domingo, 17 de octubre de 2010

PADRECITO DEL ALMA


Por: Eduardo E. Rodríguez Candelario


Dedicado a todos los prisioneros políticos y de conciencia que todavía quedan en las mazmorras castristas.


Desde lejos te vine a ver,
tu semblante asolado por la degradación,
debido a un absolutismo carente de tolerancia y compasión,
siguiendo la función de una autoridad lleno de abyección.

Tus manos acariciaron con ternura paternal,
en tiempos de mi niñez, creciendo siempre,
bajo tus pasos constantes de firme mentor,
logré crecer bajo un manto consolador.

Mi corazón atrofiado está,
ya que no te he podido transportar,
a un mundo donde vivo por voluntad,
para volver a tenerte junto a todos,
lo que te amamos con tanta sinceridad.

Padrecito del alma tus manos quiero volver a tocar,
con ese calor que imparte en mí tanta confianza y fe,
por ésto he orado constantemente por tantas primaveras,
para volver a lograr la unión que una vez disfrutamos en parentel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario