jueves, 2 de junio de 2016

UN DIA COMO HOY, EN LA HISTORIA DE CUBA.

POR: GUIJE CUBA


El 2 de junio en la Historia de Cuba
• 1869 -

- Caída de Domingo Dulce.

Emeterio S. Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946, páginas 313-314 nos describe los acontecimientos del 2 de junio de 1869 en la Historia de Cuba:



   “El general Domingo Dulce, en el segundo período en que ocupó la Capitanía General, fue en Cuba víctima de sus propias veleidades. Pretendió a veces ser consecuente con aquel dicho suyo, al cesar en su primer mando, de que él era un cubano más, y los ciegos adictos al régimen colonial lo tuvieron por un mal defensor de los derechos que se atribuía la Metrópoli sobre los destinos políticos de la Isla. Pronto cayó en el desconcierto. Los actos de apasionada violencia contra los hijos del país que trabajaban por su soberanía internacional alternaron con las manifestaciones de su aparente tolerancia y acabaron por erigirlo en pobre instrumento de bajos rencores y odios. En plano inclinado se colocó desde principios de 1869, y no pudo tardar en precipitarse en su ruina.

   “En los últimos días de mayo de 1869 fue el general Dulce asediado por sus enemigos, españoles, no cubanos. Ellos le exigieron, por medio de una comisión llamada de autoridades, que pidiese su relevo. Así lo hizo él, y en términos comedidos y hasta protestando de que aquella resolución suya no llevaba envuelta idea política alguna.

   “Los voluntarios estaban demasiado impacientes. En extremo duro se les hacía aguardar la solución normal, aunque siempre rápida, de la cuestión que con carácter de urgente e irrevocable había planteado el Capitán General al gobierno de la Metrópoli. Sólo fue menester una coyuntura para que los desalmados defensores de la llamada integridad del territorio español apresurasen la partida de la suprema autoridad no grata. Llegó esa oportunidad el 2 de junio de 1869. Tras la cencerrada que prepararon contra el general Antonio Peláez, y quizá por el fracaso de la misma, organizaron otra para demostrar el agravio que sentían hacia el general Juan Modet. Como igualmente se frustró la nueva algarada en cuanto a su finalidad, degeneró en la destinada, a producir la caída de Dulce. El motín se generalizó en la noche del 1° de junio en la Plaza de Armas.

   “Dulce recibió en la mañana del 2 de junio de 1869 a una comisión de jefes y oficiales de la plaza de La Habana. Llamó turba de descamisados y ebrios, seguro instrumento de la insurrección, a los alborotadores de la víspera. Creyó que pertenecían a otra clase sus visitantes. Pero éstos también demandaron su inmediata salida del país.

   “Dulce estaba engañado o aparentó estarlo. Bien sabía él que la actitud de los voluntarios, hija de su odio sin límites a los libertadores cubanos, era consentida y hasta aplaudida no tan sólo por los jefes y oficiales de los famosos batallones habaneros, sino también por sus subalternos del ejército regular, sin dejar de contar entre éstos al general Felipe Ginovés del Espinar, segundo cabo, en quien el 2 de junio tuvo Dulce que resignar el mando precisamente como consecuencia del motín generalizado la noche del 1° y de la borrascosa conferencia que el Capitán General sostuvo con los directores del tumulto. Aquel triunfo fácil de los intransigentes, haciendo rodar a una autoridad que había llegado a ser instrumento de ellos, los envalentonó hasta el punto de que entonces quedó señalada una peligrosa senda de licencia, desorden y crímenes.”

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