lunes, 4 de julio de 2016

UN DIA COMO HOY, EN LA HISTORIA DE CUBA.

POR: GUIJE CUBA


Natalicios cubanos:


Armenteros Muñoz, Isidoro: -Nació en Trinidad el 4 de julio de 1808. Recibió educación religiosa en un convento de frailes. Coronel de milicias y hacendado. Amigo del general Narciso López, de cuando éste fue gobernador de su ciudad natal, había cultivado sus relaciones escribiéndose periódicamente. Ardiente patriota y leal amigo, secundó los planes libertadores del general venezolano y de Agüero, que en Camagüey seguía por la misma senda, levantándose en armas al frente de 60 adictos el 24 de julio de 1851, sosteniendo algunas acciones con las fuerzas españolas, singularmente la del potrero Guayabo al siguiente día del alzamiento. El 30 cayó prisionero y el 18 de agosto fue fusilado junto con otros camaradas en el campo "La mano del negro", cerca de Trinidad. Es otro de los héroes sin mancha y sin cálculo precursores de la independencia, nobles arriesgados en momentos en que toda la sociedad que les rodeaba era conservadora y "amante del orden".

Guije.com - estudios en la cultura y la historia de Cuba El 4 de julio en la Historia de Cuba

• 1825 -

- Junta Cubana en México.



Emeterio S. Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946, páginas 377-378 nos describe los acontecimientos del 4 de Julio de 1825 en la Historia de Cuba:

   “La adversidad coronó los empeños emancipadores del cubano en la tercera década del siglo XIX. El espíritu revolucionario de la Isla quedó vagando por la América libre. México abrió sus puertas en aquellos días de tristezas y amarguras al ansia patriótica de los hijos de la vecina Antilla. Algunos de los emigrados en México, Antonio Abad Iznaga, José Teurbe Tolón y José Antonio Unzueta, con otros, quisieron levantar y levantaron la bandera de la independencia de Cuba. El 4 de julio de 1825 constituyeron la Junta Promotora de la Libertad Cubana, animados del propósito de laborar hasta conseguir que el águila de los aztecas remontase su vuelo sobre la antigua Cubanacán, como llamaban a Cuba.

   “Los componentes de la Junta Promotora de la Libertad Cubana dieron las razones de su iniciativa y actividad. Recordaron que la opinión de muchos habitantes de la Isla respecto de su situación políticosocial se manifestaba en sentido favorable a la emancipación. Estos alteradores volvían los ojos hacia los mexicanos, cuya ayuda esperaban por hallarse unos y otros identificados en la aspiración de renovar la vida americana. Los cubanos por sí solos no podían propulsar su causa. En cambio, con la cooperación de los mexicanos les sería fácil adelantar sus intereses colectivos. Los naturales de la Isla esperaban que los de la vecina república contribuyesen a elevarlos a la dignidad a que ellos, los mexicanos, habían subido.

   “Hombres animosos se sumaron al empeño impulsado por la Junta Promotora de la Libertad Cubana. Los cubanos residentes en México respondieron a la demanda hecha por los iniciadores del movimiento. Los hijos de Cuba no estuvieron solos en el desarrollo de la tarea que se impusieron en la patria de Hidalgo. Mexicanos de nota contribuyeron con su esfuerzo moral y material a la ejecución de la empresa. Generales, diputados y senadores de la .República figuraron entre los paladines de la causa cubana. El Presidente de la República, Guadalupe Victoria, llevó su simpatía al extremo de intentar que el Congreso lo autorizase para enviar una expedición a La Habana.

   “Por muy, entusiastas y afanosos que fuesen los trabajos de la Junta Promotora de la Libertad Cubana, no podían llegar a un fin lisonjero. Los medios represivos acumulados por España en la Isla y las miras de las potencias europeas conspiraban contra la emancipación de esta Antilla. Los esfuerzos de la Junta Promotora de la Libertad Cubana en México quedaron, no más, como una bella expresión de solidaridad americana.”

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