Un día como hoy, junio 14, en nuestra lucha contra el castrismo.
Dedicado a aquellos que dicen que en Cuba no se combatió el comunismo.
Comparta estas efemérides. Gracias.
PROHIBIDO OLVIDAR.
1959
Un contingente de unos 200 hombres de varias nacionalidades entrenados y equipados por Cuba invade Republica Dominicana por aire y mar con el objetivo de derrocar el régimen de Rafael Leónidas Trujillo.
El grupo de 54 combatientes que llegaron al aeropuerto de Constanza, habían partido después de un entrenamiento en el campamento Mil Cumbres y los que vinieron por mar el 19 de junio lo hicieron desde la bahía de Nipe.
Ese grupo fue prácticamente aniquilado casi antes de desembarcar en Maimón y Estero Hondo, pues las lanchas Carmen Elsa y Tinina fueron hundidas por la metralla de la aviación dominicana.
Los seis sobrevivientes de Constanza fueron Francisco Medardo Germán, Poncio Pou Saleta, el comandante cubano Delio Gómez Ochoa, Pablito Mirabal, quien apenas tenía 15 años, Mayobanex Vargas y Alfredo Almonte Pacheco.
En Maimón y Estero Hondo murieron 144 invasores; 96 en Maimón y 48 en Estero Hondo.
1961
Se funda en La Habana el Frente Nacional Democrático con el propósito de desarrollar la lucha contra el régimen castrista. Su secretario general es Gregorio Carranza y el jefe militar, Biscet Cot quien meses mas tarde es apresado y fusilado.
1962
El insurgente Jesús Paneque Consuegra es fusilado en Guanajay, Pinar del Río.
*****
José Ramos, acusado de colaborar con las guerrillas de Matanzas es fusilado en esa provincia.
*****
Los alzados contra el régimen comunista cubano Armando Rojas Fernández, Ruiz Calero y Tito Portales Socarrás mueren en combate en la finca "La Tranquilidad" en la provincia de Pinar del Río.
1963
Acusado de delitos contra los poderes del estado, Rolando Pérez Cabrera es fusilado en Guanito, Pinar del Río.
1973
El opositor Cecilio Rodríguez Mayan es asesinado en Varadero, provincia de Matanzas cuando intentaba de salir del país para eludir la persecución de las autoridades represivas del régimen.
1974
Marcelo Sánchez Gutiérrez es fusilado en Santa Clara.
&&&&&&&&&&&&&&&&
85.- Alfredo Álvarez Suárez ha sido acusado de ser un colaborador de la Seguridad del Estado que escondía en su casa, en el municipio habanero de El Cotorro, a agentes de la Sección 21 de la Contrainteligencia, dedicada al Enfrentamiento a la Actividad Subversiva Enemiga, para vigilar a opositores que eran vecinos suyos y a sus compañeros.
&&&&&&&&&&&&&&&&&
Batista y su ejército incompetente (I)
Tomado de http://eichikawa.com/
Gustavo Silva septiembre 13, 2010
La mitología castrista difunde que Batista mandó un tren blindado con refuerzos a Oriente y Che Guevara se encargó de tomarlo para dar la estocada final al régimen marxista, id est: generado por el cuartelazo del 10 de marzo de 1952. Sólo que ese tren no llevaba tropas de choque, sino al batallón de ingenieros con misión primaria de reparar las vías de comunicación cortadas por las guerrillas en Las Villas. La suerte quedó echada desde que el propio jefe del convoy, coronel Florentino Rosell, prefirió escurrirse hasta su yate en los muelles del Biltmore y largarse a Miami. Henry Gómez maneja incluso que Rosell «vendió» el tren al Che Guevara. Lo cierto es que llegó a Santa Clara (diciembre 25-26, 1958) bajo el mando improvisado del comandante Gómez Calderón y con sombrías perspectivas de ataúd blindado. Se detuvo al pie de la Loma del Capiro, pero los soldados desplegados allí para protegerlo se retiraron (diciembre 29) ante el fuego rebelde. Gómez Calderón decidió entonces acercarse más a la ciudad, pero la maniobra terminó con el descarrilamiento (foto) y el batallón «entrenado» estuvo disparando con desespero, bajo pertinaz llovizna de cócteles Molotov, hasta que por una de las troneras apareció un pañuelito blanco sujeto al cañón de un fusil. «Nos dijeron que llegaríamos hasta Agabama [cerca de Fomento, en Sancti Spiritus] reconquistando fácilmente los cuarteles», dijo uno de los 401 prisioneros.
Entonces principió el asalto a Santa Clara, bajo el bombardeo de la aviación batistiana. Todavía el miércoles 31, el jefe del Regimiento Leoncio Vidal, coronel Joaquín Casillas, gritaba a los enviados de la Cruz Roja: «No hay tregua. Exijo la rendición». Las tropas del MR-26-7, el DER 13 de Marzo y el II Frente replicaron tomando la Audiencia, el Escuadrón 31, el cuartelito Los Caballitos, la estación de policía y el Gran Hotel. La primera mañana de 1959 encontró a los rebeldes enfrascados en operaciones de limpieza calle por calle. Che Guevara fue a entrevistarse con Casillas, quien se mantuvo en sus trece: «Con las armas que yo tengo usted no puede vencerme». Che repuso: «Usted tiene las armas, pero ya no tiene quien las empuñe». Así fue: una comisión de militares había contactado ya al Che con la propuesta de rendición y esta se consumaría sin disparar un tiro. Casillas escapó, vestido de civil, pero fue apresado por la guerrilla de Víctor Bordón en el central Washington y moriría en el trayecto al paredón, tras revirarse contra uno de los custodios.
Lo demás fue un paseo. Camilo Cienfuegos y su columna invasora «Antonio Maceo» habían salido de Yaguajay a las tres de la tarde del 31 de diciembre de 1958 y entraron sin contratiempos a las nueve de la noche en Santa Clara, donde recibió la orden de Castro: «avanzar sobre La Habana». Luego de engullir 600 sandwiches y 24 cajas de refrescos, la columna re-emprendió la marcha hacia Matanzas poco antes del amanecer, por la Carretera Central y con Camilo al frente en jeep descapotado. A eso de las nueve de la mañana acamparon dos horas en Colón y para el mediodía estaban en Coliseo. Camilo llamó por teléfono al jefe del Regimiento Plácido (Matanzas): «Quiero saber si usted está en disposición de entregar el mando (…) Yo sigo para allá. Hablaremos personalmente». A las tres de la tarde, la guarnición de más de mil hombres del cuartel Goicuría se rendía sin rastrillar los fusiles. A las cinco, Camilo andaba ya por San Francisco de Paula y mandaba a enrumbar por la Avenida de Dolores con ánimo de llegarse a su «viejo barrio» para saludar a familiares y amigos.
El general Eulogio Cantillo, nombrado jefe de las Fuerzas Armadas por Batista, recurrió al coronel «puro» Ramón Barquín, quien ordenó enseguida retirar los tanques del polígono militar de Columbia. Antes que Camilo entraron Aldo Vera, jefe de Acción y Sabotaje del MR-26-7 en La Habana, Armando Hart y otros. Camilo llegó y detuvo a Cantillo, apartó a Barquín, habló a los reporteros y voló a Oriente para dar parte completo a Castro. Entretanto, el «comandante Diego» (Víctor Manuel Paneque) ocupaba el Coliseo Deportivo con milicianos del MR-26-7, que ya venían dando caza a los «esbirros y chivatos» por las calles de La Habana.
Las mentiras sobre el ataque y descarrilamiento del tren blindado en Santa Clara.
Tengo el criterio que salvo ¨los casquitos¨, los cuales fueron entrenados a ¨todo vapor ¨, el Ejército estaba bastante bien preparado militarmente pero el grado de desmoralización era alto debido a la corrupción de altos jefes militares tanto de la cúpula como de los mandos medios. Tropas como las del teniente coronel Ángel Sánchez Mosquera que no veían a sus jefes caer en la corrupción eran tropas que tenían una alta moral combativa. Ejemplos de esa corrupción desmoralizante eran no reportar los caídos en combate para quedarse con los salarios de los muertos; vender medicinas y balas a las mismas fuerzas rebeldes, etc.
Según se comenta en Cuba, el tren blindado fue ¨vendido ¨ por 20 000 pesos cubanos o dólares por militares del Ejército Constitucional a las fuerzas rebeldes; algunos señalan al coronel Florentino Rosell. Una de las últimas conspiraciones que tuvo en su contra Fulgencio Batista, según se narra en el libro oficialista El Último Año de Aquella República, de Juan J. Abreu y publicado en Cuba en los años 80, fue la de Rio Chaviano y Florentino Rosell.
En el post El héroe que nunca existió, del blog Herejías y Caipirinhas 2.0 de Rui Ferreira se lee:
¨A los pocos meses, el gobierno de Batista entró en la crisis final y los cuarteles de su ejército fueron cayendo en manos de los rebeldes uno a uno y cada vez con menor resistencia. La organización de Gutiérrez Menoyo hizo contacto con el coronel Rosell quien, a cambio de una suma de dinero y salvoconducto para escapar a Miami, pactó la entrega del tren blindado en que avanzaba rumbo a Santa Clara. Enterado de esto, el Che aprovechó la indefensión de la tropa que se transportaba en él y se adelantó a Gutiérrez Menoyo para rendirlo sin mayores esfuerzos. Pero como la historia la escriben los vencedores, la escaramuza del tren blindado se convirtió en una batalla mayor consagrada por los cronistas y hasta por una película de Alejandro Saderman y ahora otro par de Soderbergh.
Las tropas del Directorio Revolucionario del comandante Rolando Cubelas se unieron a las del Che Guevara para atacar a Santa Clara y si mal no recuerdo también las del posteriormente fusilado Sinesio Walsh Ríos, según vi en un noticiero de la época estando en Cuba.
En el blog especializado http://www.trenblindado.com se afirma que Florentino Rosell estuvo en Santa Clara cuando el tren blindado en Villa Clara y que ese tren no llevaba tropas de combate.:
Uno de los mayores problemas que Batista enfrentó fue el sabotaje de las carreteras y puentes del país en las zonas que los rebeldes estaban controlando. Para aliviar el problema, envió un tren blindado lleno de hombres y material. La versión oficial castrista y de Guevara sostienen que se trataba de una gran ofensiva destinada a aplastar la rebelión de una vez por todas. Pero la verdad es que los 340 oficiales y soldados que iban en ese tren pertenecían al cuerpo de ingenieros. Entre ellos estaba mi abuelo, que en ese momento era capitán. Batista no carecía de tropas de infantería; sus fuerzas superaban con creces a las fuerzas rebeldes en casi todos los enfrentamientos de la guerra. De hecho, la guarnición de Santa Clara contenía varios miles de hombres bien equipados. La ciudad también contenía varios cientos de oficiales de policía que habían sido convocados de toda la provincia. Lo que le faltaba en ese momento eran tropas que estuvieran comprometidas a luchar y posiblemente morir por él. El objetivo de los hombres en ese tren era reparar puentes y carreteras que se habían convertido en víctimas de la guerra hasta el momento. El oficial de mayor rango a bordo del tren era el coronel Florentino E. Rosell y Leyva. Además de ser el oficial al mando de mi abuelo, Gómez Pérez conocía a Rosell personal y socialmente.
El propósito de este sitio es explorar las circunstancias que rodearon la rendición del tren. Uno podría preguntarse por qué esto es importante. Al fin y al cabo, una rendición es una rendición. Pero desde ese fatídico día, a fines de diciembre de 1958, se ha rumoreado que el coronel Rosell “vendió” el tren blindado; que le dieron dinero en efectivo para entregar el tren y su contenido al Che Guevara. De ser ciertas, estas acusaciones arrojan nueva luz sobre el “genio” de Guevara como estratega guerrillero. Después de todo, esta fue su mayor victoria como revolucionario profesional. Sus fracasos posteriores en el Congo y Bolivia (donde fue capturado y asesinado) están bien documentados, por lo que si realmente tomó Santa Clara sin los duros combates que relata en sus diarios y esa ha sido aceptada como la versión oficial de los hechos, entonces toda su carrera como comandante guerrillero sería en gran medida un fraude.
No hay comentarios:
Publicar un comentario