domingo, 26 de junio de 2016

En precarias condiciones de vida combatiente del Ejército Rebelde en Cuba

Aleyda Silva Fernández
Dir. APLOPRESS
aleidasf@yahoo.com
(En la foto, Alcibíades Silva de la Agencia APLOpress conversa con Armando Regó López)

SANTIAGO DE CUBA, Cuba - 25 de junio del 2016 – En el día de hoy visitamos al ex combatiente del Ejército Rebelde, Armando Regó López en su vivienda situada en la Caridad No. 137, Carretera del Caney, perteneciente a esta ciudad de Santiago de Cuba. 
La encomienda se realizó a pedido de Agustín País García, quien es Director de Relaciones Publicas de los Municipios de Oposición en el exilio, y estuvo persuadido de la situación de  Armando Regó López, a raíz de un artículo del periodista Rafael Molina Rodríguez publicado en la Revista LUX. 
En nuestra visita pudimos constatar la precaria situación en la que vive este señor, que perteneció al Ejercito Rebelde y luego siguió incorporado a las tropas regulares del régimen castrista. 
Armando Regó vive en la mitad de la casa,  ya que al resto le llevó el techo el ciclón Sandy en  el 2012, y todavía se mantiene sin solución su caso.  Armando, a sus 79 años, muy poco puede hacer por esfuerzo propio, opción con la que las autoridades dejan en manos de los damnificados la solución de sus problemas de vivienda. 
Sin embargo, su peor problema es la salud, padece de artrosis generalizada que le produce  mucho dolor, cardiopatía, hipertensión arterial y le amputaron un dedo al complicarse con sus patologías; hoy no tenía qué comer (menos mal que le llevamos algunas cosas y le dejamos una pequeña suma de dinero)
El objetivo de nuestra visita era evaluar su caso, principalmente en materia de salud, ya que era interés de Agustín País conocer de sus necesidades de medicamentos, con intención de brindarle una ayuda, teniendo en cuenta que Armando Regó estuvo muy ligado a su época de lucha y en la que perdieron la vida sus hermanos, Frank y Josué País García. 

Según Armando, los medicamentos que toma son Ibuprofeno,  cartoprín y otros que no se recuerda. El hijo de Armando lo llevó al hospital militar, “Joaquín Castillo Duany”  por su delicado estado de salud y no lo quisieron ingresar, todo a raíz del artículo realizado por el periodista independiente Rafael Molina, dando a conocer su situación. 
Por la misma razón fue visitado por miembros del Partido comunista y de la Asociación de Combatientes, quienes le censuraron el paso que había dado, al concederle una entrevista al periodista independiente Rafael Molina.
Es bueno señalar,  que estos funcionarios del gobierno que lo visitaron no le llevaron ni un vaso de agua. Pero si dejaron un gran estado de intimidación en esta humilde persona.  Como se observe en la foto se ve temeroso, constantemente mirando hacia afuera, parece sentirse amenazado.
No obstante, mostró sentirse firme en su convicción,  al punto de decirnos que si volvían los de la Asociación de Combatientes a presionarlo, le iba a pedir que lo borraran de esa organización. Nos dice que como ser combatiente le pagan mensualmente 155.00 pesos cubanos, unos 6 dólares, al cambio actual de 25x1. 
Se puso lo más contento cuando le mostramos la foto de Agustín País y de Luis Padrón. Nos contó también que el día en que asesinaron a Josué País lo arrestaron, agregó además que cuando triunfó la revolución toda su familia se fue del país y que como le ha pesado haberse quedado. Que tiene un hermano, que le quedaba vivo en los Estados Unidos, pero que hace varios meses no sabe nada de él. Le prometimos que nos mantendríamos en contacto con él y lo ayudaríamos a restablecer la comunicación con su hermano, que en la próxima visita realizaríamos las coordinaciones necesarias. 
Armando camina encorvado y con bastón, se me desgastado. Le preguntamos que si había desayunado y nos dijo que si, pero luego el hijo que pertenece a la Unión Patriótica de Cuba, UNPACU no confesó que no tenía nada de comer. Al finalizar la visita, llegamos a la conclusión, que la “Revolución” como Saturno devora a sus propios hijos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada