miércoles, 4 de mayo de 2016

UN DIA COMO HOY, EN LA HISTORIA DE CUBA.

POR: GUIJE CUBA


El 4 de mayo en la Historia de Cuba

• 1896 -



- Los días 4 y 5 de mayo acción en la loma Sebastopol, Cabañas, entre las tropas de Antonio Maceo y las del general español Serrano Altamira. Las tropas españolas huyeron a las fincas Vega Morales y Vega Ortiz.

José Miró Argenter en “Cuba Crónicas de la Guerra (La Campaña de Occidente) - Tomo II: Segunda Edición” de la Editorial Lex, 1942, páginas 235-237 describe estos acontecimientos del 4 de mayo de 1896 en la Historia de Cuba:

   “El Cuartel General se situó en Tres Palmas, comarca de las Pozas; en ese sitio se incorporo el coronel Sotomayor, á quien increpo duramente el general Maceo por no haber acudido al combate de Cacarajícara. Sotomayor, militar valiente y disciplinado, dio razones convincentes al general Maceo respecto a las dudas que éste abrigaba, atribuyendo a falta de celo lo que era debido a la lentitud de los correos. Durante los días 2, 3 y 4 se practicaron reconocimientos por todos los caminos que conducen a Bahía Honda, y sólo se obtuvieron noticias contradictorias. Se emprendió marcha hacia el Brujo, sitio montuoso, entre San Cristóbal y el Aguacate, en donde se hallaba el brigadier Bermúdez con alguna tropa. Se dieron órdenes al coronel Ducasse para que con su brigada practicara un recorrido por San Diego de Tapia y se situara después en las lomas del Rosario. El mismo día por la tarde (4 de Mayo) el general Maceo, con algunos oficiales, salió para Vega-Morales, pequeña finca de labranza en el camino de San Cristóbal a Bahía Honda, en donde vivía una familia amiga, y regresó al campamento del Brujo al amanecer. Ni remotamente podía conjeturarse que una fuerte columna española saliera de San Cristóbal, con rumbo a Bahía Honda, por aquellos caminos escabrosos; dicha columna llegó a las nueve de la noche a Vega-Morales, al mando del general Serrano Altamira, y llevando como testigo al general Bernal, a quien Wéyler había ordenado que se uniera a Serrano Altamira, en virtud de que aquél comunicó por el heliógrafo que no encontraba prácticos en San Cristóbal que conocieran el punto señalado por Wéyler para la combinación de Cacarajícara. Parece que Bernal -así lo decían los diarios españoles de la época- no concurrió a Cacarajícara por las razones indicadas. Serrano Altamira, más intrépido o más sumiso que Bernal, aceptó sin réplica la comisión ordenada por Wéyler, y partió de San Cristóbal el día 4, por el interior de la sierra, con el objeto de establecer el contacto con Suárez Inclán en Cacarajícara, cuanto este suceso pasaba ya a la historia. A las once de la noche, estando Maceo en el Brujo, en silencio todo el campamento, recibió un recado del dueño de Vega-Morales con un muchacho de 12 a 14 años, para noticiarle que en dicha finca pernoctaba una columna, la cual, al parecer, llegó a aquel sitio desorientada. De momento, el general Maceo no quiso dar crédito a la rara noticia que traía el improvisado postillón, pero le rogó que fuera otra vez a sitio Marales, se enterara con exactitud de que eran soldados españoles los intempestivos huéspedes, y que procurara estar de retorno a las tres de la madrugada. Del Brujo a Vega-Morales hay dos leguas, de muy mal camino. Exacto como un soldado viejo, volvió el rapaz a nuestro campamento con la confirmación de que eran soldados los que se hallaban en la finca, puesto que le había dado el ¡quien vive! en las inmediaciones del lugar. El dueño de Vega-Morales, en los momentos de tomar alojamiento el general Serrana Altamira, hubo de manifestarle que Maceo no podía estar lejos, toda vez que par la tarde había visitado la casa, y que era, por lo tanto, indispensable cubrir debidamente el campo para evitar una sorpresa, y salvar la responsabilidad que pudiera caberle si ocultaba la noticia. Antes de las cuatro de la mañana, Maceo se puso en camino para apostarse en la linderas de Vega-Morales y salir al encuentro de las españoles cuando levantaran el campamento.”...

• 1895 -

 Diario de José Martí en Cuba.



José MartíMáximo Gómez y acompañantes llegan al campamento de La Yaya. Martí le escribe a Antonio Maceo.

• 1853 -

- José Sánchez Iznaga.



Emeterio S. Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946, páginas 255-256 nos describe los acontecimientos del 4 de mayo de 1853 en la Historia de Cuba:

   “El exterminio de Narciso López y sus compañeros, precedido del fracaso de la insurrección en Camagüey y Trinidad, pareció sumir a los patriotas en hondo letargo. Dentro del año siguiente el espíritu revolucionario, altivo por un momento, quiso erguirse alrededor de la llamada conspiración de Vuelta Abajo. Pero aquel intento, descubierto por el Gobierno, murió al nacer, y la Isla quedó a la merced de una tiranía frente a la cual era imposible para el criollo manifestar sus ansias de emancipación.

   “Había cubanos que jamás, por nada ni por nadie, cejaban en el afán alterador. Y José Sánchez Iznaga, avecindado en los Estados Unidos, fue uno de ellos. Era un servidor sincero de la causa libertadora. La tuvo en su mente a modo de norte y guía de sus constantes pensamientos políticos. Lejos estuvo de sentirse cansado y mucho menos rendido en la jornada, larga y dura, emprendida hacia la emancipación de la tierra patria. Así lo demostró cuando, el 4 de mayo de 1853, desde Nueva Orleáns, se dirigió, en extenso manifiesto, a sus amigos de Cuba, para señalarles las enseñanzas de lo pasado y excitarlos para el esfuerzo de lo venidero.

   “"Difícil cosa -arguyó Sánchez Iznaga- es efectuar en Cuba un levantamiento formal, que prometa buen resultado. Porque, para esto, se necesitan armas y municiones, confianza grande entre muchos individuos, facilidad para comunicarse y reunirse, mucho tiempo para preparar y combinar el movimiento y también que todos sean hombres robustos y valientes. Exceptuando robustez y valor, con lo demás apenas se puede contar en Cuba. De consiguiente, no hay acción más segura, pronta y enérgica que es hacer venir de fuera lo que falta allá. Esta es la manera más fácil, más efectiva y más libre de riesgo, porque los hombres robustos, los débiles, las mujeres, los ancianos, todos, pueden contribuir directamente a afianzar la Revolución acudiendo cada uno con religioso patriotismo a depositar su ofrenda en el altar de la patria. Así, cuando la Revolución estalle, será con todo el poder del pueblo unido. Ningún país del Mundo se ha visto nunca en más favorables circunstancias para romper un yugo odioso y pesado. Todos han tenido que comenzar derramando mucha sangre antes de tener una fuerza respetable bien organizada y provista en que apoyarse. Si Cuba quisiera, podría contar con un ejército antes que se hiciera necesario disparar un solo tiro."

   “José Sánchez Iznaga respiraba demasiado optimismo. Ni tan fácil ni tan eficaz como suponía era realizar entonces un esfuerzo decisivo en pro de la independencia de Cuba. Su manifiesto revolucionario, sin duda inspirado en nobles propósitos y ardiente patriotismo, no pudo tener el eco que él probablemente creyó alcanzar. Estaba el país condenado en aquellos días a soportar los desmanes del despotismo, y todo empeño al servicio de la emancipación de la Isla era ahogado en sangre por los usufructuarios de la Colonia.”

• 1537 -

- Hernando de Soto, Gobernador de Cuba y adelantado de la Florida.



De “Historia Documentada de San Cristóbal de La Habana en el Siglo XVI: Basada en los documentos originales existentes en el Archivo General de Indias en Sevilla” Tomo I, por Irene A. Wright, Imprenta El Siglo XX, República de Brasil 27, La Habana, editada en 1939, página 14.

   “En 4 de Mayo de 1537 se nombró gobernador de Cuba al capitán Hernando de Soto, adelantado de la Florida. Era el primero que poseyó este título, siendo comisionado directamente por la corona, mientras que sus predecesores habían sido tenientes de gobernador, nombrados por los representantes de la corona en Santo Domingo. De Soto desembarcó en Santiago de Cuba en Junio de 1538, con unos seiscientos hombres. En Agosto mando su familia y su infantería por mar en los cinco barcos que entonces constituían su flota, por la costa norte, a la Habana, y él y su caballería las siguieron por tierra, en destacamentos. La expedición se había reunido en la Habana para Navidad y el adelantado mandó a Juan de Anasco con cincuenta hombres a reconocer la costa de la Florida con objeto de encontrar un puerto a propósito donde desembarcar la expedición. La misión de Fernando de Soto era conquistar la América septentrional, conocida por entonces con el nombre de la Florida. La isla de Cuba había de ser su base de aprovisionamiento, como lo había sido de los conquistadores del Darién y de Méjico, y la Habana su base de operaciones.”

- Llegó Hernando de Soto a la Florida el 30 de mayo de 1539; en Calendario USA.

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