miércoles, 24 de agosto de 2016

UN DIA COMO HOY, EN LA HISTORIA DE CUBA.

POR: GUIJE CUBA


El 24 de agosto en la Historia de Cuba

• 1878 -

- Billetes de Banco.





Emeterio S. Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946, páginas 479-480 nos describe los acontecimientos del 24 de Agosto de 1878 en la Historia de Cuba:

   “El desenvolvimiento económico, tan- rápido en el siglo XIX, impuso innovaciones fundamentales en la vida comercial. La función del papel moneda alcanzó nivel muy superior. La necesidad de ofrecer al tráfico mercantil medios lo bastante idóneos para evitar entorpecimientos o rémoras determinó esenciales reformas en la legislación comercial, de concierto con las señales de los tiempos.

   “"El billete de banco, que es moneda de papel o fiduciaria, tiene su origen -dijo Ricardo M. Alemán- en unos certificados que se daban por los bancos como garantías del depósito de barras de metal. Como no había temor a la mala ley de la moneda, por estar el depósito representado por las barras de metal, sucedió que el billete circuló con más facilidad que el dinero y así ha llegado en nuestros días a tener la importancia que en realidad se le reconoce."

   “Del 24 de agosto de 1878 dató el privilegio que en el sentido de emitir papel moneda gozó el Banco Español de la Isla de Cuba. Fue entonces reconocido aquel fuero al Banco Español de La Habana, del que resultó continuador el Banco Español de la Isla de Cuba. Por el artículo once del convenio celebrado entre aquella institución comercial y el Ministerio de Ultramar en 24 de agosto de 1878, quedó prorrogada a veinticinco años más la facultad del Banco Español de La Habana como único establecimiento de emisión de la Isla de Cuba. Se trataba, simplemente, de la aplicación del artículo segundo del decreto de 16 de agosto de 1878, precepto dispositivo de la creación en Cuba de un banco cuyas emisiones gozarían de los beneficios de la circulación fiduciaria única. El decreto fijó que tal institución se llamase Banco Español de la Isla de Cuba, y por el convenio citado el Banco Español de La Habana se obligó a modificar sus estatutos con arreglo a la oficial disposición.

   “Ni el Gobierno ni el Banco Español de La Habana se desentendieron del cumplimiento de lo pactado, aunque no procedieron con diligencia extremada. Dos años y medio después de celebrado el convenio entre aquellas instituciones, la una a nombre del Estado y la otra a nombre de particulares intereses, quedaron aprobados los estatutos del que iba a llamarse Banco Español de la Isla de Cuba, usufructuario del privilegio de la circulación fiduciaria única. El desarrollo de los acontecimientos, al cabo, resultó desfavorable en sumo grado para el Banco Español de la Isla de Cuba. Su prerrogativa como establecimiento de emisión se halló comprendida en la bancarrota colonial de España en Cuba. Y cuando perdió el carácter de institución semioficial, con motivo de la extinción de la soberanía hispánica en las Antillas; desapareció el viejo privilegio proveniente del Banco Español de La Habana.”

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