domingo, 24 de abril de 2016

Organizaciones del exilio recuerdan que la prohibición de viajar en cruceros es solo 'uno de los numerosos' abusos del régimen

DDC | Miami | 22 Abr 2016 - 9:57 pm. | 14

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El crucero Adonia, de la empresa Carnival, viajará a Cuba el próximo 1 de mayo.
La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC) advirtió el viernes que hay que "evitar que la alegría" por la autorización de entrada y salida del régimen a los cubanos como pasajeros y tripulantes en cruceros "haga perder de vista" que esta prohibición "es solo uno de los numerosos abusos y violaciones de los derechos humanos que sufre la diáspora cubana".
A pesar de ello, la organización señaló en un comunicado que "es legítimo felicitar a Carnival por su decisión (de no aceptar la norma del régimen) y celebrar esta derrota —puntual— de la política general de intolerancia y discriminación seguida desde 1959 contra los cubanos radicados fuera de su patria".
Asimismo, la organización recordó que la "decisión fue tomada gracias a la inmediata y efectiva movilización de la comunidad cubanoamericana". Finalmente el régimen cubano "decidió replegarse en este tema y anular esa regulación antes de la fecha programada para el primer viaje a la Isla".
Por su parte, el director del ejecutivo del Center for a Free Cuba, Frank Calzón, calificó el viernes de "manipulación informativa" la noticia sobre el supuesto fin en la discriminación de cubanoamericanos en los cruceros de Carnival hacia la Isla, que arrancarán el 1 de mayo.
"Si un cubanoamericano llama a la oficina de la compañía para hacer una reservación, le dirán que tiene que hacerla con 90 días de anticipación, es decir, que no va a haber ningún cubanoamericano que viaje el 1 de mayo", aseguró Calzón en declaraciones a DIARIO DE CUBA.
El activista recordó que los cubanos que son ciudadanos norteamericanos deben obtener una visa del Gobierno de la Isla y además comprar un pasaporte cubano.
Por otro lado, a los clientes que no consigan la visa cubana la compañía "no les devuelve el dinero", por lo que Calzón consideró que "es un engaño".
El director ejecutivo del Center for a Free Cuba argumentó que por esta razón la discriminación hacia los cubanoamericanos continúa. "Un norteamericano que vaya a la Isla va con un pasaporte de Estados Unidos y tiene protección de la embajada estadounidense en la Isla y del Gobierno norteamericano", precisó.
En cambio, para un cubanoamericano no será lo mismo porque el Gobierno de Cuba "no reconoce la ciudadanía norteamericana de los que hayan nacido en Cuba ni la ciudadanía estadounidense de sus hijos nacidos en Estados Unidos".
Esto hace que si los cubanoamericanos viajan a la Isla puedan ser sometidos a "restricciones y obligaciones que pueden incluir, por ejemplo, el servicio militar". Puede que un joven norteamericano hijo de cubanos "lo agarren y acabe en el Ejército cubano".
Ante esta situación, Calzón agregó que el Gobierno de Estados Unidos debería "tratar de convencer a las autoridades cubanas para que levanten esa restricción" y mientras "recomendar a los cubanoamericanos que vayan a Cuba solo si es por una emergencia familiar y considerar esperarse para viajar a la Isla hasta que no puedan hacerlo con pasaporte norteamericano".
Tanto el Center for a Free Cuba como el Directorio Democrático Cubano emitieron comunicados denunciado que la medida anunciada el viernes no resuelve el problema de discriminación hacia los cubanomericanos y que la compañía Carnival podría estar amparando.

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