jueves, 21 de julio de 2016

UN DIA COMO HOY, EN LA HISTORIA DE CUBA.

POR: GUIJE CUBA

Natalicios cubanos:


Azcárate, Nicolás: -Nació en La Habana el 21 de julio de 1828. En 1854 se recibió de abogado en Madrid. Fue redactor de la “Revista de Jurisprudencia” (1856), colaboró en la “Revista del Pueblo” (1865). Fue electo para la Junta de Información por Güines, trasladándose a Madrid y estableciéndose en esta capital terminado el cometido asignado a su representación. Y allí fundó “La Voz del Siglo” y dirigió “La Constitución”. Regresó a La Habana en 1875, de donde tuvo que emigrar no obstante su reformismo y su espíritu conciliatorio expulsado por Valmaseda. En México, a donde fue, redactó el “Eco de Ambos Mundos”. Fue un decidido protector de las letras. Todos los jueves se reunían en su morada los ingenios más notables del país. En “Noches literarias” publicó los trabajos de sus contertulios. Nicolás Azcárate fue un gran señor y lo que es peor, un señor "demócrata". Cargado de talentos, dispuesto a hacer la felicidad del país... pero tenía que ser desde un salón elegante, con frase galana, con moderación, sin violencias, paternalmente... Fue siempre un "buen autonomista español"... ¿Era posible en aquella hora de Cuba? Cuando uno mide y compara a los hombres de Cuba, a los grandes hombres "conservadores" de Cuba, empieza a ver claro en el temple de José Martí y en su espíritu revolucionario y en su estadismo.



Luaces, Joaquín Lorenzo: -Nació en La Habana el 21 de julio de 1826, donde falleció el 7 de noviembre de 1867. Uno de los mejores poetas cubanos de todos los tiempos.



Molina, Luisa: -Nació en una finca cerca del río Canímar, en la provincia de Matanzas, el 21 de julio de 1821 y falleció en Sabanilla del Encomendador (Juan Gualberto Gómez) el 20 de abril de 1887. De familia pobre, de labradores, tuvo por única instrucción la de las primeras letras que le enseñó su madre y por toda cultura superior la que le proporcionaron algunos libros de versos de autores españoles y composiciones de Heredia, Plácido y la Avellaneda. En pleno campo nació y floreció su poesía espontánea, fluida y sensibilísimo sin desmerecer por la forma de otros poetas de más renombre. En “El Artista”, “El Almendares”, “El Yumurí” y “Brisas de Cuba” aparecieron sus composiciones y su nombre llegó a La Habana y también pasó al extranjero, figurando en la antología de Poetisas Americanos, de Cortés (París, 1875).

Guije.com - estudios en la cultura y la historia de Cuba El 21 de julio en la Historia de Cuba

• 1895 -

- La Opinión Nacional en Uruguay.



Emeterio S. Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946, páginas 411-412 nos describe los acontecimientos del 21 de Julio de 1895 en la Historia de Cuba:

   “Uno de los puntos cardinales del pensamiento político de Martí en relación con la independencia de Cuba fue la América latina. El forjador de la unidad de los revolucionarios de la Isla trabajó por la solidaridad de las Antillas. Pero aspiró a más: aspiró a que la causa de su patria sirviese de motivo para hacer una demostración de cooperación hemisférica. De esta esperaba Martí resultados felices para Cuba.

   “Los dirigentes del movimiento separatista de Cuba mantenían fijas sus miradas en las naciones latinoamericanas con el propósito de percibir el efecto que en ellas producía la guerra iniciada en la Isla el 24 de febrero de 1895. Lo que en cualquiera de las repúblicas del Continente situadas al Sur del Río Grande se pensase e intentara respecto de esta Antilla tenía importancia especial para los que batallaban por su emancipación. Desgraciadamente, la América latina no se mostraba entusiasmada con la nueva lucha bélica desarrollada en Cuba. España había recobrado demasiados afectos y consideraciones entre los rectores de sus antiguas colonias, y éstos cuidaban de no enfriar sus relaciones con la potencia europea que había dejado de ser la metrópoli de la mayor parte de los países del Nuevo Mundo.

   “En la República Oriental del Uruguay existían antecedentes favorables a la causa cubana. Estos precedentes debían de influir en la actitud del gobierno y del pueblo de la noble nación del Sur. Sin embargo, a mediados de 1895 la opinión oficial no concordaba allí con la popular acerca de la grave cuestión antillana. La opinión oficial se inclinaba a observar una conducta que no dañase las relaciones comerciales con España„ muy importantes por el mercado cabalmente de la Isla, donde se consumía mucho tasajo uruguayo. La opinión popular era afecta a la independencia de la tierra que de nuevo padecía y sangraba. Un cubano residente en Montevideo, Ramón Valdés García, informó en 21 de julio de 1895 a sus compatriotas situados en Nueva York:

   “"La opinión nacional es aquí decididamente adepta a la causa de Cuba, y creo que podrían obtenerse no sólo manifestaciones de adhesión, sino también algunos recursos pecuniarios, siempre que al hacerlo se procediera autorizados por ese comité."

   “El cubano que así habló desde Montevideo a los revolucionarios organizados en Nueva York añadió que era difícil lograr una actitud del gobierno del Uruguay acorde con la de su pueblo, evidentemente favorable a la causa de la Isla. El Uruguay oficial no quería perder las ventajas de su comercio con España, vinculadas en el mercado de Cuba. En cambio, el Uruguay popular, el Uruguay que sólo consultaba sus sentimientos, se hallaba en disposición de apoyar a Cuba moral y materialmente. De ambas líneas de conducta la segunda era la sincera. La opinión nacional en el Uruguay constituía uno de los sostenes espirituales del derecho que en la lucha contra el poder colonial movía a los cubanos.”

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