miércoles, 23 de octubre de 2024

Un día como hoy, octubre 23, en nuestra lucha contra el castrismo.

Un día como hoy, octubre 23, en nuestra lucha contra el castrismo.

Dedicado a aquellos que dicen que en Cuba no se combatió el castrismo.

Comparta estas efemérides. Gracias

Prohibido Olvidar.

+1962

Andrés Delgado Vallejo “El Curro” es fusilado en La Campana, Las Villas. Su familia fue reconcentrada en el pueblo cautivo Sandino de Pinar del Río sin conocer lo sucedido con Delgado. Después de estar alzado por cerca de dos años y resultar herido en un encuentro salió del Escambray y fue llevado para La Habana donde se estaba reucuperando cuando fue arrestado.

1963

En Camagüey son fusilados Ronaldo Cabrisa, Fermín González Mena y Guillermo Padrón Hernández.

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Gabriel Arcángel Amador muere en alta mar cuando intentaba huir de la tiranía luego de resultar herido en un enfrentamiento el día 21 en la costa sur de Pinar del Río. Arcángel Amador había participado en numerosas expediciones e integrado desde 1960 las unidades navales que desde el exilio atacaban al régimen cubano.

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Diómedes Hernández Falero, “el marinero”, último jefe de las Guerrillas de Cuba Libre luego de sustituír a “Machete” Robaina en el liderazgo de ese grupo de insurgentes. Nació en agosto 16,1937 en Artemisa, PR. Ingresó en la Marina de Guerra constitucional en 1954. En enero de 1963 toma el mando de las guerrillas de Cuba libre. Regó con su valiosa sangre el suelo patrio al morir en combate en octubre 23,1963 entre Ceiba del Agua y Capellanía. La guerrilla de 7 hombres fue rodeada por miles de soldados y helicópteros. Miguel un hermano menor cumplió múltiples años de injusta prisión.

[Fuente: L. González Infante, Rostros-Faces, p. 173.]

1966

Un grupo de jóvenes cubanos decidió salir de Cuba nadando desde la Costa del poblado de Caimanera, en la provincia de Oriente, hacia la base naval norteamericana de Guantánamo.  Cuando los jóvenes se habían lanzado al mar y se encontraban nadando, fuerzas armadas del denominado “Batallón Fronterizo" del Gobierno de Cuba, los persiguieron en una lancha y los ametrallaron. Tres de los jóvenes fueron asesinados, siendo identificados dos de ellos que eran Pedro Braña de 35 años y Francisco Arcano Galano de 21 años, cuyos cadáveres fueron encontrados flotando en las aguas de la Bahía de Guantánamo.  

[Fuente: Caso 10-XIII en los Archivos de la Comisión de Derechos Humanos de la OEA]

1983

 La presa política Norma Díaz muere en la prisión Manto Negro, La Habana. 

1985

Guido Faramiñan Fernández es asesinado por la guarnición en la prisión Combinado del Este, La Habana. 

1992

El Congreso de EE.UU. aprueba la Ley Torricelli, un proyecto presentado por Robert Torricelli, Representante demócrata y posteriormente Senador por New Jersey y por el Senador por el estado de la Florida, Bob Graham. Promulgada por el presidente George Bush (padre) establece la prohibición a las compañías de terceros países, subsidiarias de casas matrices norteamericanas de establecer algún tipo de operación económico-comercial con Cuba y al país que brinde asistencia no admitida por Estados Unidos según las disposiciones transcriptas, será objeto de las sanciones establecidas en esta sección. También aplica a barcos mercantes que toquen puertos cubanos. 

2002

El Parlamento Europeo otorga al disidente cubano y presidente del Movimiento Cristiano de Liberación, Osvaldo Payá Sardiñas el Premio por los Derechos Humanos y la Libertad de Pensamiento Andrei Sajarov. +

2007

El preso político Luís Ángel Lima Machado se suicida en el Combinado del Este, La Habana. 

2018

Fallece en New Jersey el Padre Raúl Comesañas líder espiritual y fiel exponente de la lucha del pueblo cubano por rescatar la Libertad para Cuba en pro de la cual no escatimó esfuerzos ni recursos.

Diómedes Hernández Falero.jpg

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Cómo destruyó Fidel Castro a la prensa libre en Cuba

“La objetividad es un mito de la civilización”

Por Víctor Manuel Camposeco el 10 enero, 2012

https://revistareplicante.com/como-destruyo-fidel-castro-a-la-prensa-libre-en-cuba/

En una dictadura se impone la censura a la libertad de expresión y a la prensa porque el gobierno del caso quiere impedir que se digan ciertas cosas. En cambio un gobierno totalitario va mucho más allá: necesita que se piense y se diga una sola cosa sobre cualquier cosa.

Cuando era obrero no había socialismo, pero había patatas. Ahora que hemos construido el socialismo no hay patatas.

—Nikita Jruschov, 20 Congreso del PC, 1956

Uno

Hay una relación directa entre el desarrollo intelectual de la población y la libertad de prensa. No es el único factor para ese desarrollo, por supuesto, pero relacionadas la falta de libertad de prensa con otros factores, como la anulación de la libertad de cátedra, por ejemplo, el proceso de deterioro general es inevitable. Si a ello le sumamos la persecución políticael resultado se llama desastre. Esto es lo que ha sucedido en Cuba desde 1959 y es lo que nos proponemos revisar, aunque únicamente en lo que se refiere a la destrucción de la prensa libre, si bien de manera sucinta.

¿Puede alguien nombrar a un arquitecto, un economista, un poeta, un científico, un intelectual cubano, que viva en la isla, que se pueda parar en cualquier foro mundial, Davos, OCDE, UNESCO, y ofrecer alternativas para mejorar la calidad de vida de la humanidad? Países como Colombia, Estados Unidos, India, España, México, Costa Rica, Brasil, Perú o Suiza tienen personajes de talla mundial en diversas disciplinas que participan en foros multinacionales y ofrecen sus conocimientos y talento para hacerlo. Esos científicos, políticos, intelectuales, se saben y sienten parte de la comunidad internacional y en las sociedades libres es natural que las personas destacadas, y también las que no tanto, encuentren la posibilidad de desarrollar sus habilidades mayores. Éste no es el caso de Cuba durante el último medio siglo.

En una dictadura se impone la censura a la libertad de expresión y a la prensa porque el gobierno del caso quiere impedir que se digan ciertas cosas. En cambio un gobierno totalitario va mucho más allá: necesita que se piense y se diga una sola cosa sobre cualquier cosa. En una dictadura (se puede documentar) pueden convivir diferentes visiones para distintos asuntos. El arte y la religión, por ejemplo. Lo que no la hace mejor ni preferible, por supuesto. En contraposición, un gobierno totalitario sólo admite una sola visión para todas las cosas. Empezando con el arte y la religión. En los totalitarismos sólo existe una fuente ideológica, de información y dirección: el Caudillo-Estado. El peor ejemplo, aunque modélico en su nefasta especie, es Stalin. Una dictadura no necesariamente se adueña de toda la prensa, aunque hace todo lo posible para controlar la información y la libertad de expresión. Un gobierno totalitario lo tiene que hacer y la manera más eficaz de hacerlo es apropiarse totalmente de la prensa. Huelga reiterarlo: ambos sistemas de gobierno son a cual más de infames.

En los países que viven o vivieron bajo un gobierno totalitario, Cuba, Corea del Norte, la Alemania nazi, la URSS, a menudo se habla de los ciudadanos como “no-personas”, porque al cancelarse la capacidad de pensar para la población (el Caudillo-Estado se encarga de hacerlo) el principio cartesiano de cogito ergo sum desaparece y su lugar lo ocupa el “no pienso luego no existo”. Y la gente termina por no pensar por sí misma y dejar de ser. Su único producto legítimamente personal es la proyección de su propia sombra. Los totalitarismos ignoran que la sociedad sólo es la suma de las individualidades y el concepto “sociedad” es más un recurso metodológico para pensar en los asuntos generales que una entidad en sí misma. Como tal, la “sociedad” no existe: existen los individuos. Por ello es un despropósito pensar en “la sociedad” como un cuerpo único, con vida propia, susceptible de ser “moldeado”.

El lamentable caso de la Cuba contemporánea es una más de las nefastas consecuencias del totalitarismo comunista, términos históricamente redundantes. La política, la educación y la vida diaria, convertidas en doctrina fundamentalista desde 1959, destruyeron la posibilidad de que los ciudadanos se desarrollaran en el campo intelectual o material de su preferencia. Cubanos de extraordinario talento en diferentes áreas de la actividad humana existieron antes de 1959, no obstante que entonces era un país de seis millones de habitantes: Finlay, Carpentier, Capablanca, Lecuona, Bacardí, Cabrera Infante, Martí, Lam, Goizueta, Lezama. De Beny Moré a Pérez Prado y Arturo Sandoval, la música popular y el jazz merecerían capítulo aparte. A partir de 1959 bajo el régimen castrista no ha surgido una persona de talla mundial que viva en la isla. Los dos o tres buenos hospitales cubanos que existen son exclusivamente para la cúpula castrista y el turismo revolucionario chic, también minoritario. Los

dirigentes cubanos viajan al extranjero, tienen el refrigerador lleno de alimentos, automóvil, papel sanitario y duermen a veintiún grados centígrados. La libreta de racionamiento y la pobreza es para los demás. Bajo las suelas de la cúpula castrista hay una auténtica sociedad sin clases: todos son pobres. Parece que por miserable que sea un país los gobiernos totalitarios siempre tienen dinero suficiente para el bienestar material de la cúpula gobernante. La educación es un fracaso porque desde 1959 está al servicio de la ideología comunista, no del desarrollo general.

La política, la educación y la vida diaria, convertidas en doctrina fundamentalista desde 1959, destruyeron la posibilidad de que los ciudadanos se desarrollaran en el campo intelectual o material de su preferencia.

Las cosas no eran así antes de Fidel Castro: en los años cincuenta Cuba era uno de los países más ricos de Latinoamérica y no sólo la cúpula política y empresarial vivía bien. Había desigualdad y pobreza, es cierto, pero Cuba tenía la mejor seguridad social de Latinoamérica y el mejor índice de alfabetización después de Uruguay y Argentina. Ningún pueblo hispanoparlante tenía a su disposición más periódicos y revistas, per cápita. Actualmente, con la industria azucarera en los niveles de principios del siglo XX, el día menos pensado Cuba se declara en quiebra. Antes del castrismo Cuba tenía científicos, intelectuales, artistas e industriales de talla mundial. Uno de ellos, el ya mencionado Roberto Goizueta, exiliado en 1959, fue presidente mundial de Coca-cola hasta su muerte en 1997; globalizó la empresa y con una visión extraordinaria, antes que nadie, lanzó al mercado al inicio de los años ochenta la versión baja en azúcar, que hoy ofrecen todas las bebidas refrescantes del mercado. Goizueta creó la indispensable Cuban Heritage Collection de la Universidad de Miami y su Fundación la mantiene hasta nuestros días. Carlos Finlay descubrió la vacuna contra la fiebre amarilla; Raúl Capablanca (1988-1942) ha sido quizá el más grande jugador de ajedrez de la historia. La lista es enorme.

Así, ¿cómo llegó Cuba al estado de postración en que se encuentra actualmente y cuyos números compiten hoy con Haití, en ciertos renglones con desventaja? El proceso de deterioro se inició con la llegada al poder de Fidel Castro. Ha sido lento, injusto, tortuoso, complejo, sangriento y letal para la nación y las aspiraciones personales de sus habitantes. Entre otros factores internos, han sido causantes mayores de la degradación generalizada tres campañas que inició Fidel Castro apenas tomó el poder y que perduran hasta nuestros días. Comenzaron en 1959 sin que la población en general lo supiera ni entendiera bien. Al menos durante los primeros meses:

1. Fidel Castro inició la persecución sistemática de sus enemigos reales y potenciales y la de quienes podían disputarle su hegemonía personal. Ninguno de estos últimos lo sabía: Camilo Cienfuegos, Joaquín Ordoqui,* Huber Matos, el propio Ché Guevara. Si sumamos los enemigos potenciales los casos deben ser miles. El éxito de esta campaña, declarada o secreta según el individuo del caso, le dio muy pronto el poder absoluto a Fidel Castro.

2. Canceló la autonomía universitaria e impuso a Rolando Cubela como presidente de la Federación de Estudiantes. Cubela, recién bajado de la sierra, apareció en la Universidad de La Habana como estudiante de medicina y fue designado por Raúl Castro como “candidato de unidad”. Cortó así, de tajo, las posibilidades de los demás aspirantes. Pedro Luis Boitel, demócrata, estudiante de cuarto año de ingeniería, militante del Movimiento 26 de Julio que luchó contra Batista y el candidato más popular en la Universidad, inútilmente se inconformó por la intromisión castrista. Boitel entendió hacia dónde iba Fidel Castro y rompió con él. Semanas después Boitel fue aprehendido y condenado a 32 años de cárcel “por conspiración”; tenía 28 años de edad. Murió en su celda en 1972, durante una huelga de hambre, cuando sus carceleros le suspendieron el suministro de agua. Cumplía 52 días en huelga de hambre. La intervención de Castro en la Universidad anunció claramente que la educación se convertiría en doctrina: en 1962 el rector de la Universidad era el antiguo presidente del Partido Comunista Juan Marinello. En 1966 Cubela, el candidato de unidad de la FEU cayó en desgracia y fue encarcelado “por conspirar contra Fidel”; lo soltaron en 1979 y se exilió en España.

3. La tercera campaña castrista fue la destrucción de la prensa libre. Que proponemos revisar, brevemente, en las siguientes páginas.

En Cuba, en 1958, junto a periódicos y revistas gobiernistas, existía una dinámica y moderna prensa libre. Fulgencio Batista encabezaba un gobierno de facto desde 1952. Dos años después simuló unas elecciones de las que resultó “electo” presidente de la república. La prensa libre y la sociedad cubana de entonces no le perdonó nunca que hubiera violentado la Constitución para llegar al poder. Durante las primeras horas de la madrugada del 1 de enero de 1959, semanas antes de terminar su gestión, Fulgencio Batista escapó del país. Más que a los tiros y los muertos —que afortunada y relativamente fueron pocos—, los atentados terroristas, el incendio ocasional de los cañaverales y la guerrilla inclusive, el triunfo de la Revolución se le debía a la prensa libre cubana que

apoyó abiertamente a Fidel Castro, le ganó la simpatía popular y socavó por completo la posición y la figura pública de Batista.

Operación Verdad

Dos semanas después de haber tomado el poder en 1959 Fidel Castro lanzó la llamada Operación Verdad. Se organizó en La Habana en el entonces espléndido Hotel Riviera una reunión internacional de periodistas. Así surgió Prensa Latina y su director, el argentino Ricardo Masetti, a quien trajo de su país el Ché Guevara. Prensa Latina es desde entonces el aparato de propaganda internacional de Fidel Castro. Es la versión tropical de la Agitprop soviética. A la reunión internacional de La Habana acudieron cerca de cuatrocientos periodistas del continente, entre los que estaban Gabriel García Márquez, Fernando Benítez (1910-2000) y Carlos Fuentes. Todos fueron atendidos a cuerpo de rey en unas instalaciones lujosísimas que también para los anfitriones resultaron gratuitas. El día 22 de enero Fidel Castro “sostuvo un largo encuentro con los periodistas extranjeros en el Copa Room”, dicen las páginas castristas en internet. Aquel VTP demostró más eficiencia que los viejos cañonazos obregonistas de cincuenta mil pesos: Fernando Benítez, en todos los suplementos culturales que dirigió sólo publicó elogios para Castro; nunca permitió que se publicara la menor crítica a la Revolución cubana. García Márquez y Fuentes jamás han publicado ni el más tímido apunte a los abusos de Fidel Castro y su asalto contra la prensa libre cubana, que ya ocurría cuando ellos se tomaban los mojitos con el dictador en el Copa Room. Han callado siempre las agresiones y los asesinatos (por decenas de miles) contra la población. En otras partes del continente y en Europa ha sucedido lo mismo con muchos de aquellos periodistas invitados a Cuba. There is not such a thing as a free lunch, dicen los estadounidenses.

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