domingo, 20 de febrero de 2011

¿Perforo o no perforo?




Escrito por Paulino Alfonso Estévez


Lawton, La Habana, 21 de Febrero del 2011


(PD) La capacidad de Castro (el original) para la maraña es grande Nos lo demuestra a diario, ora con emisarios diplomáticos, intercesores eclesiásticos, hombres de negocios, generales israelitas, periodistas sin trabajo, cineastas drogadictos y judías sin futuro, eso sin contar su mayor logro en 17 años: un Teniente Coronel devenido en abastecedor de petróleo y financiero de la corte castrista, por su obra y gracia.

Gracias a esta capacidad, el anciano ha logrado mantenerse a flote aun después que los indestructibles soviéticos se desmerengaran. Incluso a estos los enmarañó más aun, cuando para no pagarles las deudas contraídas los eliminó del mapamundi como país.

Lo único que no ha podido enmarañar y que no ha sido por falta de intentos, es al embargo, no gracias a los yumas, sino a un cubano que por desgracia murió antes de tiempo: Jorge Más Canosa.

No voy a hacer un elogio de quien sin duda alguna se merece muchos. Solo expondré el éxito que a mi criterio lo eternizó en lo político: la Enmienda Helms–Burton.

Este cuerpo legal codificó todas las leyes que se habían hecho desde la época del desaparecido playboy presidente JFK hasta su promulgación en 1996 e impide al presidente que esté el poder de vetarla.

Fue firmada por el ataque de cazas castristas contra una avioneta desarmada en aguas internacionales. Todos sus tripulantes, murieron, como eran ciudadanos norteamericanos, de ahí que a Vil, perdón, Bill Clinton, no le haya quedado más remedio que firmarla. Hago esta aclaración porque tres años antes de esta firma, 43 cubanos y cubanas, incluyendo 12 niños, ahogados a bordo de un remolcador, no surtieron igual efecto en el demócrata Vil, perdón, Bill. Parece que ya Mónica Lengüita estaba haciendo la pasantía en la Casa Blanca.

El embargo, desde 1991 (fecha de término de la URSS) ha sido la campana que cada octubre nos recuerda cuánto han dejado de adquirir los Castro. Aunque con errores de cálculo garrafales, como cuando el inefable Brunito Rodríguez saca como saldo de afectaciones un número verdaderamente de espanto: US$725 bn, el equivalente al presupuesto de defensa de los EE.UU.

Parecía que ya no quedaban fórmulas para exorcizar al demonio del embargo, pero recientemente encontré nada menos que en el New York Times el nuevo encantamiento de nuestro viejo mago: la seguridad nacional de los EE.UU

Según Mr Cifford Krausse, periodista de este respetado diario, resulta que existe un grave peligro para la seguridad nacional de los EE.UU que Castrolandia puede ayudar a evitar.

La cosa va así. Después del derrame en el pozo Macondo, EE.UU prohibió la perforación en el Golfo de México hasta nuevo aviso. Castrolandia, con su eterno socio Repsol, comenzó a perforar en el golfo, lo que trae a los ambientalistas a la caza de lo único que se puede cosechar en Castrolandia: ¡publicidad!

Veamos el asunto. Los oceanólogos, esos personajillos locos por salir en TV, afirman que en un derrame como el de Macondo, gracias a la corriente del Golfo en tres días se contaminaría Miami y en una semana a las Carolinas, sin contar toda la costa norte-occidental de Castrolandia.

Como la industria extractiva castrista tiene un atraso tecnológico de 40 años y una tacañería decimonónica, cualquier negociación sería difícil, máxime porque los gaitos al ser una joint venture (empresa a riesgo), automáticamente se retirarían, por lo que es de esperar que los EE.UU tengan que taponar, limpiar y pagar el derrame castrista ellos solitos.

Además, están los “ilusos” que piensan que sería conveniente entrar ya en conversaciones con Castro para flexibilizar el embargo para poder ¿cobrar? por estos eventuales servicios. Entre estos “inocentes” está el director de la Asociación Internacional de Perforadores, Mr. Lee Hunt, que amonesta que “la política tiene que cambiar si se quiere proteger el golfo”. También los petroleros tejanos con su cabildeo en la Cámara y el Senado por los posibles yacimientos en Castrolandia y el no tan callado interés de Exxon Mobile y Valero Energy. Cuando se reúnan con la castrista Cupet en México tendremos unos cuantos interesados.

Incluso el Sr. Bill Richardson en su fallida y plañidera intercesión por Alan Gross ante el “actual presidente Castro” dijo que “un acercamiento en este campo podría ensanchar la óptica sobre el levantamiento gradual del embargo”.

Hay hasta un cubanito, Mr.Jorge Piñón, ex-funcionario de BP y Amoco, que aconseja a ambos gobiernos “acercarse para trabajar conjuntamente en esa dirección”, aunque reconoce que para esto, Castro tendría que adquirir tecnología en los EE.UU.

En fin, que no importan los fusilados y ahogados, los presos, las pateaduras a mujeres ni el sacrificio de un pueblo, After all, gentlemen, bussines are bussines.

paulino.alfonso@yahoo.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario