
El líder libio Muammar Kadhafi utilizó tanques, helicópteros y aviones de guerra para sofocar una creciente revuelta,
martinoticias.com 23 de febrero de 2011
Foto: REUTERS/Stringe
El líder libio Muammar Kadhafi utilizó tanques, helicópteros y aviones de guerra para sofocar
una creciente revuelta, dijeron testigos el martes, mientras el veterano gobernante negaba los reportes de que hubiera huido del país tras cuatro décadas en el poder.
Aviones militares bombardearon partes de la capital Trípoli
el martes en nuevos ataques sobre la ciudad de la costa
mediterránea, mientras mercenarios disparaban a civiles,
reportó Al Jazeera.
Por otra parte, Fidel Castro advirtió este martes que Estados Unidos "no vacilará" en ordenar a la OTAN invadir Libia para controlar el petróleo, y puso en duda la veracidad de informaciones que describen una sangrienta represión ordenada por el gobierno de Muamar Kadhafi.
"Para mí es absolutamente evidente que al Gobierno de Estados Unidos no le preocupa en absoluto la paz en Libia, y no vacilará en dar a la OTAN la orden de invadir ese rico país, tal vez en cuestión de horas o muy breves días", escribió en un artículo publicado en la prensa oficial.
Castro consideró que "habrá que esperar" para conocer cuánto hay de "verdad o mentira" en los reportes de los sucesos en Libia, donde según ONGs entre 200 y 400 personas habrían muerto en los últimos días cuando el régimen de Kadhafi, en el poder desde hace 42 años, trató de sofocar una rebelión.
"Se podrá estar o no de acuerdo con el Gaddafi (Kadhafi). El mundo ha sido invadido con todo tipo de noticias, empleando especialmente los medios masivos de información", señaló Castro, quien estuvo por última vez en Trípoli en mayo de 2001.
En la ciudad oriental de Al Bayda, el residente Marai Al
Mahry dijo por teléfono a Reuters que 26 personas, incluyendo a
su hermano Ahmed, murieron a tiros durante la noche a manos de
leales de Gaddafi.
"Te disparan sólo por caminar por la calle", dijo, llorando
inconsolablemente mientras pedía ayuda.
Los manifestantes eran atacados con tanques y aviones de
guerra, declaró.
"Lo único que podemos hacer ahora es no rendirnos, no
entregarnos, no retroceder. Moriremos de cualquier forma, nos
guste o no. Está claro que no les interesa si vivimos o no.
Esto es genocidio", dijo Mahry, de 42 años.
Fuerzas de seguridad reprimieron ferozmente las protestas
en todo el país, con con la lucha extendiéndose a la capital
Trípoli tras brotar en el este petrolero del país la semana
pasada. Los disturbios siguen a levantamientos que derrocaron a
los gobernantes de Túnez y Egipto.
Human Rights Watch dice que al menos 233 personas han
muerto y grupos de oposición estiman cifras mucho mayores, pero
es imposible tener una verificación independiente.
La revuelta en Libia, miembro de la OPEP, ha elevado
profundamente los precios del petróleo, con el crudo
estadounidense para abril subiendo a un nivel cercano a los 99
dólares, un alza no vista en dos años y medio.
Con las luchas intensificándose en todo el país, los
partidarios de Gaddafi comenzaron a dividirse y algunos
embajadores dimitieron, llamando a la renuncia del líder.
El ministro de Justicia libio dimitió en protesta por el
uso de la violencia y un grupo de oficiales del Ejército
llamaron a los soldados a "unirse al pueblo", mientras que dos
pilotos de alto rango de la Fuerza Aérea desertaron a la
cercana Malta.
DESAFIO Y CONDENA
El domingo, el hijo de Gaddafi Saif prometió que su padre
lucharía "hasta el último hombre" y el martes el líder libio
apareció en televisión tras días de aislamiento para negar los
reportes de que había huido a Venezuela, país gobernando por su
amigo, el presidente socialista Hugo Chávez.
"Quiero mostrar que estoy en Trípoli y no en Venezuela. No
le crean a los canales que pertenecen a perros descarriados",
señaló Gaddafi, quien ha gobernado Libia con una mezcla de
populismo y fuerte control desde que asumió el poder en un
golpe militar de Estado en 1969.
Las potencias mundiales condenaron el uso de la fuerza
contra manifestantes, con el secretario general de Naciones
Unidas, Ban Ki-moon, acusando a Libia de disparar a civiles
desde aviones militares y helicópteros.
"Esto debe parar inmediatamente", dijo Ban, agregando que
conversó con Gaddafi y lo exhortó a detener los ataques contra
manifestantes. El Consejo de Seguridad de la ONU discutirá
sobre Libia a las 1400 GMT, indicaron diplomáticos.
Embajadores de la Liga Arabe se reunirán en una sesión de
emergencia en El Cairo el martes para abordar la situación en
Libia, mientras que Estados Unidos y Europa han exigido que se
detenga la matanza de protestantes.
La violencia desató una revuelta también entre los
diplomáticos libios. El embajador del país en India, Ali
al-Essawi, renunció a causa de la represión y dijo a Reuters
que mercenarios africanos fueron reclutados para ayudar a
sofocar las manifestaciones.
"La caída de Gaddafi es el imperativo del pueblo en las
calles", declaró.
No hay comentarios:
Publicar un comentario