
por QUANG el Miér Ago 19, 2009 8:44 am
Frente al Hotel Nacional. Espectadores de las carreras de autos
del Havana Grand Prix. En Febrero de 1957.
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Alcalde Castellanos (1950)
by Memoria de Cuba
Nicolás Castellanos, alcalde reelecto de La Habana, arriba al puerto habanero a bordo del ferry Florida, después de pasar unas vacaciones en EE.UU
LABOR DE LOS ALCALDES DE LA HABANA
Los primeros alcaldes de La Habana tenían corta vida como tales. Lacoste desempeñó el cargo poco más de un año. Nicasio Estrada Mara, Tomás B. Mederos y Antonio Rodríguez Parra le sucederían, antes de ser electo Alejandro Rodríguez. Sólo nueve meses ocuparía esa posición el veterano de las dos guerras por la independencia.
Interesante fue lo ocurrido al Licenciado Miguel Gener y Rincón, primero alcalde interino y después por elección. La casi totalidad de los concejales le acusó ante Wood de no se sabe cuantas cosas. El gobernador americano lo destituyó, lo que le hicieron saber mientras asistía a una función teatral.
A Gener siguió una racha de alcaldes, ya interinos, ya de elección: Don Carlos de la Torre, el sabio naturalista; Juan Ramón O'Farril y Eligio Bonachea; Don Julio de Cárdenas, llevado a la posición a fuer de hombre puro, pero cuya labor no fue muy acertada. El actual Vicepresidente de la República, ya próximo a cesar, es uno de los hijos de Don Julio; Fernando Freyre de Andrade, abogado y general de la Revolución del 95; Varona Suárez, médico distinguido.
Freyre de Andrade y Varona Suárez realizaron muy buena labor. El segundo, en situación política difícil, encontró al municipio con grandes deudas y con escaso dinero en sus arcas y, a pesar de ello, a los pocos meses había nivelado el pago de todas las atenciones
Durante el gobierno del General Machado ocurrió algo que parecerá extraño: desapareció el municipio de La Habana, y en consecuencia su alcalde y sus concejales. Queriéndose hacer como una copia del Distrito Federal de los Estados Unidos, es decir, de Washington, se estableció el Distrito Central, del cual formaba parte Marianao, y se designó Comisionado del Distrito al Señor José Izquierdo y Julia, Capitán que había sido del ejército nacional. Esta forma de gobierno municipal, que privó de la Alcaldía a Miguel Mariano Gómez, desapareció al dejar la Presidencia Machado
Después de la caída de Machado, La Habana ha tenido varios alcaldes. Los últimos designados por el voto popular lo han sido Raúl G. Menocal, hijo del que fuera Presidente, Mario G. Menocal, y Manuel Fernández Supervielle, electo por el Partido Revolucionario Auténtico, el mismo que llevara a la Presidencia de la República al Doctor Ramón Grau San Martín, con la cooperación de otros partidos. El Señor Fernández Supervielle, caballero meritísimo, abogado de amplia cultura y hombre de moral acrisolada, que había desempeñado el Ministerio de Hacienda durante los dos primeros años del gobierno de Grau, se suicidó, por causas desconocidas, cuando apenas tenía un año en el cargo a donde le llevaron sus aptitudes y el voto de los habaneros.
Es Alcalde de La Habana en estos momentos -año 1948- el señor Nicolás Castellanos quien, en su condición de Presidente del Ayuntamiento, cubrió la vacante producida por la muerte inesperada del señor Fernández Supervielle. Propónese el señor Castellanos dedicar sus actividades todas a resolver el gran problema de La Habana: el de su provisión de agua. Y para lograrlo, parece que el Municipio se dispone a emplear hasta 26 millones de pesos, que se obtendrán con el correspondiente empréstito, o alguna otra clase de préstamo.
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