martes, 5 de mayo de 2015

'Lo peor es que aquello nos parecía normal'


Pedro Julio Ferrán, Isabel Santos, Fernando Echevarría y Néstor Jiménez en un fotograma de 'Regreso a Ítaca'. (ELPAIS.COM.UY)
La película de Cantet con guión de Padura, por fin estrenada en La Habana, habla de prohibiciones y dogmatismos que no han terminado todavía.
El XVIII Festival del Cine Francés en Cuba quedó inaugurado el 30 de abril. Este año se ha colado dentro del evento una película cubana... dirigida por un francés.
El reconocido director galo Laurent Cantet nos trae Regreso a Ítaca, que contó con guión del Premio Nacional de Literatura Leonardo Padura, y las actuaciones de Isabel Santos, Néstor Jiménez, Fernando Echevarría, Pedro Julio Ferrán y Jorge Perugorría en los protagónicos.
El filme fue presentado por su director el pasado sábado en el cine Charles Chaplin. Al escenario subieron también los actores, muy aplaudidos por el público, parte del equipo técnico y el guionista, que también recibió el aplauso de los presentes y afirmó sentirse muy satisfecho con la película.
El Regreso... no a Ítaca, sino a nuestra Isla, de un cubano que ha vivido 16 años en España, es el pretexto para la reunión de cinco amigos que compartieron su adolescencia y parte de su juventud en Cuba.
Los recuerdos compartidos por esa generación de cubanos que hoy ronda los 50 años de edad difícilmente excluyan las escuelas en el campo, la música de los Fórmula V, Los Diablos Rojos, Joan Manuel Serrat y toda aquella en español que era políticamente correcto escuchar, más la prohibida de The Beatles, The Rolling Stones y toda la que estuviera en inglés. Y como una prohibición lleva a otra, recuerdan la de llevar el pelo largo, pantalones ajustados y leer determinada literatura. Todo lo que implicara diversionismo y penetración... ideológica.
En medio de la risa que les producen esos recuerdos al cabo de los años, uno de los personajes afirma que "lo peor es que todo aquello nos parecía normal... y necesario".
La nostalgia por aquel pasado imperfecto gradualmente da paso a las frustraciones de los protagonistas, la contradicción entre el afán de seguir creyendo y la realidad, los rencores que se guardan entre sí y el que guardan a quienes les inocularon el miedo. Ese "ellos" a que suelen recurrir los cubanos y mantiene la culpa en el aire sin acabar de caer sobre nadie en particular.
Laurent Cantet no recurre a más locación que una azotea, un pedazo de escalera y una reducida sala comedor. Un filme que apenas cuenta con ocho actores y actrices (tres de ellos secundarios y con muy pocos parlamentos), que apenas se traslada de la azotea y transcurre casi totalmente a base de diálogos, solo puede funcionar si hay un guión sólido, los diálogos resultan certeros y, sobre todo, las actuaciones son impecables.
Regreso... cuenta con un guión construido con habilidad y la capacidad de mantener el ritmo, atrapar al espectador y no soltarlo hasta que aparecen los créditos en pantalla. Aun así resulta inevitable la sensación de que repite ciertos estereotipos: un negro en el grupo de amigos, el necesario para que nadie pueda echarlo en falta o criticar el filme por racista. A la vez, el negro es justamente el que no vive de lo que estudió, el que tiene la peor situación económica y además un hijo que roza la delincuencia. Pero, por otro lado, ¿no son justamente las personas negras las de economía más precaria en Cuba, no constituyen el mayor porciento de la población penal? ¿Se aleja de nuestra realidad lo que vemos en esta... Ítaca?
Aun cuando todo lo que muestra Regreso... nos es familiar, la realidad que vemos en pantalla no es una caricatura (a pesar de la risa que causan algunos diálogos), ni un uso barato de estereotipos. Es algo tan difícil de lograr como andar sobre una cuerda floja. Una de las cosas que contribuye a que el filme no se caiga y se estrelle es el trabajo de los actores. Por momentos la sensación es que no están actuando en lo absoluto. Son actores que rondan las edades de sus personajes, cubanos que vivieron (¿padecieron?) toda esa etapa épica y romántica de lo que llamamos revolución: las prohibiciones, el dogmatismo, la anulación de la individualidad en nombre de un futuro mejor y más... ¿justo?
Ya estamos acostumbrados a los excelentes desempeños de Isabel Santos, Néstor Jiménez y Fernando Echevarría. Ahora, suman otro a sus respectivas listas de magnificas actuaciones.
Jorge Perugorría, tras hacernos esperar años por una actuación que mostrara que lo de Fresa y chocolate no fue casualidad, lo demostró finalmente con La pared de las palabras, la más reciente película de Fernando Pérez. Y con Regreso... lo ratifica.
El rostro menos conocido entre los protagonistas es Pedro Julio Ferrán, actor de teatro que ha intervenido en algunas coproducciones. Aquí demuestra estar a la altura de sus coprotagonistas y es casi seguro que su trabajo en este filme le abra las puertas de otros directores cubanos y extranjeros.
Al aparecer los créditos en pantalla, los que pudieron saltaron de sus asientos para aplaudir. Otros permanecimos mirando la pantalla, intentando procesar lo que acabábamos de ver, sobre todo el final, cuando Néstor Jimenez (Amadeo) cuenta una historia que algunos podrían considerar tremendista y poco verosímil, si no conociéramos suficientes de la realidad, muy similares e incluso peores.
Antes de la mitad de la película alguien comentó a mi lado que Cuba necesitaba un filme así y comparto ese criterio, solo lamento que haya tenido que hacerlo un francés.
Al abandonar la sala, mientras algunos seguían hablando de las prohibiciones y dogmatismos de esos años de la... revolución, un señor dijo a mis espaldas que esos "errores" (como suele llamarseles eufemistícamente) eran cosa del pasado. Sería posible estar de acuerdo con él, si justo esta película no fuera ejemplo de lo contrario: fue censurada durante el último Festival del Nuevo Cine Latinoamericano.
El hecho de que haya resultado premiada en festivales de Italia y Francia demuestra que Regreso... no dialoga solo con el público cubano. ¿Habrán influido estas credenciales en su proyección en Cuba; lo habrán exigido los franceses como condición para la realización del XVIII Festival del Cine Francés en Cuba? Al respecto, solo es posible especular. Lo importante es que ya se estrenó en La Habana y volverá a proyectarse en el Chaplin hoy, quizás con mayor asistencia de público que el sábado. Quienes no puedan verla en la pantalla grande, pueden buscarla en los bancos de películas privados que la tienen hace meses. 
Ojalá no debamos esperar otros 30 o 40 años por un filme que cuestione lo que nos parece normal ahora: la falta de libertades de prensa, expresión y asociación, la represión a opositores políticos. Y ojalá que ese filme lo haga un cubano.

'Regreso a Ítaca'

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Tráiler de la película del francés Laurent Cantet, la cual ha sido retirada de una forma inesperada del Festival de Cine de La Habana.

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