lunes, 18 de octubre de 2010

EL PODER VITALICIO


Por: Eduardo E. Rodríguez Candelario


El comunismo garantiza, a cualquier ser ambicioso y con aspiraciones totalitarios, una carrera permanente en el poder, no sólo para él, sino también para toda su cría. Esta modalidad, creciente, se ha comprobado con figuras como Kim Jon Il, Fidel Castro, Hugo Chávez, Daniel Ortega y Evo Morales.

Hay admiradores, como Lula da Silva, que aparentan ver esta ideología como una posible alternativa para sus permanencias y enriquecimiento, y no para resolver el bienestar social del pueblo.

En el movimiento socialista aparenta ver un creciente afán por la malicia política y por alcanzar el poder vitalicio. Convirtiendo la ideología en todo, menos en una verdadera utopia social.

El mal y el bién constantemente luchan por el control, uno para destruir y el otro para construir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario