Denuncian notable aumento de represión contra disidentes en Cuba
JUAN CARLOS CHAVEZ
JCCHAVEZ@ELNUEVOHERALD.COM
En marzo las autoridades cubanas detuvieron sorpresivamente al opositor pacífico Jorge Vázquez Chaviano cuando se dirigía hacia La Habana. El arresto ocurrió para impedir que asistiera a la misa del papa Benedicto XVI en la Plaza de la Revolución José Martí. Vázquez permaneció detenido seis meses. Su situación desencadenó una protesta de solidaridad y ayuno. Finalmente fue excarcelado.
Hace dos semanas la policía cubana detuvo violentamente a más de 100 disidentes, al tiempo que ordenó entre 100 y 150 arrestos domiciliarios en redadas por toda la isla para impedir marchas y reuniones por el Día Internacional de los Derechos Humanos. En el grupo se encontraban al menos 80 miembros y partidarios de las Damas de Blanco, madres y esposas de ex presos políticos.
Estos casos ejemplifican la ola de detenciones arbitrarias contras las filas disidentes. La política de cero tolerancia habrá dejado a fines de este año más de 6,200 detenciones de corta duración, según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), que preside Elizardo Sánchez Santa Cruz en La Habana.
“Hemos empeorado desde un nivel ya desfavorable porque en el 2010 la situación era muy negativa en todo el ámbito de derechos civiles y políticos”, declaró Sánchez a El Nuevo Herald. Sánchez fue acosado recientemente por la policía secreta por primera vez en 20 años.
“Ahora, por lo que se ve, vamos a concluir el 2012 con un resultado deplorable en esta materia”, agregó.
Los llamados encarcelamientos de baja intensidad, que pueden durar horas o varios días, han sido la batuta de la más reciente estrategia de la Seguridad del Estado cubano para intimidar a los disidentes y frenar las cada vez más intensas y valientes demostraciones de la oposición pacífica.
Para algunos, el empeoramiento de la crisis y la falta de garantías advierten la crispación de las autoridades sobre el curso que está tomando el movimiento disidente. Otros creen que el limitado alcance de las reformas económicas del gobernante Raúl Castro ha colmado la paciencia del ciudadano común.
El resultado no ha sido otro que el incremento de la represión y los encarcelamientos de corta duración del 2010 al 2012. En ese contexto, en el 2010 las autoridades cubanas ordenaron 2,074 arrestos temporales, con un promedio mensual de 172 detenciones. Al año siguiente el clima político no hizo más que empeorar: la cifra de detenciones totalizaron 4,123, un incremento de más de 100 por ciento. El promedio mensual fue de 343 arrestos.
“Lo más inquietante para mí, como defensor de derechos humanos, es que la situación va a continuar empeorando a menos que ocurra un milagro”, explicó Sánchez. “El gobierno no muestra ninguna voluntad política para que la situación cambie. Al contrario, se advierte un aumento de la violencia y la crispación de la policía política secreta”.
El inquietante incremento de la vigilancia y el hostigamiento contra disidentes y periodistas, ex presos políticos y activistas pacíficos, motivó a que presentaran una queja por escrito a la Fiscalía hace seis meses con el propósito de denunciar los arrestos injustificados y la ola de actos violentos.

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