viernes, 15 de julio de 2011

Los sutiles rostros del racismo en Cuba



El asunto racial en Cuba es una verdadera bomba de relojería. El Estado mira para otro lado e intenta minimizar el asunto.

martinoticias.com 15 de julio de 2011

Foto: EFE

A la hora del sexo, las mujeres negras en Cuba no se sienten discriminadas. Más bien utilizadas, ha asegurado el periodista independiente Iván García en un texto titulado "Racismo a la cubana".

En su despacho García afirma que “Roxana, 36 años, arquitecta, soporta con paciencia asiática los acosos sexuales de sus jefes blancos, piropos groseros y propuestas descaradas de ir a la cama por 20 dólares.

“En un rápido sondeo entre 14 hombres blancos, -apunta el periodista- a 10 les apetece acostarse con negras y mestizas “y si son jineteras, mejor”. La historia cambia si de matrimonio se trata. De los 14, sólo 2 se casarían con una negra y 6 quizás con una mulata si estuviera espectacular”.

Recuerda Iván García que, según la socióloga Edna Ramírez, el racismo en la isla es una auténtica caja de pandora. “Las leyes cubanas sancionan la discriminación por el color de la piel, pero en ninguna sociedad usted puede legislar la mente y conducta de las personas. Siempre en Cuba han existido fronteras delimitando a blancos y negros.

Edna Ramírez añadió que “A pesar de ser una nación mestiza, donde siempre hemos convivido sin graves problemas, desde hace 20 años se vienen produciendo manifestaciones racistas hacia los negros. Por parte de blancos e incluso mestizos, con niveles de vida más altos o con cargos importantes en empresas e instituciones oficiales”.

Señala el reporte de García que los negros inmundan cuarterías de barrios marginales o chozas armadas con cartón y aluminio que florecen en varios suburbios habaneros, que un 90% de negros y mestizos engordan las cárceles de la isla y los delitos más violentos y sangrientos suelen ser cometidos porellos.

Las pandillas juveniles generalmente están formadas por negros y mulatos y a la hora de emigrar, salvo contadas excepciones, los de raza negra reciben menos ingresos y, por ende, giran menos dinero a sus parientes en Cuba, explica García que ha dicho Edna Ramírez .

El gobierno y las instituciones culturales aceptan que existe discriminación racial –señala el reporte de García- y la mayoría de los puestos relevantes siguen siendo ocupados por blancos. Para revertir la situación, el VI Congreso del Partido Comunista le dio una mano de pintura oscura al comité central.

El último Censo de Población y Vivienda, en 2002 arrojó que un 65% de los cubanos son blancos, 24,9% mestizos y 10,1% negros. Pero cuando usted camina por las calles, notará que el número de cubanos prietos y mulatos es notablemente superior a los datos oficiales.

Concluye Gaarcía que siquiera la disidencia se salva de actitudes racistas. Sonia Garro, opositora desde 2007, y quien realiza una destacada labor comunitaria con niños pobres del barrio de Marianao donde reside y a menudo junto a otras mujeres sale a las calles habaneras a protestar, lo sufre en carne propia.

La noche de su graduación –cuenta Iván García- como técnica en enfermería tuvo que soportar la humillación de que un dirigente la apartara de una foto colectiva en el momento de recoger su diploma. “No te molestes, es que los de raza en las fotos no quedan bien”, le dijo.

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