

Bonifacio Hasa, jefe de la policía de Batista en Santiago de Cuba, fue fusilado para ocultar el pacto secreto al que había llegado con el 26 de Julio.

Carlos Cabrera Pérez          09/06/2022

José Richard Heredia (Santiago de Cuba, 1936). Consagró su vida a combatir dos dictaduras, la de Fulgencio Batista y Fidel Castro; el primero mandó a torturarlo, el segundo ordenó incluirlo en una lista para ser fusilado en enero de 1961 y lo encarceló durante una década.

Nunca se rindió; pero jamás ha cedido a la pulsión revanchista, trazando perfiles históricos y humanos que deberán ser tenidos en cuenta por historiadores y estudiosos de la revolución castrista porque aborda sin ambigüedades la condición del M-26-7 como organización cerrada, no popular y crímenes de Raúl Castro.

Vive convencido que la dictadura caerá a corto plazo porque el 11J el presidente Miguel Díaz-Canel cometió el mismo error que Batista cuando ordenó reprimir al pueblo, al son de Tabernilla: "Candela al jarro hasta que suelte el fondo".

Empecemos por Raúl Castro Ruz y el II Frente Oriental Frank País del Ejército Rebelde; ¿cómo es Raúl y cómo estaba estructurada su guerrilla?

Las dotes de Raúl están fundadas en el apellido y en el miedo, porque vivió y vive con la necesidad permanente de ser considerado capaz y valiente; por lo tanto, humillando y sacando del medio a quien entorpezca sus aspiraciones. Fue un hermano fiel, capaz de dejarse humillar en público. Raúl es como aquel bufón que hace ruido para evitar que el público lance tomates al protagonista de la obra, aunque carezca de genialidad.

Cuando lo conocí, me pareció un hombre demasiado jovial con la gente, excepto conmigo, una actitud casi infantil, como niño con juguete nuevo. En un combate, en Mayarí, cuando el secuestro de los americanos, alardeó que era un asunto suyo y que Fidel no tenía nada que ver con eso.

Pero debajo de esa jovialidad esconde su crueldad, que lo llevó a cometer crímenes como el ahorcamiento de más de veinte haitianos y negros cubanos, acusados de ser informantes de los guardias de Batista; ordenado por Raúl Castro, con el propósito de imponer respeto.

En noviembre de 1958, Bonifacio Hasa, jefe de la policía santiaguera, solicitó una entrevista con la dirección del 26 de julio; a la que asistimos, en casa de mi buen amigo Mariano Roca; Carlos Chaín, Valiente (dirigente sindical de estibadores y afiliado al M-26-7) y yo; planteándonos Asa la necesidad de que se le garantizara la salida de Cuba, junto a su familia; en el momento que Batista se fuera; por tanto, desde ese momento, la jefatura de la Policía no daría ninguna orden en contra de las fuerzas del 26 de julio en Santiago de Cuba.

Aceptamos la petición de Hasa, aunque luego supe que había contactado antes con Huber Matos, que había informado a Fidel Castro de la solicitud. ¡Tremenda sorpresa me llevé!, cuando vi a Hasa paseándose por los pasillos del Gobierno Provincial, con el uniforme de la policía y un brazalete del 26 de Julio; tres días después, Armando, no recuerdo su apellido, chofer de una funeraria y miembro del 26 de julio, relacionado directamente con Vilma Espín, protestó y exigió la detención del que había sido jefe policial en Santiago, hasta la caída de Batista.

Hasa fue detenido y, desgraciadamente, fusilado junto a un grupo de personeros de Batista, por orden directa de Raúl Castro. Estando ya en Miami, pude hablar con Concha Alonso, ex capitana del Ejército Rebelde que, cumpliendo sus funciones de funcionaria de la justicia; viajó a La Habana, en enero de 1959, con una lista de 72 cubanos a fusilar para discutir, caso por caso, con el ministro de Justicia, pero no llegó a tiempo, porque Raúl mandó a fusilar al grupo, sin esperar al criterio del gobierno; y en ese crimen colectivo fue ejecutado Hasa, violando el pacto alcanzado en la reunión en casa de Roca.

Raúl decidió las ejecuciones de cubanos, sin dar tiempo a que llegaran las conclusiones del Ministerio de Justicia, alegando razones de fuerza mayor; pero creo que obedeció a la necesidad de silenciar un pacto secreto con Hasa.

Aparte de su crueldad; exhibía cierta originalidad; principalmente en el peinado al dejarse crecer el pelo hasta poder hacerse una cola de caballo. Fue una moda que, en el Segundo Frente, sustituyó y marcó diferencias con las barbas de la Sierra Maestra; donde se comenzó con jóvenes que provenían de las filas del autenticismo, de Temístocles Fuentes, en la ciudad; copiando al líder africano Jomo Kenyatta, creador del estilo Mau Mau.

Segundo Frente Oriental Frank País

El Segundo Frente estaba debidamente estructurado, se mantenían los suministros de carne, combustible, electricidad, el transporte funcionaban adecuadamente, al tiempo que la salud se protegía, por medio de un hospital móvil, enfermerías en campamentos; se mantenían los caminos, se tendían cables telefónicos, funcionaban varios aeródromos, entrábamos y salíamos del frente cada vez que fuera necesario; existía una Gaceta Oficial, se cobraban impuestos, se mantenía el comercio, se controlaban las carreteras, donde obteníamos petróleo sacado de pipas que nos suministraban combustible. Las tropas se mantenían en estado de preparación y listas para actuar, utilizando el sistema de unidades móviles, compuestas casi siempre por un vehículo en el que viajaban cuatro hombres armados con fusiles Garand, ametralladora, y también se hacían patrullas en pareja.

En el Segundo Frente se celebraron congresos como el del Frente Obrero Nacional Unido (FONU), en el que participaron comunistas; pero Raúl eliminó las bases creadas por Daniel (René Ramos Latour) siguiendo una estrategia trazada por Frank País. También supe de represión selectiva contra algunos individuos castigados, a los que no se encarcelaban ni amarraban, aunque se les prohibía salir del campamento porque no convenía al mando rebelde que se supiera que represaliaba a vecinos de la zona.

¿Cómo fue el proceso de destrucción de la estrategia de Ramos Latour, ejecutado por Raúl Castro?

Después del desembarco en las Coloradas y el combate de Alegría de Pío, Haydée Santamaría y Frank País elaboraron una estrategia que estableció un plan para proteger y sacar a Fidel de la sierra; en caso de necesidad; que no hizo falta porque la propaganda del periodista Herbert Matthews lo salvó.

En paralelo, Frank precisó la necesidad de crear otro frente en el cual pudieran desarrollarse luchadores, en su mayoría estudiantes y trabajadores que -espontáneamente- se opusieron al cuartelazo del 10 de marzo de 1952; donde no abundaban las personas de doctrina marxista; porque Frank se identificó siempre con el restablecimiento de la Constitución del 40, pensamiento mayoritario entre los jóvenes de la época y, especialmente, los estudiantes.

Frank dio pasos, junto con Daniel, amparado en el apoyo de los obreros de las zonas mineras y agrícolas; que se mantuvieron ayudando al M-26-7 con dinamita, dinero, recursos propios con los que mantuvo una independencia sin compromisos ni ataduras.

Fidel estaba obsesionado con el poder desde sus inicios. Frank era maestro, religioso y patriota; con ideas muy diferentes a las de un caudillo, y seguido incondicionalmente por hombres como los que protagonizaron el levantamiento del 30 de noviembre de 1956, en Santiago de Cuba.

Fue Jorge Sotús, en el Uvero, quien primero confrontó las diferencias entre ambos grupos, incluidos los comunistas y Fidel -hábilmente- lo mandó a gestiones en el extranjero para evitar un posible choque con Ernesto Guevara y otros rebeldes con pensamiento comunista.

Frank, disciplinadamente, acató los acuerdos previos; hasta que se hizo necesaria una definición de propósitos; leyendo sus cartas podemos encontrar varias claves y cómo se convirtió en referente y un peligro para los planes hegemónicos de los Castro, apoyados por los comunistas.

Al fracasar la Huelga de abril, fuimos sorprendidos por la emergencia de Daniel para armar el nuevo frente y salvar los mejores cuadros de Acción y Sabotaje del M-26-7; pero -a la vez- Fidel aceleró su ofensiva para ocupar el área del Segundo Frente, que consideraba su zona natural, por raíces familiares. La muerte de Daniel (julio 1958) facilitó los planes hegemónicos del caudillo y su hermano.

Usted tuvo la oportunidad de combatir con figuras históricas del siglo XX cubano. ¿Qué opinión le merecen Frank País, Vilma Espín, Joaquín Méndez Cominches, Pepito Tey y Marcelo Fernández Font?

Frank País. Un patriota verdadero, vinculado a una lucha por la libertad, inspirado en la historia leída y contada por los veteranos, quienes narraban a los jóvenes interesados en las realidades de las guerras de independencia. Como maestro, tenía la preocupación por las futuras generaciones, se indignó cuando robaron la estatua de Federico de Capdevila, considerándolo un ultraje a la hidalguía de un español digno que defendió la justicia para los ocho estudiantes de Medicina.

Frank llegó a la conclusión que la solución al problema cubano consistiría en el uso de las armas porque no podría lograrse por la vía electoral; a menos que desapareciera la corrupción -surgida desde el mismo día de la independencia que- además, estaba siendo atizada constantemente por factores económicos beneficiarios de un status quo fabricado para el bien de una minoría con poder, similar a lo que Castro ha fabricado y dejado como herencia; controlando el poder y sometiendo a la población.

Vilma Espín. Sobre Vilma ha habido especulaciones sin evidencias, que la convirtieron en una persona de cuidado, pero de las que no me puedo hacer eco; solo si las bases de opinión lo hicieren personalmente. Para mí, fue un factor decisivo en el giro hacia la adopción de la línea marxista del proceso revolucionario. en compañía de Fidel, Raúl, Ernesto Guevara y la dirigencia del partido comunista.

¿Se refiere usted a las versiones de que Espín tuviera responsabilidad en el asesinato de Frank País?

Vilma pudo haber sido una fiel militante secreta del partido comunista y cumplidora de las órdenes que sirvieran para preservar la influencia de una corriente revolucionaria garante que -al final- no hubiese forma de evitar que la revolución desembocara en el comunismo, por voluntad de una facción minoritaria; después de la huida cómplice de Batista.

Recuerde que la policía que estaba en guerra con los grupos del 26 de Julio, guerra a muerte y a sabiendas que Frank País era el jefe de las operaciones; llegado el momento de las definiciones, Frank era un obstáculo a las aspiraciones de otros, creyendo que los otros serian del partido comunista, pero desde febrero de 1957, se desató una ola de exterminio para los dirigentes no afiliados al comunismo, empezando por José Antonio Echeverría, los mártires de Humboldt 7 y el propio Frank.

¿Cómo es posible que la policía batistiana llegara casi hasta mi escondite seguro, desconocido por todos, menos por Vilma Espín, que fue quien me proporcionó el refugio, cuando tuve que pasar al clandestinaje?

Pepito Tey. Asistía reuniones en la Universidad de Oriente, dirigidas por él y orientadas a la insurrección; enseñando el uso y manejo de armas a estudiantes de diferentes filiaciones políticas, en una de esas sesiones, conocí a Joe Westbrook, a Luis Carcedo, y a Omar Castañeda, en estos tres verías la diversidad de militancias de la juventud que se enfrentó a Batista, entre los cuales nunca se debatió sobre preeminencia de una ideología. Solo primaba la voluntad de derrocar al dictador.

Joe me dio datos de la frustrada conspiración de Rafael García Bárcenas; en la que había participado, y me confesó la poca confianza que tenían en Fidel Castro porque su actitud fue sospechosa en lo concerniente a la detención del doctor García Bárcenas, además, me dio a conocer la importancia de una gestión por la erradicación de las dictaduras en el continente y me recomendó que nos viéramos; si yo tenía oportunidad de matricular en la universidad, estoy hablando sobre el año 1954-55.

Marcelo Fernández Font. Un impostor, un mentiroso, hombre sin honor y cómplice de la ignominia a lo que algunos llaman revolución. Lo visité en su casa, en junio de 1960, con un libro bajo mi brazo, el tomo 23 de las obras completas de Lenin, “El estado y la revolución”; le dije: Fidel ha puesto en práctica, sistemáticamente y al pie de la letra, todo lo que dice Lenin; lógicamente, esto es comunismo. Dame tu opinión.

Es cierto, me dijo; ellos tienen una capacidad y experiencia para gobernar que no tenemos nosotros, pueden contar con 300.000 hombres para controlar el gobierno, Fidel es un líder insustituible, capaz de enfrentar el momento actual, el marxismo está triunfando en el mundo, previendo que, en menos de cinco o diez años, será la filosofía del futuro. La única solución es adherirnos a ese movimiento mundial.

Le recordé la respuesta que me dio, en1956, en la universidad cuando juró por su honor que no era comunista. Por lo tanto, esta es tu verdad. Desde el momento que salga por la puerta de tu casa somos enemigos, mucho gusto en haberte conocido, esa es la frase que le he dicho a todo aquel que me enfrenta, al primero que se lo dije fue a Margosa, capitán del Buró de Investigaciones; quien me torturó en 1958.

José Joaquín Méndez Cominches. Un informante a Raúl de los pasos que yo estaba dando como dirigente estudiantil, como también me vigilaba el comandante devenido historiador, William Gálvez, quien ha hecho todo lo posible para evitar mencionarme como participe de la historia del Movimiento 26 de Julio, cosa que le agradezco mucho porque Gálvez es un engendro humano, antítesis de un hombre honorable como Pepito Cuza, que narra los acontecimientos con apego a la verdad; aunque tampoco me menciona, exclusión que también agradezco.

Méndez se casó con la joven Electra Fernández, que había sido mi compañera en quinto grado; cuando llegó a Santiago, desde Argentina, donde nació. Electra fue una luchadora extraordinaria que colaboró en el trabajo de la coordinación y en la formación de los Comités de base revolucionaria: el matrimonio tuvo siempre mucha cercanía con Raúl y Vilma; apoyo que disminuyó tras la destitución de Méndez al frente de la Dirección General de Inteligencia (DGI) por fallos en la isla de Granada, donde debía proteger a Maurice Bishop.

Usted fue combatiente del M-26-7 en la clandestinidad y en la sierra; ¿Qué diferencias había entre ambos escenarios y cómo eran las relaciones entre las células urbanas y la guerrilla?

La condición de combatiente, es una versión del gobierno de Cuba para las personas con antecedentes de haber participado en actividades como militantes del Movimiento 26 de julio (M-26-7). A mi me desagrada ese calificativo porque si participe en la lucha contra la dictadura de Batista, no fue como tal, sino como patriota cubano luchando por el restablecimiento de la Constitución de 1940, violada por candidatos políticos que -sin posibilidades de ganar elecciones- decidieron alterar el ritmo constitucional de la República, cometiendo un crimen de lesa patria.

Hubo una distinción entre la guerrilla y la lucha urbana o clandestinaje, como se le llamaba. Clandestinaje era todo lo civil, y con un solo enemigo: Los personeros del régimen, que podían dividirse en vigilancia policial y militar, control militar, inteligencia, represión, y civil, y los partidos políticos entre los que se distinguían; el Partido Acción Unitaria (PAU, batistiano) el partido comunista (PSP), el partido de Rolando Masferrer (MSR), el de Carlos Márquez Sterling (Partido del Pueblo Libre) y el nacionalista de José Pardo Llada, entre otros.

El concepto de células urbanas es muy atrevido para calificar a las células del movimiento 26-7; porque las que surgieron entre el 1956 y 1957 eran incapaces de constituir una fuerza popular organizada, aun como minoría o mínima fuerza política. Eran más bien grupúsculos de contactos que se afinaban con el fragor de la lucha y la persecución, al tiempo que aumentaba la represión. Quiero decir con esto que el 26 de julio era una organización cerrada, no popular. La simpatía del pueblo iba surgiendo a medida que aumentaba la represión batistiana. La ciudadanía veía y sabía de los asesinatos, conocía a los destacados personeros que se distinguieron matando jóvenes.

Las células de base revolucionarias fueron la respuesta a la reacción de Fidel, después del fracaso de la huelga del 9 abril de 1958, pero no fueron desarrolladas adecuadamente porque Castro las boicoteó, actuando de acuerdo con Ernesto Guevara y el partido comunista. Desde entonces, ya sentían terror a que el pueblo cubano se organizara contra la voluntad de una minoría, organizada por ellos secretamente.

Usted es de los primeros combatientes del M-26-7 que se aparta de la revolución y se opone al castrismo. ¿Por qué?

Yo no me considero haber sido un combatiente del M-26-7; más bien, un joven preocupado por el futuro de Cuba. Esa fue mi respuesta, cuando Fidel Castro me preguntó quién era yo, de dónde venía, que origen político tenía; pese a que él tenía el expediente de mis actividades. Ciertamente tenía razones para preguntar porque la primera frase que pronunció, cuando le anunciaron de mi llegada a la columna, Carlos Rafael Rodríguez y Luis Mas Martín; a quienes había dado detalles de la organización del Segundo Frente Oriental Frank País; a lo que Fidel respondió con un alarido: ¡Eso es mentira!; grito al que no respondí.

Otro problema que tuve fue cuando rechacé la expresión del doctor Manuel Urrutia Lleó, cuando dijo a Fidel que estaba trabajando en todos los requerimientos legales para que no hubiera obstáculos constitucionales a su proyecto de Reforma Agraria. Inmediatamente, exclamé: ¿Quién es Urrutia para variar la Constitución?; y lo dije en presencia de Euclides Vázquez Candela, Carlos Franqui y Fidel. La respuesta fueron balbuceos de Franqui y argumentos baladíes de Vázquez.

¿Cómo su apresamiento a manos de la naciente Seguridad del Estado?

No fue un apresamiento sorpresivo, más bien calculado por mí, por informes recibidos de personas que entendieron mi primer mensaje en el periódico "Sierra Maestra", en enero de 1959, titulado "Inquietud", donde yo alertaba y defendía la no centralización del poder y apostaba por la federalización; amparado en la Constitución y mi experiencia política.

Recibí un informe sobre los planes ejecutados por el partido comunista, desde agosto de 1958 hasta después de enero de 1959; y supe que, en los primeros días de enero de 1961 se impondrían los Tribunales de Guerra contra los potenciales enemigos de la “revolución”; incluidos listados, donde yo aparecía con el número 17 para ser fusilado. Como, teóricamente, me quedaban cuatro meses de vida, los aproveché para participar en la fundación del Movimiento 30 de noviembre, la elaboración de planes de acción primaria contra el gobierno y discusión con personeros norteamericanos sobre consecuencias y opciones para América Latina, si el comunismo se consolidaba en Cuba.

Fui apresado el 30 de diciembre de 1960, sabiendo que la nueva ley iba a ser promulgada a principios de enero y fui juzgado el nueve; salvé la vida porque, dentro de las filas de la revolución, había y hay personas que no están de acuerdo con el terror y los fusilamientos. Y quizá ahora sería largo explicar las veces que me salvaron estando ya en prisión; pero no quiero hacer una novela sobre las bajezas del régimen de Castro.

¿Cuántos años estuvo preso, en que cárceles y cuáles son sus peores y menos malos recuerdos?

Estuve 10 años entre paredes y rejas. Pero nunca preso porque siempre trascendí el encierro, salvando mi psiquis, cuidando mi mente. El enemigo gana cuando uno lleva su conciencia a la condición de preso. Yo nunca he estado preso.

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Cuba y su Historia

Domingo 22 de Marzo- 4.30 pm
Canal 17 (WLRN)
Tema: La Habana y su reconstrucción
Invitada: Ileana Pérez Drago (Autora de los Hierros de La Habana)
Director: Alberto Müller
Sub-directora: Maite Rodríguez
Productor WLRN: Al Chicoy


viernes, 20 de marzo de 2026

Una trampa para ganar tiempo y gestos vacíos

Una trampa para ganar tiempo y gestos vacíos

El plan del régimen para captar inversión de la diáspora y el repliegue diplomático exterior apuntan en direcciones distintas, pero coinciden en lo esencial: no mejoran la situación de los cubanos.

Cubanos toman las calles de la isla en numerosas protestas
Cacerolada nocturna en las calles de Cuba (DIARIO DE LAS AMÉRICAS)

Cuba se hunde en la miseria y la desesperanza. Esta semana, tras otro colapso del sistema eléctrico nacional —el sexto en año y medio—, los apagones alcanzan hasta 15 horas en La Habana y se prolongan durante días en algunas provincias. Mientras, noche tras noche, los cubanos protestan mediante caceroladas y manifestaciones pacíficas en las que ya no solo se reclaman servicios básicos, sino también el fin de la dictadura.

Ante este escenario, y sin margen real para corregir el rumbo, el régimen intentó proyectar una imagen de apertura económica. El 16 de marzo anunció medidas para atraer la inversión extranjera, especialmente de la diáspora. Sin embargo, como advertimos en un editorial, el plan responde más a una necesidad urgente de liquidez que a una verdadera voluntad de reforma. Es, en esencia, un intento de ganar tiempo frente al descontento interno y la presión externa, encabezada por Estados Unidos.

El economista Pedro Monreal señaló que las medidas se sostienen en un “limbo legal”, sin garantías básicas para potenciales inversores. No existe una legislación clara que permita a los cubanos residentes en el exterior ser propietarios o socios de empresas en la Isla, ni mecanismos confiables de protección frente a expropiaciones, resolución de disputas o acceso a financiamiento internacional.

Y es que el problema es más profundo: la estrategia gubernamental parte de intentar reformas parciales en un sistema que requiere ser eliminado. Ninguna medida aislada puede generar un entorno atractivo para la inversión. Para ello sería imprescindible desmontar las restricciones estructurales que asfixian al sector privado, reformar el marco legal, descentralizar la economía y garantizar derechos básicos, tanto económicos como políticos.

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Monreal advirtió además de otro riesgo: la generación de nuevas desigualdades dentro del ya frágil tejido empresarial cubano. Permitir que los emigrados operen como inversionistas les otorgaría ventajas legales y económicas frente a los emprendedores residentes en la Isla, sometidos a fuertes limitaciones. Esta distorsión no solo sería injusta, sino que debilitaría aún más a un sector privado sin peso político ni capacidad de incidencia.

Paralelamente, en el plano internacional, algunas decisiones presentadas como gestos de firmeza frente al régimen cubano, son de una efectividad cuestionable. El cierre de embajadas como la de Costa Rica, o la retirada del personal diplomático de Ecuador, envían señales de desaprobación hacia La Habana, pero no contribuyen a mejorar la situación de los ciudadanos de la Isla.

Como señalamos en otro editorial, retirar la presencia diplomática en Cuba no es un acto de solidaridad, sino una renuncia a ejercer influencia en un momento crítico. En un país donde la sociedad civil, los periodistas independientes, los presos políticos y sus familias necesitan visibilidad y respaldo, la ausencia de embajadas reduce los espacios de interlocución y protección.

Frente a este panorama, la alternativa no es el aislamiento, sino una presencia activa y comprometida con la ciudadanía. Una política exterior capaz de denunciar las violaciones de derechos humanos, la falta de democracia y la ineficiencia del régimen, al tiempo que mantiene vínculos directos con la población. El ejemplo de la misión estadounidense en La Habana demuestra que es posible ejercer presión y acompañamiento desde dentro.

En la Cuba de hoy, la combinación de una crisis estructural profunda, episodios críticos recurrentes y respuestas políticas insuficientes configura un escenario de alta inestabilidad. Más que gestos o medidas parciales, el país necesita desmontar el represivo sistema castrista. Para ello, es importante una política exterior que acompañe a la ciudadanía. El tiempo para actuar se agota, y su coste se mide en el deterioro acelerado de la vida de millones de cubanos.

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