miércoles, 2 de marzo de 2011

Un mecenas para Tonyto

Escrito por Frank Correa


Jaimanitas, La Habana, 03 de marzo de 2011


(PD) En el barrio periférico de Romerillo, en el corazón de La Aldea, en el zaguán más oscuro, vive Tonyto, un artista de la pintura que no ha podido realizarse por ser pobre, negro y disidente.

Su casa de madera y techo de zinc, deteriorada hasta el punto que parece va a derrumbarse, es corta, estrecha, hacinada de cuadros que exponen una particular y figurativa visión surrealista del mundo: hermosas mujeres negras recogen manzanas en árboles secos, niños que gatean en fila, hombres con las manos en los bolsillos. Volúmenes y contrastes cuelgan en las paredes como en una galería mágica.

Tonyto no puede explicar con palabras la perseverante disciplina que se ha impuesto para pintar y se abstiene de enumerar el cúmulo de obstáculos que ha tenido que vencer.

Un recuerdo de niño lo anima, la única vez que ha logrado exponer, fue hace veinte años, en la Casa de Cultura municipal junto a una veintena de condiscípulos. Estaba de jurado el Premio Nacional de Artes Plásticas Roberto Fabelo, que se acercó a su cuadro y dijo a la comisión: -¡Éste!

Pero ni la sugerencia de Fabelo, ni las ganas de pintar de Tonyto sirvieron para nada, finalmente fueron promovidos tres niños blancos, con padres de mayores recursos y grandes trayectorias revolucionarias. En cambio, Tonyto estaba solo, sus óleos los inventaba derritiendo plomo, utilizaba cenizas de zinc para lograr matices, sus pinceles los construía con pelo de caballo, los bastidores con las astas de las banderas cubanas recogidas en la calle luego de las marchas del pueblo combatiente.

Una extraña contradicción legal también lo zanjaba: para ser considerado artista plástico debía tener un número determinado de exposiciones realizadas, y a la vez para exponer en una galería debía pertenecer a la Asociación de Artes Plásticas. Entonces hizo lo único posible para un verdadero artista en estos casos: pintar y olvidarse del mundo circundante.

Su museo hoy es su casucha del oscuro zaguán de La Aldea, a la espera de un milagroso Mecenas que lo recoja y lo lance al mundo. El movimiento cubano de integración racial ha explicado estos problemas sociales en el ensayo Cuba profunda habla, el ostracismo inferido a un artista de la raza negra, pobre y disidente. Solicitó que sus cuadros tengan oportunidad de exponerse en el mundo digital, romper el bloqueo estatal y otorgarle a Tonyto por Internet iguales posibilidades que sus contemporáneos.

beilycorrea@yahoo.es

Foto: Frank Correa

No hay comentarios:

Publicar un comentario