Cuba Actualidad, Plaza, La Habana (PD) Nuestra ciudad ha sido centro de visitas reiteradas por personalidades durante su historia. Este es el asunto que trata "100 Famosos en La Habana", libro escrito por Leonardo Depestre Catony y publicado por la Editorial Ciencias Sociales de Cuba en 1999.
La obra es un recorrido cronológico realizado a través de breves crónicas, casi viñetas, de personas destacadas en el mundo. Artistas, científicos, navegantes, aventureros, deportistas, héroes nacionales, descubridores, Premios Nobel y otros, se recogen a través de las páginas de esta amena narración.
El primero de todos los acogidos no podía ser otro que el llamado "Gran Almirante de la Mar Océana: Don Cristóbal Colón. Se comenta, además de los elogios, sobre dónde se hallan sus restos. Esta polémica entre Santo Domingo y Sevilla, de la cual estamos excluidos, tiene cara de ser una discusión bizantina.
Algunos aventureros más pisaron el territorio o anduvieron cerca de él. Recordemos al que acabó por vez primera con nuestra urbe, el corsario francés Jacques de Sores. No dejaron de rondarnos los ingleses Francis Drake y Henry Morgan. Llegaron en otros tiempos los arriesgados Santos Dumont, Lindbergh, Barberán, J Collar y Bryd, el explorador de los hielos.
Otros ciudadanos deseosos de conocer de nuestras delicias estuvieron entre nosotros. Citaré entre ellos a Winston Leonard Spencer Churchill, Mrs. Eleanor Roosevelt y el Duque de Windsor. Este último vino expresamente a jugar golf.
Una viajera escandinava en 1851, Fredrika Bremer, también dejó sus impresiones. Señaló: "He aspirado una nueva vida en Cuba, pero vivir aquí no podría. Esto solo podría hacerlo donde exista y crezca la libertad".
Parece que este mal está en nuestras raíces desde hace bastante tiempo.
Científicos e investigadores de renombre están dentro de la larga lista seleccionada por el autor. El barón Alejandro de Humboldt, Ramón y Cajal, Albert Einstein, Alexander Fleming el descubridor de la penicilina, Jacques Ives Costeau y Thor Heyerdahl, forman parte de los que desearon también darse su brinquito y admirar nuestras bellezas.
El mundo artístico cuenta con una amplia representación. Fanny Elsser, Sara Bernhardt, Ana Pavlova, Enrico Caruso, Igor Stravinsky, María Félix, Jorge Negrete, Sara Montiel, Nat King Cole y Marlon Brando, entre muchos más, estuvieron por acá. El último de los mencionados expresó: "A mi me gusta La Habana de noche. La Habana es una ciudad limpia. Yo creo que si no fuera tan limpia, tan cuidada, no se podría vivir en ella por el calor". Hoy es mejor que ni venga.
Los intelectuales forman otra extensa selección. Don José Zorrilla y su émulo Valle Inclán, los dos grandes Don Juanes, Rubén Darío, Vicente Blasco Ibáñez, Alfonso Reyes, Rafael Alberti, Pablo Neruda, Rómulo Gallegos, Graham Greene, Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir y Wole Soyinka, el nigeriano Premio Nobel de Literatura en 1986, decidieron estar por aquí en una breve estancia.
Dos relevantes figuras del mundo religioso vinieron hasta aquí. El 8 de julio de 1986 arribó por vía aérea Inés Gonxha Bojaxhiu conocida universalmente por la Madre Teresa de Calcuta, de la cual nos queda una estatua dentro del Convento de San Francisco, en La Habana Vieja. El otro no podía ser menos que el Papa Juan Pablo II, el peregrino del amor, la verdad y la esperanza, quien llegó el 21 de enero de 1998 y tuvo un inolvidable recibimiento.
La obra, que lleva unas breves palabras de presentación de Eusebio Leal y una corta introducción, nos aclara que el texto comprende figuras de alrededor de 25 nacionalidades, además de que "no se incluyen las visitas de jefes de Estado ni políticos en ejercicio de sus cargos". Inteligente decisión.
La mayoría de los mencionados hoy han fallecido. Si resucitaran y se dieran una nueva vuelta por estos lares, es posible que aun sin conocer nuestra lengua, emitirían una interjección muy común entre los cubanos al ver de nuevo la capital: ¡Ñoo!. Para Cuba actualidad: jorgelibrero2012@gmail.com

