Primer ministro turco niega ser dictatorial
Por Por SUZAN FRASER y NEBI QENA | Associated Press – Hace 6 horas
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ESTAMBUL, Turquía (AP) — El primer ministro turco rechazó el domingo que sea un "dictador" y describió a los manifestantes en su contra como un grupo extremista marginal, no obstante el regreso de miles de inconformes a una histórica plaza en Estambul que se ha convertido en escenario de las protestas antigubernamentales más enérgicas en años.
En los últimos tres días, los manifestantes de diversas partes del país han dado rienda suelta a su resentimiento acumulado contra Recep Tayyip Erdogan, quien ha permanecido 10 años en el cargo y a quien muchos consideran un gobernante inflexible que influye indebidamente en todos los aspectos de la vida.
Una movilización gigantesca había disminuido de intensidad desde la noche del día anterior en la Plaza Taksin, pero una multitud calculada en unas 10.000 personas volvió a congregarse el domingo en el lugar; muchos ondearon banderas, gritaron a coro "victoria, victoria, victoria" y exigieron la renuncia del gobierno de Erdogan.
Unas 7.000 personas participaron en diversas protestas en Ankara, la capital, pero el domingo algunas devinieron en violencia: los manifestantes lanzaron bombas incendiarias y la policía les lanzó gas lacrimógeno. Fueron detenidos numerosos manifestantes.
Algunos manifestantes compararon a Erdogan con un sultán y lo acusaron de dictador. A fin de mostrar de inmediato que es una persona incólume y atractiva para una base enorme de turcos conservadores que lo apoyan, Erdogan pronunció el domingo dos discursos y se presentó en una entrevista televisiva.
La Casa Blanca exhortó el domingo a todas las partes en Turquía a que "calmen la situación". En un comunicado, la portavoz Laura Lucas dijo que Estados Unidos cree que las manifestaciones públicas pacíficas "son parte de la expresión democrática".
"Si califican de 'dictador' a alguien que ha servido al pueblo, no tengo nada que decir", dijo Erdogan en un discurso ante un grupo que representa a los inmigrantes de los Balcanes. "Mi única preocupación ha sido la de servir a mi país".
En otro discurso una hora más tarde, el mandatario afirmó: "Yo no soy el amo de la gente. La dictadura no corre en mi sangre ni en mi carácter. Yo soy un servidor de la gente".
Las manifestaciones fueron desatadas por la indignación que causó la represión violenta que aplicó la policía contra manifestantes ambientalistas que se congregaron pacíficamente en la Plaza Taksim y que se extendieron a otras ciudades turcas.
Esos manifestantes protestaban por los planes de retirar los árboles de la plaza.
La policía y los manifestantes se enfrentaron violentamente el viernes y el sábado, lo que dejó cientos de heridos. Flotaban nubes de gas lacrimógeno por el centro de la ciudad, que suele ser visitado por turistas.
___
Fraser, Burhan Ozbilici y Ezgi Akin informaron desde Ankara.
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Una movilización gigantesca había disminuido de intensidad desde la noche del día anterior en la Plaza Taksin, pero una multitud calculada en unas 10.000 personas volvió a congregarse el domingo en el lugar; muchos ondearon banderas, gritaron a coro "victoria, victoria, victoria" y exigieron la renuncia del gobierno de Erdogan.
Unas 7.000 personas participaron en diversas protestas en Ankara, la capital, pero el domingo algunas devinieron en violencia: los manifestantes lanzaron bombas incendiarias y la policía les lanzó gas lacrimógeno. Fueron detenidos numerosos manifestantes.
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