jueves, 9 de septiembre de 2010

Desde Washington


(Martí Noticias, D. Molineaux) - El presidente Obama aprovechó la festividad del Día del Trabajo que los norteamericanos celebraron este lunes, para presentar un programa de estímulo económico que podría costar en torno a los 50 mil millones de dolares y que se destinaría principalmente a mejorar la infraestructura de carreteras, vías férreas y algunos otros proyectos.

El Partido Demócrata recibió la propuesta de Obama con escaso entusiasmo a causa del enorme déficit al que ya se enfrenta el país y que contribuye a la poca popularidad del partido que en estos momentos controla tanto las dos cámaras del Congreso como la Casa Blanca. Ante la proximidad de las elecciones parciales, que se han de celebrar dentro de dos meses, no desean irritar todavía más al electorado proponiendo nuevos gastos, especialmente porque el programa de estímulo aplicado hasta ahora no ha conseguido reducir de forma importante el desempleo, que sigue cerca del 10% de la población activa.

En cambio, algunos economistas norteamericanos, como el galardonado con el Premio Nobel Paul Krugman, consideran que el déficit público es un mal menor y critican por insuficientes las medidas tomadas hasta ahora para combatir el desempleo. Otros advierten que un estímulo para la economía de Estados Unidos y del resto del mundo podría desaparecer rápidamente, pues este estímulo es la China, cuyo crecimiento se acerca año tras año al 10%, y constituye un auténtico motor económico, tanto por el crecimiento de su industria, como el intenso nivel de construcciones y la necesidad de materias primas.

Por otra parte, el nivel de vida de la población china ha ido aumentando de forma espectacular desde que el gobierno de Pekín decidió renunciar a fórmulas comunistas y permitir la libertad de comercio y de gran parte de la actividad económica y esta mejora actúa como estímulo para las exportaciones del resto del mundo: con una población de 1300 millones de personas, cualquier incremento del consumo tiene un efecto grande. Este estímulo se debe además a que la población china se halla todavía a gran distancia del bienestar de otros países pues su renta per cápita es muy baja y cualquier mejoría tiene un enorme efecto multiplicador debido a su gran población Basta recordar que, si bien la China superó recientemente al Japón en el total de su economía, el país tiene un producto social bruto solo ligramente mayor que el japonés, pero su población es diez veces mayor.

Ultimamente, el gobierno de Pekín decidió utilizar estímulos al consumo para reducir la dependencia de las exportaciones, pues uno de los puntos débiles del país es que se basa de forma excesiva en las exportaciones, lo que lo hace muy vulnerable a las crisis internacionales. Al mismo tiempo, muchos economistas temen un retroceso, pues el crecimiento de China se desacelera y, si el país reduce sus enormes superávits, los responsables económicos podrían decidir eliminar el estímulo interno, con la consiguiente repercusión en las exportaciones de materias primas o maquinaria e incluso artículos de lujo.

Advierten que las inversiones públicas chinas y el fácil acceso a créditos han llevado a un exceso de capacidad de producción y a un aumento de la inflación, con riesgos para los mercados financieros. Señalan, además, que las bolsas de valores chinas han perdido valor y temen que los elevados precios inmobiliarios demuestren haber sido una burbuja que puede disolverse en cualquier momento, como ocurrió en varios países occidentales.

En estos momentos, nadie vaticina que China se halle en peligro inminente, pero muchos advierten de los riesgos para la hacienda pública, cuya situación no es tan sólida como se cree generalmente: si bien las obligaciones financieras del gobierno central representan el 19% del Producto Interno Bruto, este porcentaje podría elevarse fácilmente al 70% si las finanzas de diferentes regiones se enfrentan a serias dificultades y han de ser rescatadas por Pekín.

Así, mientras expertos de todo el mundo advierten que las esperanzas de que China pueda apoyar la economía mundial pueden verse defraudadas, los expertos de la Casa Blanca tratan de buscar medios para dar un nuevo impulso al país y evitar una nueva recesión, pero las encuestas parecen indicar que cualquier medida llegará tarde para impedir fuertes pérdidas del Partido Demócrata en las próximas elecciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario