sábado, 13 de julio de 2024

Un día como hoy, Julio 12, en nuestra lucha contra el castrismo.

Un día como hoy, Julio 12, en nuestra lucha contra el castrismo.

Dedicado a aquellos que dicen que en Cuba no se combatió el comunismo.

Comparta estas efemérides. Gracias.

PROHIBIDO OLVIDAR.

1959

Rafael Figueredo es fusilado en Yaguajay, provincia de Las Villas. Era guardia de rural. 

1960

El alzado en armas contra el régimen castrista, Gregorio Hernández es fusilado en Pinar del Río.

1963

 Imponen en Cuba la llamada "libreta de racionamiento" con 28 páginas para controlar lo que la población debía consumir como parte de un engranaje de control policiaco y político del pueblo cubano. Inmediatamente surge el mercado negro pues la libreta no alcanza para cubrir las necesidades alimenticias. 61 años después todavía existe pero con menos ofertas cada día.

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Pedro López es fusilado en Pinar del Río. Estaba alzado en una de las guerrillas que operaban el esa provincia.

1964

El guerrillero Vicente Bello es fusilado en Santiago de Cuba.

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Los campesinos Justo García (Padre) y Justo García (Hijo) son ejecutados en Matanzas.

1971

 En una acción de la oposición al régimen es descarrilado un tren de pasajeros cerca de Guantánamo, Oriente.   

1972

Cuba entra a formar parte del CAME, (Consejo de Ayuda Mutua Económica), organismo del bloque soviético para la manipulación económica de sus satélites. 

1978

El régimen cubano decreta la llamada "Ley de Peligrosidad" por medio de la cual se puede encarcelar por cuatro años a quien represente una "amenaza potencial para la Revolución". 

2010

Fallece exilada y firme en sus convicciones anticomunistas, la extraordinaria cantante cubana Olga Guillot "la reina del bolero".

2011

Diubis Laurencio Tejeda es asesinado a tiros en el barrio La Güinera, de la Habana un día después de las protestas masivas del 11 de julio de 2021 por toda Cuba. Según testigos, el subteniente de la policía Pelegrín Hernández abrió fuego contra un grupo de manifestantes pacíficos y Tejeda recibió un disparo en la espalda que le provocó la muerte inmediata. Hubo cinco heridos más, entre los que se encontraban Yoel Fuentes García, de 16 años, que fue herido en las piernas, Yorlandis Pérez Sánchez y Rubén Pérez Aldana. El gobierno cubano dijo falsamente que Tejeda era un criminal, solo permitió un funeral de dos horas bajo un fuerte operativo policial y obligó a su familia a cremar el cadáver. La Fiscalía declaró que la policía "actuó en legítima defensa" y acusó a 161 de los manifestantes de presuntos delitos de daños, desorden público e instigación a delinquir. Meses más tarde se dijo que la fiscalía militar había abierto un proceso contra Pelegrín, pero un familiar de Tejeda informó en julio 2022 que no solo se encontraba libre, sino que era uno de los jefes de policía en el barrio de Mantilla, Arroyo Naranjo, y le cambiaron la moto por una mejor. (Yoennis Pelegrín Hernández, tenía entonces 29 años de edad, y era natural de Guantánamo.)

Diubis Laurencio Tejeda Asesinado 7-12-2011 en la Güinera, LH.jpgHuevos distribucion.jpgLibreta de racionamiento en Cuba.jpeg
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Bahía de Cochinos: Heroísmo y traición

Fuente: Bahía de Cochinos: Heroísmo y traición – Cuba Strategic Studies

Miami, FL – Más allá del inmenso poder de su mitología, el desastre militar de Bahía de Cochinos es, en efecto, un vasto tema de controversia histórica alentada por la complejidad de la operación, y las fatales decisiones políticas que se impusieron sobre la devoción y el coraje de la Brigada 2506, donde la Patria esclava del marxismo encontró lo que tal vez fue, su última esperanza de redención.

Las raíces de esta operación están en el contexto de la Guerra Fría y el peligro para Estados Unidos de que Castro aceptara, en un algún momento, el despliegue de cohetes nucleares soviéticos en la isla (como ocurrió dos años después), cambiando de un golpe la ventaja estratégica de Washington sobre Moscú.

Respondiendo a este enorme peligro para la seguridad nacional, el entonces presidente Eisenhower advirtió: “Esta nación no tolerará el emplazamiento de un satélite de la Union Soviética a 90 millas de nuestras costas”.

El 17 de marzo de 1960, el presidente aprobó crear una fuerza de combate formada por exiliados cubanos, pero con la condición de que fuera una acción encubierta. La ayuda decisiva de Estados Unidos tenía que ser secreta.

Eisenhower fue muy preciso en su orden cuando señaló: “nuestras manos no pueden aparecer en nada de lo que se haga1”. La farsa exigía una versión plausible en la que un grupo de exiliados cubanos y norteamericanos que habrían perdido propiedades en Cuba, financiaran la lucha armada. Esta limitación de equipos bélicos restó poder de fuego a las exigencias de armamentos necesarios para ganar la batalla y la magnitud de la operación hacía imposible negar la ayuda decisiva de los Estados Unidos.

En todo momento, se planteó que el factor esencial para la victoria era la supremacía aérea para apoyar los batallones en tierra y proyectar su poder de fuego a los centros vitales de las fuerzas del régimen. Los oficiales de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) encargados del plan fijaron con absoluta claridad la importancia del control aéreo.

En un informe enviado en enero 4, 1961, la CIA advirtió: “Se considera crucial que la Fuerza Aérea cubana, capaz de dar resistencia al desembarco, sea destruida o neutralizada antes de que las tropas lleguen a la playa 2“.

Este importante documento, especificamente explica que el control de espacio aéreo sobre el teatro de operaciones era la premisa esencial para el éxito de la invasión.

Los oficiales de la CIA no dejaron lugar a la duda. Sin la supremacía aérea, la derrota era inevitable.

Es conveniente señalar que Bahía de Cochinos no fue el primer sitio seleccionado para el desembarco. Inicialmente se escogió la Bahía de Casilada, en Trinidad, situada en el centro-sur de la isla, junto a las montañas del Escambray. De acuerdo con militares veteranos Trinidad era un sitio excelente para el desembarco, muy superior a la Bahía de Cochinos.

En noviembre de 1960, John Kennedy fue electo presidente de Estados Unidos. A los pocos días, Allen Dulles, director de la CIA, le informó sobre los detalles secretos del desembarco planeado para efectuarse por Casilda-Trinidad. Se puso énfasis en la importancia decisiva de la aviación y de que el éxito dependía del control del espacio aéreo sobre el teatro de operaciones.

El 28 de enero, el presidente John Kennedy autorizó continuar el plan de operaciones militares contra el régimen de Castro 3 sin embargo el 15 de febrero de 1961, Thomas Mann, subsecretario para América Latina, fijó su posición en una carta al secretario de Estado, Dean Rusk, en la que se oponía al desembarco 4.

En esta coyuntura, el Secretario de Estado Dean Rusk propuso eliminar el plan de Trinidad dado que la densidad de población hacía muy difícil encubrir la participación de los Estados Unidos en el ataque 5. La alucinante farsa se había apoderado de la difícil operación.

La CIA fue ordenada a buscar un sitio alterno para el desembarco. Cuatro semanas antes del ataque, Bahía de Cochinos fue escogida para implementar el plan.

El 4 de abril, reunidos en el Departamento de Estado, el presidente pidíó la opiníón de sus principales asesores sobre si se debía continuar con la operación. Luego de ofrecer sus puntos de vista, todos estuvieron de acuerdo con ordenar el ataque menos Dean Rusk, que se abstuvo, y el Senador William Fullbright, que se opuso. Ese mismo día Kennedy dió la orden para que las fuerzas de la Brigada 2506 se dispusieran a entrar en acción. La fecha escogida fue el 17 de abril, 1961.

Pocos días antes, los grupos de infiltración de la Brigada penetraron clandestinamente para ayudar y coordinar el ataque con la poderosa resistencia interna que operaba activamente a lo largo y ancho de la isla. 

Los pilotos, tripulaciones navales, personal de apoyo y los batallones comenzaron a desplegarse hacia sus objetivos. Fue un momento de enorme emoción. Hermanados en el peligro, sentíamos el honor de cumplir juntos un hermoso ideal. Eramos los soldados de la libertad.

El 14 de abril, el presidente llamó a Richard Bissel, el oficial de la CIA a cargo de la Invasión, y le preguntó cuántos aviones B-26 participarían en el ataque inicial. Bissel le respondió que todos. Kennedy objetó el número de aviones y le dijo a Bissel: “Bueno, no lo quiero en esa escala, lo quiero mínimo”. Así el golpe inicial fue reducido de 16 a ocho aviones; además se perdió el factor sorpresa.

Al amanecer del 15 de abril, la disminuida aviación de la Brigada atacó las bases aéreas de San Antonio, Santiago de Cuba y Columbia. El ataque aéreo duró aproximadamente 20 minutos. Al final, Castro podía contar con siete aviones que sobrevivieron al primero y único ataque a sus bases aéreas. Entre estos le quedaron disponibles dos aviones “jet” T-33, y dos formidables Seafury considerados entre los mejores aviones caza de la Segunda Guerra Mundial. 

Los aviones de la Brigada regresaron a sus bases preparados para continuar golpeando los aviones que quedaban de la Fuerza Aérea castrista. Pero justo antes de reanudar las operaciones llegó la orden de Washington cancelando los restantes ataques a las bases aéreas de Castro. Para los pilotos de la Brigada la orden fue devastadora. Ellos tenían conciencia que el control del aire era esencial para la victoria. Los aviones castristas que sobrevivieron el primero y único ataque dominaron el espacio aéreo sobre Bahía de Cochinos y decidieron la batalla.

El 15 de abril, el canciller del régimen Raúl Roa acusó los Estados Unidos por el ataque aéreo. En respuesta el embajador Adlai Stevenson indicó que el ataque respondió a la rebelión de pilotos de la fuerza aérea de Castro y enseñó fotos de un avión B-26 que había aterrizado en el aéreopuerto de Miami. De inmediato el embajador Roa presentó fotos con marcadas diferencias entre los aviones de ambos contendientes. La nariz de los aviones de Castro éran de plástico y los de la brigada de metal. El encubrimiento de la activa presencia de los Estados Unidos en la operación se desintegró.

El impacto fue monumental en Washington. Stevenson amenazó con renunciar y Kennedy selló la derrota prohibiendo continuar los decisivos ataques. El General Rafael del Pino, piloto de la aviación castrista durante esos críticos días (hoy en el exilio), señaló en una entrevista, “nunca entendimos por qué no continuaron los ataques aéreos. De haberlo hecho el 16 y 17, nosotros hubiésemos sucumbido”.

Es evidente que el presidente Kennedy exhibió una manifiesta ausencia de audacia y liderazgo. Su conducta errática, para nosotros, alcanzó el nivel de traición. En efecto, el fracaso de Bahía de Cochinos aceleró la entrada de los cohetes soviéticos en Cuba que casi culmina en una guerra nuclear.

En Bahía de Cochinos, por tres días y noches, la Brigada 2506 hizo derroche de heroísmo. Se peleó en San Blas, en Soplillar, en la Rotonda de Palpite, en Playa Larga, en Girón, y en ocasiones faltos de municiones, la lucha fue cuerpo a cuerpo. Por eso hoy quiero honrar la memoria de mis hermanos caídos en combate y los que fueron asesinados posteriormente en la rastra de la muerte.

Ese ideal de lucha es nuestro mejor testamento a las nuevas generaciones. Y que nadie dude de que mientras quede en pie un combatiente de la Brigada 2506, jamás abandonaremos la lucha por la libertad de Cuba.

 

1 Memorandum of conference with the president, 03-16-1960.,CIA,program of covert action against the Castro regime (03-16-1960)

2 CIA Memorandum for Chief WH-4, policy decision required for conduct of strike operation against government of Cuba, (1-4-1961)

3 McGeorge Bundy Memorandum of discussion on Cuba, cabinet room, January 28, 1961

4 Thomas Mann Memorandum 02-15-1961

5 Graystone Lynch.decision for disaster (Washington…brassey’s 2000) page 14

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