miércoles, 28 de abril de 2010

"Llamado de la Patria"


La Habana, 16 de abril de 2010

Lic. Guillermo Fariñas Hernández

Calle Alemán No. 615-A e/ Hospital y Misionero
Santa Clara, Villa Clara.

Compatriota y hermano,

Los que suscribimos este Llamado de la Patria, asumimos la responsabilidad de acercarnos a ti una vez más con el propósito de que depongas tu huelga de hambre.

Esta petición está en la misma línea de otras tantas hechas por organizaciones internacionales, instituciones religiosas, personalidades y gobiernos en el sentido de que la vida es el bien más preciado a preservar. Incluye, además, la petición de ciudadanos cubanos de todas las creencias y tendencias.

Compatriota y hermano. La cuestión en juego es la siguiente. Sacrificar tu vida privaría a toda una familia, principalmente a tu hija, de la armonía y el equilibrio que proporcionan el amor, la tutela y el cariño de los lazos afectivos, y nos privaría de un valioso luchador por la vida futura de la nación cubana. La familia y la nación no pueden darse esos lujos.

La reacción del gobierno ante todos estos acontecimientos dramáticos revela justamente el divorcio cada vez más creciente entre las bases morales que cimentaron a Cuba y las actitudes de quienes con pretensiones manipuladoras, de espaldas a los ciudadanos, hipotecaron el futuro del la nación. Una reacción de Estado que semeja a la del guapo de barrio cogido en falta moral. Este, en vez de responder adecuadamente al desafío ético que se le presenta, amenaza con destruir marcial y violentamente a toda la comunidad.

Esa porfía persistente, esa maldad intrínseca y esa ignorancia alegre que las autoridades se empeñan en publicitar sin el menor sonrojo continúan despertando la capacidad de asombro del mundo, y uniendo a todas las personas decentes, independientemente de sus diferencias, alrededor de los valores básicos que determinan la convivencia moderna. En medio de nuestras duras peripecias, esto es algo que debemos agradecer a todo el mundo civilizado. También, gracias a ti.

A la altura de los actuales acontecimientos, queda claro que la impiedad del gobierno es su recurso más valioso para preservar el poder. Y como sabes, y nos enseñó Félix Varela, la impiedad es la señal más nítida de ausencia de virtud para el ejercicio ético de la autoridad. Frente a esto, nuestra fuerza empieza por defender la vida.

La grandeza de tu gesto sigue concitando respeto y admiración en todas partes, y en todas las culturas, y ha dejado claro para todos que la representación oficial del Estado no coincide con la representación real de la nación. Cuba está más cerca de ti que del gobierno.

La triste muerte de Orlando Zapata Tamayo, condenada desde todas las civilizaciones; la brutal represión de las Damas de Blanco, vista por todo el mundo, y tu prolongada huelga de hambre han fortalecido la sensibilidad global por los derechos humanos en Cuba, abriéndonos una nueva oportunidad para sensibilizar a la mayor cantidad de cubanos posibles. Y tu liderazgo en esta impostergable misión puede ser más importante que tu capacidad simbólica. O mejor dicho. Tu liderazgo puede ser compartido con esa capacidad que ya tienes por el gesto altruista de anteponer tu vida por la vida de los demás. Una capacidad simbólica que, en su determinación extrema, revela la odisea de un país en desesperación.

Ese nuevo momento para Cuba ha sido captado en todas las latitudes. Los promotores de la campaña Yo Acuso, han sugerido una iniciativa que debes liderar dentro de la isla: recoger 10. 000 firmas pidiendo a la Asamblea Nacional la libertad de todos los prisioneros políticos y la inmediata excarcelación de nuestros 25 compatriotas presos con precario estado de salud. Estas firmas se sumarían a las más de 46 000 que hasta la fecha han sido aportadas por ciudadanos y personalidades de todo el mundo, ─ que han decidido acompañarnos en esta hora difícil para Cuba y a la condena de numerosas instituciones y parlamentos.

Los que suscribimos este Llamado de la Patria empezamos a acompañarte en este propósito, que de seguro globalizará dentro de Cuba la conciencia por los derechos de todos.

De hecho eso ya viene sucediendo. Con la fría reacción del gobierno cubano ante la muerte de Zapata Tamayo y ante tu huelga de hambre, un ciudadano común exclamó, preguntando: !por dios, ¿quiénes son los Castro? Esta pregunta capta y resume un destino que no nos merecemos y, en su dimensión ética, es tan profunda como la ofrenda de Orlando Zapata Tamayo y tu solidaridad vital con los que más padecen: los presos.

Recuerda esto: Nelson Mandela supo decir, y dijo bien, que un gobierno no se mide por el tratamiento que da a sus ciudadanos más ilustres, sino por el que dispensa a quienes más sufren: esos presos. Y tú has sabido alumbrar estremecedoramente, junto a Orlando Zapata Tamayo y a las Damas de Blanco, el duro sufrimiento de los marginados. El juicio de la historia ya está hecho.

Y en el próximo tramo del nuevo proyecto de nación que necesitamos, tu vida es imprescindible. Así de simple.

Acompáñanos.

Por la Sociedad Civil firmamos este Llamado de la Patria
Ochenta y ocho firmantes

Fuente y lista completa de firmantes en Diario de Cuba

Publicado miércoles 28 de abril, 2010


Firma
por la libertad de los presos políticos cubanos

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