De acuerdo con CPD, el presidente del Tribunal de
Santiago de Cuba no permitió a los testigos de la defensa pronunciar las palabras "opositores, disidentes, policía política, Seguridad del Estado, sede principal, UNPACU, régimen, dictadura, dictadores e ilegal".
"En todo lo referido al término político el presidente [del Tribunal] tocaba la campana, a pesar de que los hechos supuestamente sucedieron en la sede de la UNPACU", aseguraron varios testigos del juicio.
Desde la detención de José Daniel Ferrer, Fernando González Vaillant, Roilán Zárraga Ferrer y José Pupo Chaveco, el pasado 1 de octubre, el régimen cubano ha tratado de presentar al líder de la UNPACU como un "delincuente común", al que acusó de los supuestos delitos de lesiones, privación de libertad a terceros y atentado.
En las notas de la prensa oficial y los reportajes de la televisión estatal que forman parte de una campaña de desprestigio contra el opositor cubano ―han asegurado activistas cubanos y organizaciones internacionales―, el régimen ha insistido en que el proceso de Ferrer no tiene carácter político.
Sin embargo, La Habana ha sido denunciada por seguir un patrón basado en la fabricación de delitos comunes para llevar a la cárcel a disidentes y voces críticas.
"Aún de forma preliminar, ante el rosario de carencias procesales y manipulaciones flagrantes, Prisoners Defenders puede destacar que el juicio ha sido una farsa de la Seguridad del Estado donde todos los actores, por acción u omisión, han formado parte de la encarcelación y acusación de cuatro personas inocentes cuya culpabilidad no podría haber sido probada en un juicio justo, puesto que las pruebas más relevantes de la defensa no han sido siquiera presentadas ni tenidas en cuenta", denunció la organización de derechos humanos.
CPD señaló otras irregularidades en el proceso que incluyen la omisión de pruebas relevantes para la defensa, el corto período de tiempo con que contó la parte acusada para preparar sus alegatos y el papel del juez, que favorecía a la fiscal y "hasta le hacía otras preguntas a los testigos para desacreditar, reducir y destruir sus palabras" mientras que "apenas le dejaba que se comunicara" al abogado.
"El abogado defensor recibía señas constantes del Tribunal para que se callara y no siguiera en sus exposiciones", informaron los testigos del juicio a CPD.
La organización de derechos humanos denunció que la "farsa judicial" se produjo a puerta cerrada y que diplomáticos que "intentaron entrar en la sala" no pudieron acceder. Asimismo, personas que quisieron asistir fueron detenidas antes de llegar a la sede del Tribunal provincial de Santiago de Cuba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario