martes, 10 de diciembre de 2013

Ni leche fresca, ni mantequilla

Osmar Laffita
Cuba actualidad, Capdevila, La Habana, (PD) A un mes de concluir el año 2013, los resultados de la producción lechera en Cuba dejan mucho que desear. Y todo lo referido a ella está envuelto en un gran secretismo.
La mayor parte del año la mantequilla ha estado perdida en las Tiendas de Recuperación de Divisas (TRD); la que ofertan es importada de Europa y Nueva Zelanda.
En referencia a la distribución de leche fresca en las bodegas para niños menores de 7 años, se desconoce el total de municipios y las bodegas que están involucradas en este plan, el monto total de litros de leche distribuidos y cuánto se ha avanzado hasta la fecha con relación al año 2012.
En 2012 se produjeron a nivel nacional 516 246 500 litros de leche, para un 103% del plan fijado, lo que representó un incremento de104 465 500 litros en relación con lo producido en el año 2011.
Camagüey acopió el pasado años 96 300 000 litros, y Sancti Spíritus, 49 900 000 litros. Las dos en conjunto acumularon una producción de 146 200 000 litros.
Camagüey y Sancti Spíritus, las provincias lecheras por excelencia, así como Granma, son conocida como tradicionales productoras de diferentes derivados de la leche, pero en sus descapitalizadas instalaciones industriales a duras penas producen leche condensada y evaporada, mantequilla y quesos.
Si realmente hubo ese incremento, entonces hay que preguntarse dónde fueron a parar los centenares de miles de litros de leche que debían ser procesado por esas industrias, porque en las TRD hace tiempo que no se vende mantequilla, leche condensada ni evaporada de producción nacional y el queso solo se puede encontrar en determinadas TRD, pero el precio del kilogramo fluctúa entre19, 15 y 11 dólares algo realmente prohibitivo para la mayoría de la población.
Lo poco que se ha podido conocer de la producción de leche del presente año son los datos brindados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). Según esos datos, en el periodo enero- marzo se reportó una producción a nivel nacional de 84 800 000 litros, lo que significo 800 000 litros menos que en similar etapa del año precedente.
La ONEI, sin entrar en detalles, dio a conocer que de ese monto de leche, se distribuyeron de manera directa en las bodegas 20 300 000 litros. Esto representó un 19,1% menos y significó que 4 800 000 litros se dejaron de vender a niños y ancianos.
La industria recibió 41 900 000 litros de leche, pero todavía se está a la espera de que alguien explique dónde fue a parar lo producido por esas fábricas.
Si se suma la leche distribuida en la bodegas y la entregada a la industria en el primer trimestre del presente año, son 62 200 00 litros; restados del total producido entre enero y marzo, hay 22 600 000 litros que se desconoce cuál fue su destino. Pero es un secreto a voces que fueron a parar a las fábricas caseras de queso blanco.
La prensa oficial no está autorizada a abordar la situación en que se encuentra la producción de leche, pero todo indica que está en franco declive.
Camagüey, la primera provincia productora de leche en el país, al cierre de agosto solo había reportado una producción de 5 millones de litros, lo que representa el 60% de su compromiso de entrega para el presente año.
La situación que reporta la provincia de Matanzas en lo que va de año es más grave. Su empresa pecuaria y Triunvirato con sus 33 vaquerías en ordeños, registran un saldo desfavorable de 1 millón de litros que no han podido entregar a la industria.
Los bajos resultados en la producción de leche reportados en Camagüey y Matanzas, así como de seguro en el resto de las provincias, se debe en gran medida al mal manejo de los rebaños lecheros. A las dificultades en garantizarles el alimento y el agua, se suma el mal estado de las vaquerías y sus pésimas condiciones higiénicas.
El mal estado de los caminos, agravado por las lluvias, que dificultan la llegada a tiempo de los camiones termos para el acopio de la leche.
La carencia en los centros receptores de tanque refrigerados da lugar a la pérdida de calidad de la leche.
A estas calamidades hay que sumarle que muchos productores no cumplen con el doble ordeño, lo cual incide en que no cumplan con la entrega de leche contratada, lo cual se refleja en el cumplimiento del plan de producción de leche de las provincias y por ende, nacional.
Otro grave problema que provoca el desvío para el mercado negro de grandes cantidades de leche, es que la de mala calidad se paga a un menor precio y como esto pone en peligro la ganancias de los productores, estos no entregan el alimento en los centros receptores y se la venden a los fabricantes de queso blanco casero que le pagan el litro a un mejor precio.
Para Cuba actualidad: ramsetgandhi@yahoo.com

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