Obama saluda a Castro: la lectura de The Economist
"Habría sido francamente grosero evitar el saludo, sobre todo en una ocasión en la que Obama pronunció unas emocionadas palabras sobre el espíritu de reconciliación de Mandela".
La revista The Economist coteja el discreto apretón de manos entre Barack Obama y Raúl Castro este martes, durante los funerales de Nelson Mandela, con un saludo similar entre Bill Clinton y Fidel Castro en 2000, durante la Asamblea General de la ONU, y dice que ,"el rápido pero muy público apretón de manos" entre Obama y Raúl Castro "parecía una señal de acercamiento entre Estados Unidos y Cuba como para ser gritada desde las azoteas.
Sin embargo, la publicación británica dice que no hay que inferir demasiado del gesto, pues según las imágenes Castro fue el primero en una fila de líderes a los que Obama saludó
"Habría sido francamente grosero con él evitar el saludo, sobre todo en una ocasión en la que Obama pronunció unas emocionadas palabras sobre el espíritu de reconciliación de Mandela", agrega la revista, dice que aunque hubo un breve intercambio de palabras, fueron al parecer más corteses que profundas.
Tampoco era la primera vez que Obama le daba la mano a un antagonista latinoamericano. Cuando saludó efusivamente al ya fallecido presidente venezolano Hugo Chávez en 2009, el hecho fue reportado como un intento por marcar el advenimiento de una nueva era de amistad entre los dos países. Nada de eso ocurrió. Tampoco, por cierto, después del apretón de manos entre Clinton y Fidel.
The Economist dice que es mejor buscar signos reales de deshielo como la flexibilidad mostrada por la administración Obama en torno a los viajes, las remesas y el correo, y sus recientes declaraciones respecto a que EE.UU: debe actualizar sus políticas hacia Cuba.
La revista cita asimismo palabras del presidente estadounidense sobre los regímenes represivos incluido, presumiblemente, el de Cuba: “Hay demasiados líderes que dicen ser solidarios con la lucha de Madiba por la libertad, pero que no toleran ninguna disidencia de sus propios pueblos”.
Sin embargo, la publicación británica dice que no hay que inferir demasiado del gesto, pues según las imágenes Castro fue el primero en una fila de líderes a los que Obama saludó
"Habría sido francamente grosero con él evitar el saludo, sobre todo en una ocasión en la que Obama pronunció unas emocionadas palabras sobre el espíritu de reconciliación de Mandela", agrega la revista, dice que aunque hubo un breve intercambio de palabras, fueron al parecer más corteses que profundas.
Tampoco era la primera vez que Obama le daba la mano a un antagonista latinoamericano. Cuando saludó efusivamente al ya fallecido presidente venezolano Hugo Chávez en 2009, el hecho fue reportado como un intento por marcar el advenimiento de una nueva era de amistad entre los dos países. Nada de eso ocurrió. Tampoco, por cierto, después del apretón de manos entre Clinton y Fidel.
The Economist dice que es mejor buscar signos reales de deshielo como la flexibilidad mostrada por la administración Obama en torno a los viajes, las remesas y el correo, y sus recientes declaraciones respecto a que EE.UU: debe actualizar sus políticas hacia Cuba.
La revista cita asimismo palabras del presidente estadounidense sobre los regímenes represivos incluido, presumiblemente, el de Cuba: “Hay demasiados líderes que dicen ser solidarios con la lucha de Madiba por la libertad, pero que no toleran ninguna disidencia de sus propios pueblos”.


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