
Señor
Hugo Chávez Frías,
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
Su despacho
Me dirijo a usted en esta ocasión para reiterarle mi admiración ya que, a
medida que pasa el tiempo, no deja de sorprendernos con sus múltiples
habilidades artísticas, deportivas e intelectuales, las que saca a
relucir, de tanto en tanto, con la facilidad con que el gran David
Copperfield sacaría un conejo de su sombrero.
Pareciera ser usted un multifacético ente privilegiado, un piélago de
cultura, la cual derrama sobre su amado pueblo, que vive dando tumbos en la
nebulosa de la ignorancia.
Recuerdo haber visto, hace algún tiempo, un video con unas escenas en las
que aparece usted como actor en una obra de teatro, en su juventud,
haciendo el papel de un prócer cuyo nombre no recuerdo. Lástima que no
siguiera la carrera de las tablas, ya que con sus dotes histriónicas
(nunca se sabe), seguramente hubiese sido hasta nominado para un Oscar.
También le he visto disfrutar disfrazado de jugador de beisbol, lanzando
una bola con la maestría y fuerza con que lo hubiese hecho la buena Madre
Teresa de Calcuta. Lástima también que no haya seguido por esa senda, ya
que con toda seguridad hubiese llegado a opacar al mismísimo George Herman
Ruth, más conocido como " Babe Ruth".
En otra ocasión, cuando le dio por la vena del amor, nos sorprendió
diciéndonos por televisión: "Por amor al árbol me hice pintor". Pero,
que yo recuerde, nunca he sabido de alguna exposición suya. Pero si con lo
de hacerse pintor se refiere al cuadrito-bodrio ese que hizo desde la
ventana de su celda, dejémoslo de ese tamaño y no se hable más del
asunto. Aunque creo que usted si tiene alma de pintor, porque a toda
Venezuela, que confió en sus promesas, le ha pintado usted la paloma más
grande de la historia. Ni Miguel Ángel lo hubiese hecho con más arte.
Por si esto fuera poco, a través de estos años de desgobierno, y con gran
desenfado de su parte, ha ofendido nuestros tímpanos con sus canciones,
las cuales han sido ovacionadas por su público de pinnípedos bien
amaestrados y mejor asalariados, que deben escucharle y soportarle como a
un auténtico Nerón del siglo XXI. No sé en qué quedó el famoso CD de
rancheras que iba a editar, y en cuya portada aparecía su efigie con un
traje de charro. Menos mal que no salió a la venta ya que, posiblemente,
su gorjear hubiese sido motivo para que se suicidara Vicente Fernández, o
que se revolcara de envidia en su tumba el inolvidable Jorge Negrete.
(¡Grammy, Grammy! ¿Dónde estás que no miras hacia Venezuela?)
Pero su erudición no llega hasta ahí; ahora nos ha anunciado que dentro
de muy poco, en un periódico de la capital, aparecerá publicada una
columna escrita por usted. Se llamará "Las líneas de Chávez". ¡Qué
bien, presidente! ¡Échele p´alante! ¡Usted puede! ¡Haga que Horacio,
Shakespeare, Cervantes y Dante Alighieri se levanten de sus sepulcros para
felicitarlo!
¡Cuánta sapiencia encerrarán esas líneas! No sabe el bien que le hará
a este país de ignorantes el leerlas. Porque usted ha aportado a la Real
Academia Española de la Lengua, no un grano de arena, sino verdaderas
dunas, con nuevas palabras.
Recuerdo aquella vez, en la Misión Robinson, cuando en una clase magistral
ante el país creó, como por arte de magia, el verbo "adquerir". ¡Oh,
portento! O, en esa ocasión, cuando se refería a las hojas de coca que le
enviaba su amigo, el genuflexo indiecito sureño, dijo que no era droga,
sino servían para elaborar "dentríficos". Y ni qué decir cuando hace
unos días frente a todo el país, en el estado Carabobo, escribió en una
pizarra la palabra "felisidad". Aunque quizás usted, que para todo tiene
una respuesta, diría: –"Pero estos apátridas no esperan a que se seque
la tinta". ¡Oh, iluminado! Palabras como "espionar", "estiercolero" e "in
fragante" son las que enriquecen el vocabulario nuestro de cada día,
gracias a su aporte. (¡Qué falta de ignorancia!, diría Cantinflas).
Es por esa razón que no me sorprendería que, el día menos pensado, a
través de sus interminables e insufribles cadenas anunciara, entre su
verba incendiaria, que va a incursionar en el campo del ballet clásico. No
sabe el orgullo que sentiríamos los venezolanos al tener a un presidente
émulo de Rudolf Nureyev, a quien quizás hasta supere, interpretando el
"pas de deux" junto a su Ministra de Industrias Ligeras y Comercio, María
Cristina Iglesias. Si, la misma con la cual usted se iba a bañar en las
cristalinas aguas del río Guaire.
Usted se considera el dueño de este país, el rey. Si, es el rey, pero del
engaño, de la mentira y el cinismo. Porque hay que tener la cara muy dura
para decir que en nuestro país la inflación es igual a cero; y que ya no
hay niños durmiendo en la calle. ¿Será porque ahora duermen en la acera?
Y ni qué decir acerca de sus diatribas dirigidas a lavarle la materia
fecal (que no gris) a sus seguidores. Hace unos días gritaba como un
poseso: –¡Todo el que esté contra Chávez está contra la patria!
(Sic). ¿Es que realmente piensa que Usted es la Patria?. No me
extrañaría que antes de acostarse se mire en el espejo y piense:
–¡Qué grande soy, Dios es un pendejo a mi lado!. Siempre se ha dicho
que no hay nadie perfecto. Pero pienso que esto es una equivocación; Usted
es perfecto. Sí, un perfecto patán. Y lo que es peor, un patán enfermo,
con dinero y con el poder que otorga el dinero de la Patria. Enfermo de
poder y de odio, por quizás qué recónditos motivos de sucesos
acontecidos en su niñez, si es que la tuvo. Y ese tipo de patán es el
más peligroso, más aún que un mono con una pistola cargada porque, al
revés de los hombres sabios, que no dicen lo que saben, usted no sabe lo
que dice. Arenga a la chusma, al lumpen proletariado con el cual se
identifica a las mil maravillas porque de allí viene, e insulta a altos
dignatarios de la Iglesia, a gente culta y de bien, por el sólo hecho de
no estar de acuerdo con su insana manera de pensar.
Dicen que la ignorancia es atrevida, por lo que me voy a atrever a aportar
también con un término nuevo que, en este caso, podría ser aceptado por
la RAE. Y es que a usted, en vez de nombrarle "excelentísimo señor
Presidente" deberían llamarle "Insolentísimo señor Presidente". En fin,
si no fuera todo esto tan trágico, podría decirse que es hasta divertido.
De usted, atentamente
Carlos Salas-Ponce
P.D. Disculpe mi intromisión, pero debo aclararle que 7 x 8... NO SON 52
Fuente: Abajo Cadenas ([LINK: mailto:abajocadenas@gruposyahoo.com]
abajocadenas@gruposyahoo.com)
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Skype: alvaro_albornoz
Twitter: @catrachozolano
El MAR me habló de su grandeza, de su fuerza y de su inmensidad...Yo le
hablé de HONDURAS, de su Pueblo y de sus Instituciones y se sintió
pequeño...(Parafraseo del Poema de Jorge Sarabia)
El Socialismo se forja en la envidia, se administra desde la hipocresía,
genera la pereza y destruye la riqueza. (A. Rivas, Escritor Argentino)
El Socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia, la
predica de la envidia, y su virtud inherente es la distribución de la
miseria. (Wiston Churchill).
Echemos el miedo a la espalda y salvemos a la Patria (Simón Bolívar)
Para hombres valerosos, fieles y constantes nada es imposible (Simón
Bolívar)
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