viernes, 9 de septiembre de 2011

Cuenca, Castro, Aldana y Conceptismo



La constante búsqueda de formas expresivas por parte del artista se ha visto reflejada en la evolución de su obra y en la variedad de las técnicas que ha empleado, tanto en la pintura como en la fotografía.

Armando de Armas/ martinoticias.com 09 de septiembre de 2011

Foto: Archivo

"Eso viene quizá de una tradición del artista de la corte, suerte de bufón: aún lo siguen siendo en la corte de la burocracia mundial. Creo que ese movimiento de los 80’s no fue brillante, como sí lo fue el poder de la Siniestra International, que lo invento… Hay artistas que, como entes particulares, trascendieron esa Década… otros entraron en decadencia…"

Arturo Cuenca, Holguín, Cuba, se forma en la Escuela Nacional de Bellas Artes San Alejandro, en La Habana, aunque no llega a concluir los estudios, y se especializa luego en Literatura en la Escuela Nacional de Instructores de Arte, entre 1979 y 1982, su obra se ha desarrollado en manifestaciones como la pintura, el grabado, el diseño gráfico y la fotografía.

Mantuvo una disputa con el otrora ideólogo del Partido Comunista de Cuba, Carlos Aldana, originada a raíz de las ideas expresadas por el artista en uno de los congresos de la oficialista Unión de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC, en torno al tema de la confrontación entre el arte y la ideología en el ámbito, excesivamente politizado, de la sociedad cubana contemporánea. Esta disputa lo llevó a convertirse en enemigo político del régimen comunista de Fidel Castro, situación que lo obligó a exiliarse en Estados Unidos, en 1991.

La constante búsqueda de formas expresivas por parte del artista se ha visto reflejada en la evolución de su obra y en la variedad de las técnicas que ha empleado, tanto en la pintura como en la fotografía.

Por su destacado aporte a las artes plásticas, Cuenca fue galardonado en 1992 con el premio de la Fundación Cintas de Nueva York.

Entre sus muestras personales más importantes destacan la del Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana, 1983, Rotterdam Art Space Gallery, Holanda, 1986, Galería del Auditorio Nacional, México, D.F, 1989, Galería de Arte Mexicano, México, D.F, 1990, y Intar Latin American Gallery, Nueva York, 1993.

A lo largo de su carrera ha adquirido varios reconocimientos, tales como el Premio en Instalación d el Salón de Artes Plásticas UNEAC, Premio Museo Nacional de Bellas Artes, Premio en Fotografía del Concurso 13 de Marzo, Premio en Grabado del Encuentro de Grabado, y Premio Museo Nacional de Bellas Artes.

Por otro lado, su obra forma parte de las colecciones del Center for Cuban Studies, New York, Cintas Foundation, Inc., New York, Fototeca de Cuba, La Habana, Galería Nina Menocal, México, y del Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana.

Conversador irreverente, humorista corrosivo, subversivo del discurso al uso, Arturo Cuenca concedió la siguiente entrevista para MartiNoticias.


¿Qué sucede en Cuba alrededor de los 80 para que se manifieste lo que se ha dado en llamar Movimiento de la Nueva Plástica Cubana donde, además, usted juega un rol protagónico?

La Nueva Plástica Cubana fue una suerte de apertura por parte del régimen, triunfalista entonces, que escuchó o apreció en la plástica, el tono de la izquierda internacional. Históricamente la vanguardia artística ha sido creada por la izquierda. La vanguardia (como se define militarotemente) ha sido el ala terrorista de la cultura totalitaria, en sus comienzos, en los anos 20, y se ha mantenido en el poder de la cultura “mainstream” en los países occidentales “democráticos” desde entonces. Los estudios de humanidades son esencialmente propaganda marxista en el oeste, sobre todo en Estados Unidos, aún cuando las primeras víctimas de los marxistas en el poder suelen ser precisamente las vanguardias militartísticas. Eso viene quizá de una tradición del artista de la corte, suerte de bufón: aún lo siguen siendo en la corte de la burocracia mundial. Creo que ese movimiento de los 80’s no fue brillante, como sí lo fue el poder de la Siniestra International, que lo invento… Hay artistas que, como entes particulares, trascendieron esa Década… otros entraron en decadencia…

¿El arte pictórico conceptual tiene de alguna manera reminiscencias del conceptismo literario, ese movimiento que allá por el Siglo de Oro Baltasar Gracián vino a practicar, entre otros autores, y a definir como un acto del entendimiento que expresa la correspondencia que se halla entre los objetos?

Vengo del conceptismo de Quevedo. La Poesía es la Verdad en conceptos. Conceptos que conocen la Verdad. Arte es fotosofía, la luz (foto), la luz que convierte al objeto en conocimiento al convertirlo en sujeto.

¿Podría contarle a nuestros lectores acerca de su legendaria bronca con el ideólogo comunista Carlos Aldana que, con esa tendencia de los cubanos a exagerarlo todo, fue llamado en su momento el tercer hombre del poder en la isla?

Eso fue un poco la conclusión de los 80’s, en que yo fui un líder ingenuo aún en aquellos tiempos en la crítica al poder, aunque, dentro del poder aún, valgan los dos aún. Antes, hubo una reunión con el Tirano en la UNEAC, donde dije que el problema era de la crítica que el gobierno no aceptaba, y que los jóvenes éramos parte de la revolución, y que la crítica no implicaba que no fuésemos revolucionarios, ¡qué ingenuo aún! Había pocos jóvenes en esa reunión, yo sugerí que hubiera una reunión de los jóvenes artistas con ÉL (Tirano). La reunión-congreso ocurrió. Leí un texto crítico-utópico aún. En la clausura Aldana dijo que notaba en los jóvenes que no amaban y agradecían a la revolución. Me paré, lo mandé a callar y dije algo así como: ahora vamos a hablar los jóvenes, ya estamos cansados de que por criticar se nos considere contrarrevolucionarios, nosotros amamos a la revolución más que a nosotros mismos, pero si nosotros no somos la revolución, en este momento, entonces es que la revolución nunca existió. El Palacio de las Convenciones se vino abajo en aplausos. Dicen que ÉL se enterró en su asiento. Entonces en la clausura, dijo que veía un nuevo espíritu en los jóvenes y, en sus palabras parecía darme la razón… estaba triunfal por la guerra en Angola y por el apoyo que tenía de la “izmierda internacionalm”…

Después vino Soledad Cruz, la periodista, y escribió un artículo en Juventud Rebelde, donde repetía lo mismo que Aldana había dicho y que provocó todo el affair. Contesté ese artículo, demoró en publicarse y, al salir, género una polémica nacional en la que participaron pro-oficiales, filofofos oficiales. Esto devino, en la exposición Castillo de la Real Fuerza: Ciencia vs Ideología que incluía “Fragmentos para una utopisea del ser”. Es ahí es donde defino, mi Fotosofía. La lucha entre el ser y el poder, entre el individuo y el estado, que coincide esencialmente con el pensamiento de la escritora Ayn Rand.

Usted es una de esas raras, y honrosas excepciones, entre exiliados cubanos y, más aún, entre artistas cubanos exiliados, por no hablar de los artistas en general, que sostienen un pensamiento alejado de la sonsera socializante. ¿Cómo sobrelleva la soledad del distinto?

Esa soledad, es la originalidad…

Qué opina de esto dicho por esa grande del pensamiento que fue Ayn Rand: “Puedo decir, y no como un mero patrioterismo, sino con el conocimiento completo de las necesarias raíces metafísicas, epistemológicas, éticas, políticas y estéticas, que los Estados Unidos de América es el más grande, noble y, en sus principios fundadores originales, el único país moral en la historia del mundo”.


Eso se lo recuerdo yo a los antiamericanos en todos sus “memento mori…”

¿Cree que, paradójicamente, ese tipo de pensamiento haya sido la causa del semiolvido a que se le ha condenado en el país que tanto ponderó?

Ella no está olvidada, está, sí, resentida en los antiamericanos, por la memoria que alumbra en sus incontables lectores libres…

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