UN CLARO MENSAJE DEL VATICANO Y ORDEN MUNDIAL CAPITALISTA PARA TODA LA
> REGIÓN
> Francisco I, el Papa que colaboró con la dictadura argentina
>
> por Cristóbal García Vera
>
>
>
> 14 de Marzo de 2013
> Este miércoles se conocía el nombre del nuevo Sumo Pontífice de la Iglesia
> Católica, el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio. Inmediatamante, la
> maquinaria de los mass media se ha puesto en funcionamiento para
> reconstruir la biografía del sucesor de Benedicto XVI.
> Este miércoles 13 de marzo se conocía el nombre del nuevo Sumo Pontífice
> de la Iglesia Católica. El cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio será
> el Papa número 266 de la historia con el nombre de Francisco I. El
> arzobispo de Buenos Aires, un jesuita de 76 años, ha sido inmediatamente
> calificado como un religioso "moderado" y "preocupado por la marginación
> social". Una vez más, la maquinaria de los mass media se ha puesto en
> funcionamiento para reconstruir la biografía del sucesor de Benedicto XVI.
> La realidad es, no obstante, que Bergoglio comparte con Joseph Ratzinger
> un oscuro pasado, denunciado hace años, que no lo sitúa precisamente al
> lado de los marginados de la sociedad.
>
>
> Nacido el 17 de diciembre de 1936, Jorge Mario Bergoglio llegó al
> sacerdocio a los 32 años. Pese a lo tardío de su vocación, su ascenso en
> la curia fue vertiginoso. En menos de cuatro años llegó a liderar la
> congregación jesuita local, cargo que ejerció de 1973 a 1979. Este
> ascenso coincidió con la instauración de la sangrienta dictadura militar
> que gobernó la Argentina desde el Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976,
> contra la presidenta María Estela Martínez de Perón, hasta el año 1983. Un
> régimen que se caracterizó por la práctica sistemática de la tortura, el
> asesinato y la desaparición de miles de personas y el robo sistemático de
> recién nacidos, sustraídos a los padres "subversivos".
>
> BERGOGLIO DENUNCIADO POR SU COLABORACIÓN CON LA DICTADURA
>
> Sobre el papel desempeñado por Bergoglio en estos terribles años
> existe el testimonio de numerosos testigos, que relataron como el sacerdote
> perjudicó a sacerdotes y laicos que fueron secuestrados, torturados y
> desaparecidos. En abril de 2010, un sacerdote, un ex religioso, una
> teóloga, un seglar de una fraternidad laica que en 1976 denunció en el
> Vaticano lo que ocurría en la Argentina, y un laico que fue secuestrado
> junto con dos curas que no reaparecieron, denunciaron públicamente su apoyo
> a las prácticas criminales de la dictadura. (1).
>
> Uno de los casos denunciados se refiere al secuestro de Orlando Yorio y
> Francisco Jalics. Dos jesuitas que realizaban su labor pastoral y tareas
> sociales en un barrio de chabolas del sur de Buenos Aires. Los dos
> sacerdotes fueron recluidos en la Escuela de Mecánica de la Armada -
> utilizada como centro de tortura - cuando Bergoglio se desempeñaba como
> principal de la Compañía de Jesús. Según la acusación, Bergoglio los
> delató y les retiró la protección de su orden religiosa dejándolos a merced
> de sus victimarios. Ambos párrocos aparecieron drogados y semidesnudos
> cinco meses más tarde en un campo de las afueras de la capital argentina.
> Esta denuncia consta en el libro "El silencio" del periodista Horacio
> Verbitsky y se apoya en las declaraciones del propio Orlando Yorio,
> realizadas antes de fallecer por causas naturales en 2000.
>
> "La historia lo condena: lo muestra como alguien opuesto a todas las
> experiencias innovadoras de la Iglesia y sobre todo, en la época de la
> dictadura, lo muestra muy cercano al poder militar", señaló tiempo atrás el
> sociólogo Fortunato Mallimacci, ex decano de la Facultad de Ciencias
> Sociales de la Universidad de Buenos Aires, refiriéndose al nuevo Papa.
>
> En 2010, el periodista Sergio Rubín escribió un libro titulado "El
> jesuita, conversaciones con el cardenal Jorge Bergoglio", en el que se
> refiere como los dos sacerdotes consideraban que el jerarca "los tachaba
> de subversivos y ejercía una actitud persecutoria hacia ellos por su
> condición de progresistas". El 8 de noviembre de 2010, Jorge Mario
> Bergoglio tuvo que declarar sobre el secuestro de los dos jesuitas. Uno de
> los abogados querellantes en el juicio, Luis Zamora, manifestó: "Cuando
> alguien es reticente está mintiendo, está ocultando parte de la verdad. El
> cardenal no pudo justificar por qué esos dos sacerdotes quedaron en una
> situación de desamparo y expuestos... con su testimonio ha quedado
> demostrado en forma muy contundente el rol tan siniestro de la Iglesia
> católica durante la última dictadura militar".
>
>
>
>
>
> Según declaró posteriormente el periodista Horacio Verbitsky:
> "Bergoglio tuvo el privilegio de eludir la declaración pública en el
> tribunal que juzga los crímenes de la dictadura. En cambio los jueces
> aceptaron visitarlo en su arquidiócesis. Reconoció que en 1999 habló
> conmigo sobre el secuestro de sus entonces subordinados en la Compañía de
> Jesús, Orlando Yorio y Francisco Jalics. Pero dijo que nunca oyó hablar de
> la isla El Silencio, en el Tigre, propiedad del Arzobispado porteño, a la
> que fueron trasladados los prisioneros de la ESMA en 1979 para que no los
> encontrara la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Eso no es
> cierto, ya que en aquella entrevista Bergoglio me dio los datos precisos
> sobre el expediente sucesorio del solterón empleado de la Curia que
> figuraba como dueño de la propiedad".
>
> UNA ACTUACIÓN CONGRUENTE CON EL PAPEL DE LA IGLESIA ARGENTINA
>
> Huelga decir que el propio Bergoglio no solo ha negado todas estas
> acusaciones, sino que afirma haber protegido a numerosos perseguidos por la
> dictadura. Las acusaciones que pesan sobre el Papa Francisco I, sin
> embargo, no solo están apoyadas en los testimonios de las víctimas del
> régimen militar. Son, además, perfectamente congruentes con el apoyo que
> mayoritariamente dio la cúpula de la iglesia argentina a la dictadura de
> este país sudamericano. Y este, a su vez, con la colaboración entre el
> Vaticano y los EE.UU. en el combate de los movimientos izquierdistas de
> América Latina.
>
> Durante la década de los setenta y ochenta el Vaticano hizo suya la
> "Doctrina de la Seguridad Nacional" difundida por Washington para esta
> región, según la cual el enemigo de la patria estaba dentro del propio
> país. Éste era el "subversivo", al que se debía combatir por todos los
> medios hasta lograr exterminarlo. Los patriarcas de la Iglesia argentina
> actuaron en consecuencia. Tras el golpe militar, y mientras la represión se
> cebaba con miles de ciudadanos, el entonces nuncio papal en esa nación, Pio
> Laghi, llegó a manifestar: "...los valores cristianos están amenazados por
> la agresión de una ideología que es rechazada por el pueblo. Por eso cada
> uno tiene su cuota de responsabilidad, la Iglesia y las FFAA; la primera
> está insertada en el Proceso y acompaña a la segunda, no solamente con sus
> oraciones, sino con acciones en defensa y promoción de los derechos humanos
> y la patria...". (2).
>
> Durante el golpe militar efectuado por los militares argentinos, Laghi
> y el embajador estadounidense, Robert Hill, eran informados de cada uno de
> los pasos que daban los golpistas (3). Obviamente, la "Santa Sede" conocía
> de primera mano cuanto sucedía en la Argentina. El Nuncio -íntimo amigo de
> Eduardo Emilio Massera, uno de los tres hombres situados al frente de la
> Junta Militar- utilizaba además la autoridad moral del Papa para legitimar
> la dictadura, llegando a declarar "...hay una coincidencia muy singular y
> alentadora entre lo que dice el General Videla de ganar la paz y el deseo
> del Santo Padre para que la Argentina viva y gane la paz..." (4).
>
> Sin duda, la complicidad de Jorge Mario Bergoglio con los encargados
> de imponer esta "paz de los cementarios" será ahora ocultada por la
> mayoría de los grandes medios de comunicación y el conjunto de las
> instituciones del establishment. (*) Sin embargo, la verdad sobre Francisco
> I, que llegó a calificar el proyecto de Ley de Matrimonio entre Personas
> del Mismo Sexo como "una movida del Diablo" y a convocar contra el mismo
> una "guerra de Dios", no podrán olvidarla fácilmente en Argentina. Pues,
> tal y como denunciaban en 2007 las Madres de Plaza de Mayo, “la que
> colaboró, la que nos mintió, la que nos dio la espalda es la Iglesia de
> Bergoglio y la derecha”.
>
> FUENTE: KAOS EN LA RED
>
> REGIÓN
> Francisco I, el Papa que colaboró con la dictadura argentina
>
> por Cristóbal García Vera
>
>
>
> 14 de Marzo de 2013
> Este miércoles se conocía el nombre del nuevo Sumo Pontífice de la Iglesia
> Católica, el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio. Inmediatamante, la
> maquinaria de los mass media se ha puesto en funcionamiento para
> reconstruir la biografía del sucesor de Benedicto XVI.
> Este miércoles 13 de marzo se conocía el nombre del nuevo Sumo Pontífice
> de la Iglesia Católica. El cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio será
> el Papa número 266 de la historia con el nombre de Francisco I. El
> arzobispo de Buenos Aires, un jesuita de 76 años, ha sido inmediatamente
> calificado como un religioso "moderado" y "preocupado por la marginación
> social". Una vez más, la maquinaria de los mass media se ha puesto en
> funcionamiento para reconstruir la biografía del sucesor de Benedicto XVI.
> La realidad es, no obstante, que Bergoglio comparte con Joseph Ratzinger
> un oscuro pasado, denunciado hace años, que no lo sitúa precisamente al
> lado de los marginados de la sociedad.
>
>
> Nacido el 17 de diciembre de 1936, Jorge Mario Bergoglio llegó al
> sacerdocio a los 32 años. Pese a lo tardío de su vocación, su ascenso en
> la curia fue vertiginoso. En menos de cuatro años llegó a liderar la
> congregación jesuita local, cargo que ejerció de 1973 a 1979. Este
> ascenso coincidió con la instauración de la sangrienta dictadura militar
> que gobernó la Argentina desde el Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976,
> contra la presidenta María Estela Martínez de Perón, hasta el año 1983. Un
> régimen que se caracterizó por la práctica sistemática de la tortura, el
> asesinato y la desaparición de miles de personas y el robo sistemático de
> recién nacidos, sustraídos a los padres "subversivos".
>
> BERGOGLIO DENUNCIADO POR SU COLABORACIÓN CON LA DICTADURA
>
> Sobre el papel desempeñado por Bergoglio en estos terribles años
> existe el testimonio de numerosos testigos, que relataron como el sacerdote
> perjudicó a sacerdotes y laicos que fueron secuestrados, torturados y
> desaparecidos. En abril de 2010, un sacerdote, un ex religioso, una
> teóloga, un seglar de una fraternidad laica que en 1976 denunció en el
> Vaticano lo que ocurría en la Argentina, y un laico que fue secuestrado
> junto con dos curas que no reaparecieron, denunciaron públicamente su apoyo
> a las prácticas criminales de la dictadura. (1).
>
> Uno de los casos denunciados se refiere al secuestro de Orlando Yorio y
> Francisco Jalics. Dos jesuitas que realizaban su labor pastoral y tareas
> sociales en un barrio de chabolas del sur de Buenos Aires. Los dos
> sacerdotes fueron recluidos en la Escuela de Mecánica de la Armada -
> utilizada como centro de tortura - cuando Bergoglio se desempeñaba como
> principal de la Compañía de Jesús. Según la acusación, Bergoglio los
> delató y les retiró la protección de su orden religiosa dejándolos a merced
> de sus victimarios. Ambos párrocos aparecieron drogados y semidesnudos
> cinco meses más tarde en un campo de las afueras de la capital argentina.
> Esta denuncia consta en el libro "El silencio" del periodista Horacio
> Verbitsky y se apoya en las declaraciones del propio Orlando Yorio,
> realizadas antes de fallecer por causas naturales en 2000.
>
> "La historia lo condena: lo muestra como alguien opuesto a todas las
> experiencias innovadoras de la Iglesia y sobre todo, en la época de la
> dictadura, lo muestra muy cercano al poder militar", señaló tiempo atrás el
> sociólogo Fortunato Mallimacci, ex decano de la Facultad de Ciencias
> Sociales de la Universidad de Buenos Aires, refiriéndose al nuevo Papa.
>
> En 2010, el periodista Sergio Rubín escribió un libro titulado "El
> jesuita, conversaciones con el cardenal Jorge Bergoglio", en el que se
> refiere como los dos sacerdotes consideraban que el jerarca "los tachaba
> de subversivos y ejercía una actitud persecutoria hacia ellos por su
> condición de progresistas". El 8 de noviembre de 2010, Jorge Mario
> Bergoglio tuvo que declarar sobre el secuestro de los dos jesuitas. Uno de
> los abogados querellantes en el juicio, Luis Zamora, manifestó: "Cuando
> alguien es reticente está mintiendo, está ocultando parte de la verdad. El
> cardenal no pudo justificar por qué esos dos sacerdotes quedaron en una
> situación de desamparo y expuestos... con su testimonio ha quedado
> demostrado en forma muy contundente el rol tan siniestro de la Iglesia
> católica durante la última dictadura militar".
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>
>
> Según declaró posteriormente el periodista Horacio Verbitsky:
> "Bergoglio tuvo el privilegio de eludir la declaración pública en el
> tribunal que juzga los crímenes de la dictadura. En cambio los jueces
> aceptaron visitarlo en su arquidiócesis. Reconoció que en 1999 habló
> conmigo sobre el secuestro de sus entonces subordinados en la Compañía de
> Jesús, Orlando Yorio y Francisco Jalics. Pero dijo que nunca oyó hablar de
> la isla El Silencio, en el Tigre, propiedad del Arzobispado porteño, a la
> que fueron trasladados los prisioneros de la ESMA en 1979 para que no los
> encontrara la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Eso no es
> cierto, ya que en aquella entrevista Bergoglio me dio los datos precisos
> sobre el expediente sucesorio del solterón empleado de la Curia que
> figuraba como dueño de la propiedad".
>
> UNA ACTUACIÓN CONGRUENTE CON EL PAPEL DE LA IGLESIA ARGENTINA
>
> Huelga decir que el propio Bergoglio no solo ha negado todas estas
> acusaciones, sino que afirma haber protegido a numerosos perseguidos por la
> dictadura. Las acusaciones que pesan sobre el Papa Francisco I, sin
> embargo, no solo están apoyadas en los testimonios de las víctimas del
> régimen militar. Son, además, perfectamente congruentes con el apoyo que
> mayoritariamente dio la cúpula de la iglesia argentina a la dictadura de
> este país sudamericano. Y este, a su vez, con la colaboración entre el
> Vaticano y los EE.UU. en el combate de los movimientos izquierdistas de
> América Latina.
>
> Durante la década de los setenta y ochenta el Vaticano hizo suya la
> "Doctrina de la Seguridad Nacional" difundida por Washington para esta
> región, según la cual el enemigo de la patria estaba dentro del propio
> país. Éste era el "subversivo", al que se debía combatir por todos los
> medios hasta lograr exterminarlo. Los patriarcas de la Iglesia argentina
> actuaron en consecuencia. Tras el golpe militar, y mientras la represión se
> cebaba con miles de ciudadanos, el entonces nuncio papal en esa nación, Pio
> Laghi, llegó a manifestar: "...los valores cristianos están amenazados por
> la agresión de una ideología que es rechazada por el pueblo. Por eso cada
> uno tiene su cuota de responsabilidad, la Iglesia y las FFAA; la primera
> está insertada en el Proceso y acompaña a la segunda, no solamente con sus
> oraciones, sino con acciones en defensa y promoción de los derechos humanos
> y la patria...". (2).
>
> Durante el golpe militar efectuado por los militares argentinos, Laghi
> y el embajador estadounidense, Robert Hill, eran informados de cada uno de
> los pasos que daban los golpistas (3). Obviamente, la "Santa Sede" conocía
> de primera mano cuanto sucedía en la Argentina. El Nuncio -íntimo amigo de
> Eduardo Emilio Massera, uno de los tres hombres situados al frente de la
> Junta Militar- utilizaba además la autoridad moral del Papa para legitimar
> la dictadura, llegando a declarar "...hay una coincidencia muy singular y
> alentadora entre lo que dice el General Videla de ganar la paz y el deseo
> del Santo Padre para que la Argentina viva y gane la paz..." (4).
>
> Sin duda, la complicidad de Jorge Mario Bergoglio con los encargados
> de imponer esta "paz de los cementarios" será ahora ocultada por la
> mayoría de los grandes medios de comunicación y el conjunto de las
> instituciones del establishment. (*) Sin embargo, la verdad sobre Francisco
> I, que llegó a calificar el proyecto de Ley de Matrimonio entre Personas
> del Mismo Sexo como "una movida del Diablo" y a convocar contra el mismo
> una "guerra de Dios", no podrán olvidarla fácilmente en Argentina. Pues,
> tal y como denunciaban en 2007 las Madres de Plaza de Mayo, “la que
> colaboró, la que nos mintió, la que nos dio la espalda es la Iglesia de
> Bergoglio y la derecha”.
>
> FUENTE: KAOS EN LA RED
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