lunes, 15 de agosto de 2016

UN DIA COMO HOY, EN LA HISTORIA DE CUBA.

POR: GUIJE CUBA


Natalicios cubanos:



Díaz Albertini, Rafael: -Nació en La Habana el 15 de agosto de 1857. Violinista de fama mundial. A los ocho años comenzó a tomar lecciones de Anselmo López, a los nueve de Pozuansiki presentándose por vez primera ante el público en la sala Edelmann de Nueva York con éxito decisivo. En 1871 entró en el Conservatorio de París, estudiando con Allard y ganando tres años más tarde el primer premio entre veintidós alumnos distinguidos, lo cual popularizó su nombre entre los entendidos de París, ante cuyo público, después, y el de otras capitales europeas recogió lauros, fama y admiración.

Guije.com - estudios en la cultura y la historia de Cuba El 15 de agosto en la Historia de Cuba

• 1762 -

- Dos Regimenes.



Emeterio S. Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946, páginas 461-462 nos describe los acontecimientos del 15 de Agosto de 1762 en la Historia de Cuba:

   “Los actos ostensibles realizados en la ciudad de La Habana el 14 de agosto de 1762 señalaron la consumación de la pérdida para España de la capital de Cuba. El golpe era terrible para España. Para la Gran Bretaña, naturalmente, el acontecimiento entrañaba uno de los triunfos más anhelados por sus hombres desde el siglo XVI. Difícil era para la nación descubridora del Nuevo Mundo concebir entonces la manera de recuperar la joya que en su imperio ultramarino representaba La Habana.

   “Los dos principales jefes británicos, Pockoc y Keppel, se alojaron en el edificio de las dependencias de Marina, el mejor entonces de la población, aunque con injurias muy recientes de los cañones de sus nuevos huéspedes. Militares y funcionarios españoles usaron allí los recursos de repetidas conferencias y de algunos convites paja arrancar de la expansión del trato de la mesa mayores ventajas que las concedidas por la capitulación. Sin embargo, los vencedores se mostraron inflexibles. Las condiciones de la rendición de La Habana no fueron en nada alteradas.

   “La Habana quedó bajo la dominación británica sin que fuese dado a los españoles mejorar las condiciones de la paz concertada con el vencedor. Todo esfuerzo encaminado a este fin era inútil. La Gran Bretaña había soñado por muchos años con la posesión de La Habana, que no en vano se consideraba llave del Nuevo Mundo, y no iban sus caudillos triunfantes a entrar en arreglos menoscabadores de las ventajas logradas a sangre y fuego.

   “A los invasores no pareció prudente ni razonable hacer concesión alguna a los españoles vencidos en La Habana. En cambio, no se mantuvieron encastillados en análogo criterio respecto del resto de la Isla no comprendido en la capitulación. Planes hubo por parte de los generales de la Gran Bretaña para ampliar su esfera de acción hasta donde fuese posible. Solamente lo consiguieron en términos limitados: hasta Matanzas por Oriente y hasta Mariel por Occidente. La resistencia española a estas nuevas conquistas no existió en realidad, y a ellas quedaron reducidos los resultados de los empeños británicos enderezados a sacar el mejor partido de la lucha contra España sostenida en Cuba.

   “La caída de La Habana en poder de la Gran Bretaña creó una situación sin precedentes en Cuba. La Isla estaba sometida el 15 de agosto de 1762, año terrible para Carlos III, a dos potencias enemigas entre sí. La mayor parte del territorio siguió siendo de España. La mejor porción, de la Gran Bretaña. Desde que Cuba había pasado a la condición de presidio -la gran fortaleza que servía de escala y resguardo a las flotas que llevaban las riquezas del Continente a España- La Habana juntaba en sí las preferencias de la colonización hispánica en la Isla.”

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