Blog de Aldo Luberta Martínez
«Ahora mismo en Cuba hay cuatro clases sociales»

«Nosotros hemos dicho que convertiremos a Cuba en el país más próspero de América, hemos dicho que el pueblo de Cuba alcanzará el nivel de vida más alto que ningún país del mundo»
Fidel Castro Ruz
La Habana, 13 de marzo de 1959
Fontainebleau Miami Beach, Florida, Estados Unidos
Vivir allá en como estar en el infierno.
¡Es como el viejo chiste del infierno socialista! En Cuba cuando no hay corriente, no hay agua, no hay gas, no hay comida, y si tienen un generador de corriente para los apagones no hay combustible… ¡Es un país de zombis donde la gente, en su gran mayoría, solo piensa en resolver algo para comer!
Voy porque mis viejos están viejos y solos allá, pero cuando ellos falten, ¡quiera Dios que duren muchos años!, vendo mi casa y nunca más me van a ver en el barrio.
¡Y esto te lo digo con el dolor de mi alma, hermano!
Aquello está igual o peor que cuando lo de la Reconcentración de Weyler en 1896. ¿Recuerdas las clases de historia? Cierro los ojos y tengo a la profesora delante: De hambre murieron unos 300.000 cubanos y blablablá…
¡En Cuba hubo la reconcentración de Weyler y el 1 de enero de 1959 se impuso la reconcentración de Castro!
¿Qué tiempo hace que no vas? ¿En el 2016 poco antes de morir tu papá? Bueno, el país que dejaste en el 2016 era un paraíso con lo que hay ahora.
Ahora mismo en Cuba hay cuatro clases sociales, y olvísate de clase alta, media o baja… ¡como somos diferentes, los dictadiores han creado clases diferentes!
La primera, la primerísima, la exclusiva, es la de la primera rosca del gobierno. La del dictador y su entorno. Esa gentuza desayuna, merienda, almuerza, meriendo, cena y vuelve a merendar… ¡y todo a la carta con varios menús!; duerme tranquilamente en cuartos con aire acondicionado y viaja, también tranquilamente, con cualquier cantidad de combustible a disposición. Esa gente, se sabe, tienen de todo y se llena la boca para exigirle al pueblo más sacrificio porque le revolución lo necesita. ¡Qué fácil la vida, ¿verdad?! Así cualquiera es revoluciomnario. Ah, y culpando de todo al bloqueo, a Donald Trump. a Marco Rubio…
A los del gobierno les signen los dueños de MIPYMES, que, te aclaro, muchos dueños de MIPYMES o son los mismos del gobierno u son testaferros del gobierno. Marrero, el primer Ministro, tiene una cadena de heladerías; Liz Cuesta, la esposa de Fiaz Canel, es dueña de unos restaurantes en Holguin donde todo lo que venden es importado… ¡Con esos truenos, imagínate! Los dueños de MIPYMES son los nuevos potentados! Y entras en una de esas tiendas y te das cuenta de que todo lo que se vende allá sales de aquí, de Miami… ¡y de los precios ni te hablo! Todo por las nubes. El gobierno ha querido imponer la mentira, una de las tantas, que la culpa de la inflación que hay en Cuba es de los dueños de MIPYMES y no reconocen que la dictadura es la única culpable, porque si en Cuna hubiera libre mercado…
Bueno, después de los dueños de MIPYMES vienen los que reciben remesas del extranjero, los que la familia pueden enviarles algo de dinero, alimentos o medicinas. Ellos pueden subsistir un poco mejor que la última clase social, la mayoría de los cubanos, que no son del gobierno, que ni son dueños de MIPYMES ni reciben remesas del extranjero, aunque tener familia viviendo fuera de Cuba no es señal de nada, porque los conozco que tienen un hermano, una tía, un hijo o un nieto y no reciben ni una monedita.
En ese último grupo, Aldito, están los viejitos que biscan en lis latones de basura algo de comer, los diabéticos que van por gusto al hospital, los niños que lloran por un chocolate en la vidriera de una tienda, la mujer que pide a gritos algo de comer para sus hijitos, los adolescentes que se prostituyen pot cinco dólares, o el señor que llora en las redes sociales porque su mamá tiene gangrena en una herida y se está pudiendo por la falta de antibióticos.
Todo no es dinero… ¡todo es muchísimo dinero! Antes de venir le compré un puerco a mi mama para que tuviera carne, para ella y para el viejo… ¿sabes cuánto me costó? ¡103.000 pesos!
¿Que son 103.000 pesos? Unos 270 dólares. Es nada para vivir en Miami pero en Cuba es una millonada porque un jubilado percibe 1.700 pesos por haber trabajado toda su vida. ¿Y que son 1.700 pesos? ¡Cinco dólares!
Vivir en Cuba es un infierno, mi hermano. Cuba ahora mismo es un paisaje muy triste, un paisaje son horizonte.
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