En 1811, el gran siglo XIX cubano, se ilumina bajo la influencia de otro gran maestro. Ese año, el Presbítero Félix Varela, discípulo de Agustín Caballero, ocupó su cátedra en el Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio.
Mientras Agustín Caballero habló de reformas administrativas, Varela desarrolló su pensamiento político basado en los derechos inalienables del hombre y del ciudadano, repudiando el despotismo político y la arbitrariedad administrativa.
Varela minó los cimientos de la colonia, sembrando la duda y el descontento en la autoridad centralizadora, incompetente y corrupta del gobierno de España en Cuba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario