jueves, 22 de abril de 2010

Micheletti: “Honduras aún no está a salvo de Hugo Chávez”


Micheletti: “Honduras aún no está a salvo de Hugo Chávez”
Abril 22, 2010
ND.- El ex presidente de Honduras Roberto Micheletti aseguró este miércoles al diario La Prensa de Honduras que su país no está libre de Hugo Chávez. Dijo además no sentirse arrepentido de lo que hizo: “Jamás me voy a arrepentir de lo que hice. Si no hubiésemos actuado así a estas alturas el país ya estaría a las órdenes del golpista Hugo Chávez”.

opinan los foristas

Esta es la primera entrevista pública que concede el ex presidente desde que dejó el cargo.

A continuación la nota de La Prensa de Honduras

Noventa días después de guardar silencio ante los medios de comunicación, el ex presidente Roberto Micheletti decide hablar en exclusiva con Diario LA PRENSA sobre el pasado, presente y futuro del país y lo hace fiel a su estilo: frontal y directo.

Después de haber analizado en frío todo lo sucedido el año pasado, ¿se arrepiente de haber aceptado la Presidencia de la República?

No, lo que hice fue lo correcto. Lo que se estaba implantando en este país era la doctrina bolivariana, una doctrina inventada por ese señor de Venezuela que ha utilizado el dinero de su pueblo para sus propios gustos y placeres.

¿Qué piensa sobre la denuncia interpuesta por el ex presidente Manuel Zelaya y seis ex ministros ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, en la que piden la instalación de una Constituyente, la suspensión de las órdenes de captura que tienen, una indemnización económica y castigo para usted por lo ocurrido el 28 de junio?

Zelaya está pidiendo todo, ese señor tiene problemas mentales y los seguirá teniendo. Lo malo es que esa enfermedad se la ha transmitido a un montón de cabezas calientes que siguen insistiendo con la Constituyente. La ley es clara, hoy más que nunca conocemos la Constitución, creemos en ella y en aquellos hombres que fueron sabios al momento de redactarla. A mí me gusta leer mucho a algunos constitucionalistas que escriben sobre lo que los diputados constituyentes querían, pretendían y prevenían cuando la elaboraron. Sin embargo, vimos cómo un muchacho que sale de Olancho llega a ser presidente de la República; los que creemos en la democracia le ayudamos a que lo logre y posteriormente, enamorado del poder, toma la decisión de querer quedarse en el cargo.

Entonces, ¿no le preocupa la denuncia de Zelaya?

Puede que tenga algún efecto internacional como jugada política de Chávez, porque él es el que está detrás de esa denuncia, Zelaya no tiene la capacidad para actuar así, pero en el ámbito nacional estamos claros que la intención de esa denuncia es sacarle dinero al país.

Para usted, ¿cuál fue el peor abuso cometido en la gestión de Manuel Zelaya?

Primero, intentar dar un autogolpe con la cuarta urna; segundo, el despilfarro de dinero que hicieron y tercero, la sustracción descarada de 40 millones de lempiras del Banco Central.

¿Cree que ese despilfarro quede impune?

Confío que no, si queda impune estamos en manos de la delincuencia del mundo y del país. Las pruebas de la sustracción de dinero son claras.

¿Le duele que Zelaya haya dividido y polarizado al país?

Sí, enormemente, porque es de mi partido y porque lo apoyé para que fuera Presidente. Él no entendió que su mandato duraba cuatro años, no entendió que debía respetar la ley y la Constitución. Él quería ser igual que Chávez, se ilusionaba con parecerse a Fidel Castro.

Brasil, Venezuela y otros países desean que Zelaya retorne pronto al país para que todo se “normalice”.

Zelaya es hondureño, éste es su país, nadie le puede coartar que venga, pero él cometió delitos y debe presentarse ante las autoridades al nomás llegar.

Los ex ministros Arístides Mejía y Rixi Moncada recibieron sobreseimientos por el delito que les imputaban, ¿qué criterio le merece?

Las decisiones de los tribunales de justicia se respetan.

España, Brasil y otros países siguen sin reconocer a Lobo.

Es una injusticia, es una actitud intolerante de parte de ellos. España salió del franquismo tras una elección después de un golpe de Estado, o lo que haya sido, el caso es que gobernaban los militares. En los 80 nosotros salimos de un Gobierno militar, nos hemos mantenido en democracia. El año pasado fuimos a elecciones, nos costó mucho hacerlas porque Zelaya sólo le dio al Tribunal Supremo Electoral 15 millones de lempiras y se ocupaban 600.

Nosotros dimos ese dinero con voluntad, trabajamos fuerte para hacer un traspaso constitucional. Como gobernante hice lo imposible para que todo terminara como terminó, o sea con elecciones limpias, transparentes y masivas y luego la entrega del poder el 27 de enero tal y como lo ordena la ley tras la sucesión presidencial del 28 de junio.

¿Le preocupa la gran cantidad de denuncias que hay contra el país en la CIDH por la supuesta violación de los derechos humanos?

No hay pruebas contra Honduras, hicimos hasta lo imposible para respetar los derechos humanos de todos los ciudadanos. El problema es que aquí los derechos humanos no se respetan para la gente que les quemaron autobuses, que les dañaron sus negocios, que les mancharon sus paredes. Para ellos -dirigencia popular- sí piden derechos humanos, para los demás no. Además, una denuncia es una denuncia, tendrán que probarla, buscar la verdad. Ahora lo que sí sería interesante conocer es quiénes fueron los que vinieron al país como miembros de la CIDH. La presidenta de esta institución -Luz Patricia Mejía- es una fiel seguidora de Chávez. Desde antes de arribar al país ya venían con una línea.

El presidente Lobo rechaza el informe de la CIDH que ubica a Honduras en la “lista negra” de los países que irrespetan los derechos humanos, mientras el comisionado Custodio dijo que el informe estaba parcializado, ¿qué piensa?

Cómo es posible que nos comparen con Cuba. Yo entiendo los problemas que tenemos aquí de seguridad y pobreza, pero allá hay ciudadanos que protestan, que están muriéndose de hambre y nadie hace nada, nadie dice nada. Muchos países, por no quedar mal con la Alba, por no quedar mal con Cuba, no se pronuncian ni apoyan a las “Damas de blanco”.

Extraoficialmente se conoce que una de las “señales” que espera la comunidad internacional para reconocer al gobierno de Lobo es que se destituya a Ramón Custodio como comisionado nacional de los Derechos Humanos, a los miembros de la Corte Suprema y al Fiscal General.

Son ignorantes, ya sean extranjeros u hondureños los que abogan por la destitución de Custodio, de los miembros de la Corte y del Fiscal. Ellos fueron nombrados por determinada cantidad de tiempo y tienen que estar en sus cargos hasta el final, excepto que exista una verdadera causal. Hay que recordar lo que Zelaya intentaba con la huelga de hambre realizada por algunos fiscales hace algunos años; los alimentó, los tuvo 36 días en los bajos del Congreso Nacional pero no pudo lograr su objetivo -remover al Fiscal de aquel entonces- porque la ley no se lo permitió.

El pueblo a través de sus diputados eligió a Custodio, a los magistrados de la Corte y al Fiscal y es el único que los puede sacar de sus cargos, pero no un pueblo de 20 mil ó 30 mil personas porque somos siete millones de hondureños. Sólo Dios puede cambiarlos, nadie más. Qué bonito cuando los izquierdistas estaban bien con Custodio, todo era armonía y amor; ahora, en otras circunstancias, que él actúa como siempre lo ha hecho, con base a ley, entonces hay que quitarlo.

Hay que quitar al Fiscal porque ha sido valiente y ha dicho las verdades, hay que quitar a los magistrados de la Corte porque no les conviene a los intereses de ciertos sectores políticos de Honduras, Centroamérica y el mundo. Eso no es posible, no lo vamos a permitir, deben respetar la Constitución de la República y sus leyes.

Partiendo de su respuesta anterior, ¿qué le recomienda a Lobo ante las presiones externas?

Lobo es un hombre valiente. Él podría en un momento determinado rechazar propuestas ilegales que le propongan sea quien sea el que lo haga. Él le ha demostrado al mundo que quiere paz y tranquilidad, exigirle que vaya contra la ley es un abuso y un irrespeto.

¿Honduras ya está a salvo de Chávez?

No, no lo está. Hay personas como Alejandro Peña Esclusa que nos han orientado, pero no se han repetido sus palabras. La intención de Chávez es acaparar políticamente a toda Centroamérica. Fracasó en su primer intento en Honduras, pero va a continuar insistiendo, tiene suficientes dólares y sufiente apoyo internacional para seguir intentando que este país caiga en sus manos; pero no lo vamos a permitir, los hondureños somos demócratas, amamos esta patria y la vamos a defender. Él -Chávez- continúa enviando dinero al país, aquí tenemos al Comandante Libreta -Eduardo Reina- que es quien se encarga de repartir el dinero que ese señor manda.

Mucha gente asegura que Chávez y Zelaya estaban detrás del conflicto del Bajo Aguán. ¿Usted qué piensa?

Estoy totalmente seguro que sí, pero no quiero involucrarme en este asunto porque puedo equivocarme; pero que la crisis tenía un tinte político sí, sí lo tenía; que se resolvió, magnífico. Una decisión sabia la del Presidente, ahora que produzcan, el que tiene posesión de tierras que produzca.

¿Qué piensa sobre la reunión del presidente Lobo con Daniel Ortega?

Ojalá que esta reunión surta efecto, especialmente, para acabar con el problema del Golfo de Fonseca. Varios pescadores han perdido la vida y las Fuerzas Armadas han tenido que reaccionar muchas veces por la actitud bélica que enfrentan algunas veces cuando se utiliza la bocana del golfo para que buques hondureños salgan hacia el Pacífico.

¿Qué le parece la gestión de Porfirio Lobo como Presidente?

Él asumió la responsabilidad de dirigir al país en una etapa difícil, conformó un gobierno de unidad, aunque dejó por fuera a cierto sector de la sociedad, lo cual no considero correcto; pero debemos respetar sus decisiones y darle un tiempo prudencial para que él le informe al país sobre qué es lo que está pasando.

¿Usted se siente mal por la actitud de Lobo de ni siquiera nombrarlo?

No, primero él no es de mi partido, así que no tenía por qué esperar una posición más elegante de parte de él. Pero lo que sí considero preocupante es que mucha gente, incluso nacionalistas, ven algunas debilidades.

¿Cuáles por ejemplo?

El nombramiento de algunas personas como funcionarios que no tienen la conducta ni la intención de buscar la unidad del país ni de respetar la propiedad privada.

Muchos sectores de la sociedad consideran desatinado el nombramiento de César Ham como director del Instituto Nacional Agrario, INA. ¿Usted cómo lo califica?

Este ciudadano -Ham- de acuerdo con la Constitución de la República está inhabilitado para desempeñarse en ese cargo. La Carta Magna en el artículo 239 establece que la persona que directa o indirectamente apoye una Constituyente será suspendido diez años de toda actividad política.

Muchos entendidos señalan que el presidente Lobo le está entregando el país a la izquierda a cambio del reconocimiento de la comunidad internacional. ¿Usted comparte esta tesis?

No, yo respeto las decisiones del Presidente, debemos darle un compás de espera. Ojalá y él escuche a los hombres y mujeres que lo orientan teniendo como premisa la democracia y el bienestar de todos los hondureños.

¿Cómo analiza el tema del Bajo Aguán?

Es muy preocupante. Todos los campesinos del país tienen derecho a ser dueños de una porción de tierra y poder cultivarla, pero no apropiándose de ella violentamente. Estoy en total desacuerdo con que se premien los actos violentos. Aclaro que no estoy en contra de los campesinos que legalmente puedan adquirir tierras, porque hay en todo el país, por ejemplo en La Mosquitia que podrían ser útiles para ubicar allí a miles de labriegos siempre y cuando después el Gobierno les compre sus cosechas.

¿Teme usted que el ejemplo del Bajo Aguán se repita en otros sectores del país?

Espero que el Gobierno haya hecho una reflexión y que el país no vaya a convulsionar, porque hicimos un esfuerzo de siete meses para que todo se normalizara. Sé que hay muchas necesidades, pero creo que poco a poco y en cuatro años el Gobierno las puede atender.

¿Le ha hablado el presidente Lobo?

Sí, hemos platicado pocas veces. Yo trato de estar en contacto con él, creo que puede hacer un buen papel, ojalá y escuche a los buenos consejeros, a las personas que aman este país.

¿Usted le ha dado consejos?

Sí, traté de dárselos.

¿Para usted, aprendimos la lección?

No, no aprendimos la lección, especialmente los hombres que pueden aportar el dinero para abrir empresas y que pueden reducir la brecha entre los que tienen mucho y tienen poco.

¿Qué futuro le ve al Partido Liberal?

El liberalismo en un momento determinado tendrá que unirse, si lo logramos vamos a tener de nuevo un presidente o presidenta Liberal.

¿Cree que se recupera entonces?

Sí, tengo mucha confianza y fe. Hay muchos hondureños en todo el país que están interesados en buscar la forma de unir al liberalismo, pero todos con la misma consigna: no a los izquierdistas.

Analistas políticos señalan que el zelayismo quiere buscar la presidencia de la República a través del Partido Liberal. ¿Tienen cabida dentro del partido?

El izquierdismo y la resistencia sólo son un 15 ó 20 por ciento. Una vez que el liberalismo inicie sus actividades sólo quedarán en esa facción los izquierdistas radicales y ese pocentaje disminuirá, lo cual no le impedirá al partido ganar las elecciones.

¿Elvin Santos debe ser otra vez el presidenciable liberal?

En este momento sería un error hablar de candidatos; el partido debe buscar primero la unidad.

¿Le extrañó la forma en que salió de la presidencia del partido?

No, no he salido de la presidencia, se tomó una decisión errónea que legalmente no puede ser. Yo simple y sencillamente solicité un permiso y hemos dejado en funciones a don Elvin Santos padre para que dirija el partido. Los demócratas estamos trabajando en forma unida, nos hemos sentado a dialogar; los comunistas que se queden con los comunistas, que se unan a la UD o que funden un nuevo partido.

¿Le molestó que el embajador Llorens estuviera en la reunión del partido?

No, él -Llorens- anda en todo, ojalá para bien y que no sea sectario. Nosotros aceptamos que él aconseje, oriente y ayude, pero que no dé órdenes que les competen estrictamente a los hondureños.

La inseguridad no cesa

Hay que tener confianza en el ministro de Seguridad, Óscar Álvarez. Lo único que le recomiendo es que hable menos y actúe más, pero él puede hacer una buena labor y tiene voluntad.

¿Estados Unidos ya le devolvió su visa?

No, y no creo que me la vayan a devolver. Hay mucho resentimiento de parte de ellos, especialmente del embajador -Hugo Llorens- quien se ha dedicado a hacer ver que lo nuestro fue un error. Él sabía perfectamente hacia dónde nos estaba llevando el gobierno de Zelaya y no hizo absolutamente nada, él no avisó a su país qué era lo que estaba pasando acá. Yo no digo que él estaba involucrado, pero sí estaba consciente de lo que estaba pasando. Yo lo acuso a él de esa situación. Con cualquier otro embajador esa crisis política no se hubiese producido.

¿Cree que cuando entregó la Presidencia hubo una campaña para dañar su imagen?

Estoy seguro que sí. Hubo una campaña montada para desprestigiarme.

¿De dónde venía esa campaña?

No sé, pero pudo haber dinero de Chávez ahí. En aquel momento no quise hablar, pero lo digo hoy: si hay una tan sola prueba de actos de corrupción de parte mía que me lleven a los tribunales. No es justo que por dinero hayan intentado desprestigiarme. Imagínese que hubo un periodista que dijo que se podía comparar el gobierno de Zelaya con el de Micheletti en la conducta. Eso me dio a mí mucha tristeza, porque mi conducta nunca ha sido reprochable, tengo mi conciencia tranquila, duermo sin problemas.

¿Usted se sintió traicionado por los funcionarios de su Gobierno que cometieron actos de corrupción?

Sí, el ser humano es independiente en sus actuaciones y debe responder por ellas. Yo sólo quiero exigir y pedirle a las autoridades que investiguen mi conducta porque actué y he actuado toda mi vida enmarcado en ley. A mí no deben señalarme por acciones que no he hecho.

Cuando escuchaba y miraba informaciones sobre los supuestos actos de corrupción de sus funcionarios, ¿qué sensación lo embargaba?

Tristeza, yo le pedía a ellos cada vez que nos reuníamos que actuaran con la mejor conducta posible, porque estábamos en un periodo corto, difícil y que la gente quería tener la esperanza para el futuro de contar con un Gobierno con mucha honradez y honestidad. Los que han sido señalados por infringir la ley que se les castigue, yo no voy a hablar absolutamente por nadie, se los advertí en los consejos de ministro que yo iba a defender el Gobierno, pero que individualmente ellos respondían por sus actos.

¿Quién fue el que más lo defraudó?

No, no voy a dar nombres, el pueblo se encargará de señalarlos y las autoridades de castigarlos severamente a los que hayan tenido que ver en actos de corrupción.

¿Cómo ve el futuro del país?

Si continuamos de esta forma, es peligroso, muy peligroso, pero si la gente que puede orientar al presidente Lobo lo hace, será un éxito.

¿Por qué peligroso?

Porque pueden darse brotes similares al del Bajo Aguán y no por necesidades de los campesinos, quienes ahora emigran a las ciudades, sino por la gente que pueda estar provocando esas invasiones y que éstas se produzcan cada mes.

¿Ha recibido amenazas de muerte?

Sí, permanentemente, yo no cambié mi número de teléfono, es el mismo desde hace 10 años, así que ahí me mandan los mensajitos amenazándome.

¿Qué le dicen?

‘Golpista, ya te llegó tu hora, te vas a morir’. A mí en lo particular no me molesta, porque como dicen algunos amigos ya estoy viviendo horas extras, pero mi familia sí me preocupa, mi esposa y mis hijos no tienen nada que ver en esto. Mis hijos son valientes y me piden que esté tranquilo, que van a vivir moderadamente para que nadie vaya a atentar contra ellos.

¿Qué futuro le ve a las Fuerzas Armadas?

Sé que hay un deseo y una tendencia de querer desaparecer las Fuerzas Armadas, pero yo seré el primero en oponerme.

¿Quiénes desean que desaparezcan las Fuerzas Armadas?

Recuerde que una de las peticiones de Zelaya es que desaparezcan las Fuerzas Armadas, pero no lo vamos a permitir, ellas fueron el brazo armado que defendió la democracia.

¿Qué daría usted por defender la democracia?

Mi vida.

¿Después de haber terminado su periodo como Presidente a qué se ha dedicado?

A revisar el estado de mis empresas, a visitar a mis amigos y a leer sobre todos los acontecimientos que suceden en Honduras y en el resto del mundo. Paso entre El Progreso y Tegucigalpa, debo buscar un empleo porque no tengo en este momento.

¿Lo aqueja alguna enfermedad?

Sólo diabetes por estrés, mi presión es 110-80.

¿Ha tenido la inquietud de escribir un libro sobre los hechos ocurridos en el país el año pasado?

Muchos amigos me han animado a que lo haga, incluso he contactado a algunos intelectuales que se dedican a escribir y estoy pendiente de plasmar en un libro todos los hechos que nos hagan revivir los momentos acontecidos antes, durante y después del pasado 28 de junio.

¿Qué le pareció la reacción del presidente de Costa Rica, Óscar Arias, de pedirle a la comunidad internacional que reconozca a Honduras?

Yo se lo agradezco, él cometió muchos errores cuando fungió como mediador y errar es de humanos y rectificar de sabios. Los hondureños tenemos que estar agradecidos con él y cuando él venga le pido a la gente que lo aplauda. Igual a Ricardo Martinelli, presidente de Panamá y a Álvaro Uribe de Colombia. Mi respeto y cariño para ellos.

¿Qué otros países se portaron bien con su Gobierno?

Dos asiáticos y tres sudamericanos, cuyos nombres no mencionaré.

Qué piensa sobra la conformación de la Comisión de la Verdad.

Muy bien, lo único que tienen que hacer es contar la realidad de lo sucedido antes, durante y después del 28 de junio.

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