jueves, 9 de junio de 2016

UN DIA COMO HOY, EN LA HISTORIA DE CUBA.

POR: GUIJE CUBA


El 9 de junio en la Historia de Cuba

• 1626 -

- Escuadra Holandesa en Cabañas.



Emeterio S. Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946, páginas 327-328 nos describe los acontecimientos del 9 de junio de 1626 en la Historia de Cuba:

   “La Gran Bretaña y Francia no eran las únicas naciones patrocinadoras del corso enderezado a perturbar la vida de las posesiones de España en América. También Holanda, emprendedora y atrevida, ya en alianzas con aquellas potencias, ya por su cuenta y riesgo, se dedico a toda clase de depredaciones en los dominios del Nuevo Mundo. El espíritu de aventuras y el ansia de riquezas imperaban en los hombres echados por los mares americanos, y consecuencia de ello tenían que resultar los constantes ataques y saqueos de que fueron víctimas las colonias en formación todavía.

   “En los comienzos del segundo cuarto del siglo XVII América se vio asolada con frecuencia por fuerzas navales holandesas. El almirante Hans Van-Dort, al frente de una escuadra de doce galeones y siete fragatas y pataches, y luego de dar rienda suelta a sus desmanes en Costa Rica, Santo Domingo y otras posesiones no muy distantes de Cuba, se encaminó a la Isla. Se interno por el estrecho de Yucatán en el Golfo de México. A despecho de los peligros ofrecidos por el Archipiélago de los Colorados o Santa Isabel, los bajeles holandeses lograron deslizarse por la costa del Norte del extremo occidental de Cuba con mucha facilidad. Hasta pudieron elegir, para su desembarco, lugar magnífico tanto por el abrigo del puerto como por la opulencia de la campiña inmediata.

   “Los holandeses escogieron el puerto de Cabañas para desembarcar el 9 de junio de 1626 y hacer aguada y leña. Hubieran podido permanecer en Cabañas y preparar con buen éxito alguna expedición contra La Habana, de no haber llegado a la capital de la Isla noticia cierta y exacta de su presencia en aquel lugar. Una de las naves del tráfico de cabotaje fue apresada, pero su tripulación logró escapar por entre unos cayos y correr a La Habana, a cuyas autoridades comunicó lo que acontecía.

   “Grande fue la alarma que tan grave nueva infundió en el vecindario. Pero todos estuvieron prestos a contrarrestar al enemigo, secundando con, decisión y valentía al gobernador interino de la Colonia, Damián Velázquez de Contreras. Se organizaron los moradores de La Habana en cuatro compañías, que sumaban unos seiscientos hombres. Una partida de cien arcabuceros se dirigió a Cabañas y procedió de acuerdo con las circunstancias. Pronto se supo en La Habana que los holandeses sólo habían permanecido allá unos tres días, pues, después de proveerse de agua, leña y ganado, pusieron proa a las aguas del antiguo Puerto de Carenas.”

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