
Cuba actualidad, La Víbora, La Habana, (PD) En el inicio, el futuro pertenecía por entero al socialismo. Y ese futuro auguró todo tipo de abundancias pues existiría “la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales siempre crecientes de la población”. Prometió, además, un hombre nuevo pleno de virtudes y sentimientos solidarios y, con ello, la satisfacción de las necesidades espirituales. Sólo que se necesitaba tiempo para eso, pues no era posible lograrlo de la noche a la mañana. Así aparecieron primero los planes “especiales” y, más tarde, los planes quinquenales de trabajo.
“Y pasó el tiempo, y pasó/ un águila sobre el mar…” Y siguió haciendo falta tiempo, tiempo, tiempo…. Y esa solicitud, fue reiterada ad infinitum.
Hemos necesitado 54 años, de racionamiento de todo el pueblo, de trabajos y penurias sin cuento, de dogmatismos ideológicos; de discriminación religiosa, de pensamiento y hasta musical, más seis congresos del Partido Comunista…para el resultado que, por suerte, ya muy pocos no quieren aún ver.
El 28 de febrero de 2008, el gobierno cubano firmó en Nueva York el Pacto de los Derechos Civiles y Políticos y el Pacto de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas. Toda vez que el Derecho Internacional prima sobre el derecho interno de los países, era lógico pensar que se necesitaría algún tiempo para el estudio e instrumentación de los cambios derivados de esa firma.
Pero, casi cinco años después, el gobierno cubano sigue diciendo a ese alto organismo Internacional que necesita tiempo para tomar las decisiones pertinentes, pero sin precisar cuánto más le hace falta.
Este nuevo llamado a más tiempo puede tener diferentes lecturas:
-que la situación de los cubanos de a pie no resulta importante para la elite gobernante, que considera que los de abajo pueden seguir así 50 años más;
-que las decisiones para los problemas del país sólo pueden partir de ellos;
-que la situación a la que hemos llegado es tal que cualquier cosa que se haga, por nimia que sea, puede derivar en derrumbe;
-que hace falta ganar tiempo…para lograr más tiempo.
Pero, como todo en la vida, la paciencia también tiene su límite, y lo que está ocurriendo en torno a la Demanda Ciudadana parece apuntar a que el Soberano, el verdadero, también está en su límite.
Para Cuba actualidad: vallinwilfredo@yahoo.com

