¡Sólo Verdades!. ¡Hay que discriminar!.
Por Héctor Lemagne Sandó:.
Por Héctor Lemagne Sandó:.
23 de diciembre de 2012.
“Quien afronta a los hombres, y les hace mirar en sí, es abandonado por los hombres, si no lapidado con furia.”José Martí
Es incalculable la cantidad de mensajes que a diario circulan a través del Internet. Dudo que muchas personas receptoras de tantos correos electrónicos tengan tiempo para leerlos. Peor aun, hay quienes los reenvían sin siquiera echarles un vistazo por arribita en lugar de eliminarlos. En una ocasión abrí un correo sobre el hambre que en algunos países pobres existe, y las imágenes son tan impactantes que de vez en cuando recuerdo, por medio de flashes directos a mi cerebro, esas desagradables fotografías, sobre todo cuando me preparo a degustar alguna comida, que me hacen sentir bastante mal a pesar que eso ocurrió hace algunos años.
Recientemente recibí un correo de alguien que pertenece a una organización del exilio con el siguiente titular:“Masones y comunistas apoyan a los homosexuales” Cogí tal indignación, que mi primera reacción, sin leer aun el contenido, fue contestarle al individuo que era un falta de respeto enviarme ese tipo de correo y advertirle que se lo iba a enviar a masones de mi entera confianza para que le dieran también respuesta. Pero me di cuenta que quien lo envió es un ignorante, pues en una ocasión le enviamos a esa organización una convocatoria patriótica y contestó que no sabia abrir el enlace. Decidí no perder el tiempo, ignorarlo y programar mi cuenta para que cada envío de este idiota vaya directamente al basurero.
En las redes sociales sucede otro tanto. En Facebook por ejemplo, hay quienes se dedican a los dichosos jueguitos, y te invitan a participar en ellos indiscriminadamente como si también tuvieras tiempo para comer tanta catibía. A todos los que me enviaban juegos los he borrado de la lista de “amistades.” Algunos entran a Internet para buscar prostitutas o prostitutos, otros para negocio, etc. Los cubanos exiliados debemos usar esas redes para denunciar a la dictadura castrista y abogar por la libertad de Cuba.
También hay que discriminar a quienes dejamos entrar en nuestro círculo de amistades, en nuestras organizaciones patrióticas, en nuestras vidas. Debemos ser en extremo selectivos. Algunas organizaciones cubanas permiten,desafortunadamente, el ingreso en ellas de personas de otras nacionalidades. A mi no se me ocurriría ingresar en un club, asociación o logia guatemalteca, salvadoreña dominicana o de cualquier nacionalidad, pues los intereses de ellos no son los mismos míos. Estando en una logia cubana, un individuo de otra nacionalidad tuvo la osadía de tratar de sacarme por el hombro del local. ¡Por supuesto lo impedí y le dije que me quitara las manos de encima!
Hay programas en la TV que por su historia, por la de sus personajes y por el contenido, no pierdo el tiempo en sintonizarlos. ¿Un ejemplo? El Gordo y la flaca. ¡Los discrimino!
Las pláticas telefónicas también merecen ser consideradas. Creo que soy la persona más optimista del mundo y algunos pesimistas drenan tu energía en forma tal que cuando terminas la conversación, sientes una tremenda debilidad. Me enseñó una norteamericana que en este país el tiempo es tan precioso como el oro, y que no hay nada malo con pedirle a alguien disculpas con el fin de posponer la llamada para más tarde. ¡Me ha dado resultado!
Trabajaba yo en el Hospital Neurológico, hoy Instituto de Neurología y Neurocirugía en 29 y D, Vedado, Habana. Cuba. Empleado, a mediados de los años 70, como “Responsable de Medios Básicos y Fondos Fijos” del departamento de contabilidad y me movía por todo el hospital haciendo mi labor. En una ocasión me detuve ante un debate que en el pasillo tenían dos neurólogos. Me llamó la atención que uno de ellos mencionó a Martí diciendo que las mejores ideas de nuestro Apóstol salían de la inspiración de sus discursos, no de sus escritos. Pero después de una breve discusión al respecto, uno de ellos dice que “piensa mal de los demás hasta que le demuestren lo contrario, y el otro que piensa bien de los demás hasta que le demuestren lo contrario.” Es decir que esos profesionales también, aunque a su manera, y hasta en sus pensamientos, discriminaban. Aunque lo último no tenia nada que ver con Martí me llamó tanto la atención que lo recuerdo como si hubiera sucedido hoy, pero por muchos días me pregunté quien de los dos tendría razón. Hoy las palabras del segundo galeno las aplico a diario. ¡Y también me ha dado resultado!
Los que tenemos buen corazón, los que somos sinceros, pensamos que todo el mundo es igual a nosotros y tiene los mismos sentimientos por eso no vacilamos en expresarlos y es ahí donde surge la traición, el veneno y el ataque de los envidiosos que carecen de tales virtudes. Tengo mi propia filosofía: No permito que me alaben ni que me critiquen.Hay quienes te alaban para subir adonde estás, y quienes te critican para bajarte adonde ellos se encuentran. Y lo más lindo que quienes más critican siempre son los que mas defectos tienen. Aunque UD no lo crea hay personas que piensan que donde ellos defecan se posan mariposas. De esos farsantes hay muchos en este mundo. ¡A esos son a los primeros que hay que discriminar! Cuando uno utiliza el botón “Delete” en algunos correos, en el cerebro, y hasta en el corazón se siente un increíble alivio sólo comparado con el de haberse quitado un gran peso de encima. Si sacamos la cuenta, al final del día uno también ha sido discriminado. Por eso y por mucho más cada vez quien escribe va a ser más irreverente y más enérgico en las verdades que cree. ¡Vamos a seguir discriminando sin contemplaciones de ningún tipo!
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