domingo, 20 de noviembre de 2016

Caótica situación epidemiológica en Cuba.

INFORMACIONES DESDE CUBA:
Emviadas a Cuba Democracia y Vida.org por Martha Beatriz Roque Cabello.
Por Jorge Bello Domínguez.
Teléfono: 53353648.
Niños de un circulo infantil, así como vecinos de un reparto en el artemiseño municipio de Güira de Melena, llevan más de seis meses expuestos a contraer cualquier contaminación epidémica, debido a la caótica situación higiénico-sanitaria en su localidad, sin que hasta la fecha hayan sido atendidos sus reclamos y quejas a las distintas esferas del gobierno municipal.
El Reparto “Pastorita”, ubicado en la calle 88, entre 105 y 107, tiene una obstrucción en sus redes sanitarias, ocasionando que los excrementos se desborden por los registros y viertan hacia a la calle; con el correspondiente mal olor en los alrededores y una compleja situación de peligro epidemiológico en la zona que pone en riesgo la salud de moradores de la comunidad y de niños de un Círculo Infantil enclavado en esa dirección.



En visita realizada a este sitio, pude conversar con residentes de la zona afectada, quienes dieron acceso a sus viviendas para mostrar el nivel que alcanzan los excrementos en los registros de sus patios interiores. También pudimos observar como fluyen las pestilentes aguas por la calle, alcanzando todo el lateral que colinda con el centro educativo infantil “Pétalos de Rosa”, donde alrededor de treinta niños están matriculados.
Una de las fuentes que accedió a dar su testimonio, responde al nombre de Cira González Hernández, quien es residente del lugar desde su fundación y hoy tiene 84 años de edad, ella explicó: “Estamos expuestos a diario a contraer epidemias por esta situación, la peste es insoportable, nos hemos quejado a todos los niveles del gobierno y nada”. “El vice-presidente del Consejo de la Administración Municipal, quien responde al nombre de Alexander Collazo, nos prometió que ese problema sería resuelto pronto, eso fue hace seis meses y seguimos en las mismas, ahora dicen que están esperando por un camión de bombeo a presión para destupir los registros, cuyo equipo pertenece a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado Provincial, en fin, el cuento de la buena pipa, cuando enfermemos veremos a quien le echan la culpa”.



Se consultó a una educadora del Círculo Infantil, quien pidió el anonimato por razones personales; ella manifestó que todos los días reportan a los puestos de dirección de Higiene, Gobierno y Educación respectivamente, el problema existente con la insalubridad en la zona y la amenaza que esto representa para la salud de los niños que están bajo su cuidado. También se refirió a la despreocupación que han mostrado las autoridades al llamado de advertencia: “No sabemos cuándo esto acabará, hay padres que han preferido dejar de traer al niño al Círculo por temor a que se le enferme con todo esto del zica, dengue y todas esas epidemias que hay hoy en día. Es desagradable lo que estas familias están pasando por la irresponsabilidad y negligencia de los dirigentes de este pueblo, no solo los pequeños están en riesgo constante de contraer enfermedades; también, en este barrio habitan más de trescientas personas de todas las edades que corren la misma suerte”. 
Este complejo habitacional, fue fundado en el año 1961 por la ya fallecida “Pastora Núñez” (conocida como Pastorita), directora en aquel entonces del Instituto Nacional de Ahorro y Vivienda (INAV), quien, desde esa institución, impulsó la construcción de viviendas en distintas zonas del país, de ahí proviene el nombre de este Reparto. 
Artemisa, 19 de noviembre de 2016.
La calle Obispo: “El Boulevard de los Mendigos”.
Por Julio César Sotolongo Gómez.
Teléfono: 58174100
La Habana Vieja es la zona más antigua de la capital cubana, declarada en 1982 por la Unesco “Patrimonio de la Humanidad”, su extensión aproximada es de unos  5 Km2; debido a la naturaleza cosmopolita de sus habitantes a través de la historia, ha sido el reflejo de una mezcla de estilos arquitectónicos y el testimonio de diferentes épocas: españoles, británicos, franceses y estadounidenses, en manos de estos últimos las viejas construcciones coloniales fueron demolidas para levantar otras imponentes con fachadas neoclásicas. 
Durante la década de los 90 del siglo XX comienza el rescate de su ambiente histórico, impulsado por la oficina del “Historiador de la Ciudad”, Eusebio Leal, a quien le fueron dados amplios poderes económicos para realizar las transformaciones y mantenimientos que se habían dejado de hacer durante 40 años.
Es durante este nuevo período de restauración que resurge la calle Obispo como boulevard, por el que diariamente circulan miles de personas, tanto nacionales como extranjeros. El boulevard se extiende desde la esquina del famoso restaurante “El Floridit0a” hasta finalizar en el frente del “Hotel Santa Isabel”. Se puede decir sin temor a equivocarse que Obispo es una de las calles más importantes del Casco Histórico y reúne numerosos hoteles, boutiques, restaurantes, ferias artesanales y tiendas de divisas, entre oros comercios.
Toda esta maquinaria hace que la vía sea atractiva a los mendigos, personas por lo general de la tercera edad, desamparados, con algún tipo de discapacidad y hasta con retraso mental.



Los mendigos de Obispo son diariamente maltratados y obligados por efectivos de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) a abandonar el boulevard si se les ve pidiendo algún tipo de ayuda y si se niegan son conducidos a unidades de la policía, incluso, algunos obligados a pasar la noche arrestados por el simple hecho de querer sobrevivir. A las autoridades solo les preocupa que los extranjeros no vean la verdadera cara de la miseria de la Cuba de hoy.
Es por eso que en fechas marcadas por algún evento nacional o internacional los recogen en algunos lugares habilitados para ello. Ese ha sido el caso de los días en los que se ha desarrollado el Ejercicio Militar Bastión 2016. La orden fue clara, a los mendigos hay que esconderlos, sacarlos de los lugares públicos; que es lo mismo que decir que a nadie le interesan sus problemas y mucho menos resolverlos.
En estos días no se han visto por las aceras los que visten con trapos viejos, rotos y sucios que vencidos por el cansancio de tanto deambular se sientan y extienden su mano por un poco de ayuda, o cantan una canción con un par de maracas para llamar la atención de los turistas y recoger algún dinero que le permita comer ese día. 
Una ínfima parte de lo que costó este ejercicio militar hubiera sido suficiente para dar techo y comida a todos los que en el Boulevard de Obispo piden limosnas. 
Habana 19 de noviembre de 2016.

Martha Beatriz Roque Cabello.
mbrcnuevocorreo@gmail.com


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