

Por: Eduardo E. Rodríguez
Con sólo una ladita de café puya, sin leche, sin pan,
lloro las noches con lágrimas para diluir,
como si fuera un pedazo de maná de almidón dulce,
sin nada para aliviar el dolor que siento en mi interior,
sigo buscando de todo, pero de ello no encuentro ná.
Para esconder mi llanto, por causa de mi ansia,
cubro mi rostro con el lienzo del anochecer,
ya que no deseo que descubran mi debilidad,
por tener tanto deseos de un pedacito de migaja,
para poder complacer mi tan triste necesidad.
Del cielo te pido que me concedas una oportunidad,
de que algún día podre saciar y aliviar tanta angustia,
mi corazón late por la miseria y falta de piedad,
ya que mi única razón de manifestar mi ansiedad,
es suplicarle al cielo de que tengo hambre y tengo sed.
No hay comentarios:
Publicar un comentario