El faul de la FAO y la desvergüenza
MIÉRCOLES, 03 DE JULIO DE 2013 02:42 ESCRITO POR GUILLERMO ORDOÑEZ 0 COMENTARIOS
Cuba actualidad, Centro Habana, La Habana, (PD) A veces parece que las instituciones internacionales, en su ceguera, proponen el modelo de gobierno castrista para todos los países pobres del mundo, con el objetivo de sostener su incapacidad ante los inmensos problemas para los cuales no tienen solución.
José Graziano Da Silva - da gracia- en su ceguera, provocada por la altura a que se encuentra, desde su posición como director general de la FAO, ha cometido el descalabro horroroso de felicitar con bombo y platillos al mitómano más grande del mundo, Fidel Castro. La felicitación es por su supuesta lucha para erradicar el hambre en Cuba, uno de los países más mal alimentados del mundo.
El gobierno castrista tiene sumida a Cuba en una crisis para la cual ni encuentra ni busca modo alguno de darle solución.
Los datos que reportan las autoridades cubanas a la FAO distan mucho de la realidad. El diario bregar de los cubanos para mal alimentarse es digno de la Odisea de Homero o lo sufrido por Robinson Crusoe.
El señor Da Silva, que se mueve entre jefes de estado y reportes estatales desconoce que hoy en Cuba muchas familias se sustentan de lo que encuentran en los basureros, que tenemos reportados casos de enfermedades que solamente se justifican por el hambre.
Acaso no sabe da Silva que la libreta de abastecimiento con la cual racionan la alimentación de este pueblo, es un gran cuento que además limita más nuestras vidas. Que el señor Da Silva intente mantenerse saludable y sin hambre si recibe 27 onzas mensuales de pollo, 7 libras de arroz, 8 onzas de aceite vegetal, 10 onzas de frijoles que muchas veces es el mismo frijol durante un año, 5 libras de azúcar y algún picadillo de alguna piltrafa desconocida que además no es seguro llegue a las mesas de los gobernados por los que hoy él aúpa y congratula.
Los políticos llenan agendas que excluyen su cumplimiento; los pueblos sufrimos con las falsas expectativas creadas por quienes debían ser responsables de dirigirlos.
Las organizaciones de las Naciones Unidas están muy lejos desde hace mucho tiempo de la verdad cubana. Los dirigentes cubanos repletan con maravillosos discursos los oídos y las mentes de todos los que nos desconocen. En su voracidad por atrapar a más ingenuos para el modelo socialista, mienten en todos los renglones respecto a la vida en nuestro país.
No gozamos de una buena alimentación, siquiera ni es seguro que podamos alimentarnos a diario; no tenemos un buen sistema de salud, nuestra educación está en declive, los profesionales de los distintos niveles de la enseñanza no tienen dedicación en su mayoría y se sienten desestimulado en todos los sentidos; el estado de nuestras viviendas no es digno, y que pudiésemos decir de las infrahumanas condiciones de las cárceles.
Señor Da Silva, se da a conocer sin tapujos la verdad de Haití, Burkina Faso, etc., los problemas para alimentarse en lugares donde la vegetación y el agua son de muy difícil acceso. Si desde esas posiciones se mira el problema de la alimentación y se reduce con metas para cumplir aunque sea a un bajo por ciento, es digno cualquier dirigente de ser felicitado, pero, ¿en Cuba?, con un gobierno estático en el poder con un mismo sistema por más de medio siglo, en Cuba donde la tierra es fértil, tan fértil que en cualquier edificación puede nacer y crecer un árbol de grandes proporciones y dar frutos...
En el Ministerio de Agricultura buscan soluciones pero jamás cumplen con expectativa alguna. El Ministerio de Agricultura es un bunker que se erige en el medio de la capital cubana, pero los capitalinos no saben que existe ni se enteran del abastecimiento que debe suministrar dicho ministerio, que cual chupa-sangre se alimenta del trabajo de los particulares.
En Cuba, los precios de los alimentos no se corresponden con los salarios que devenga la población.
En Cuba no se puede hablar de una solución al problema del hambre, mucho menos felicitar a los que promueven nuestras miserias.
El modelo cubano no es digno de admirar ni de ser copiado. Bájese de esa nube, señor Da Silva, visítenos, conózcanos, con los pies en la tierra donde habitan los desposeídos. Después, felicite nuestro modo de enfrentar la realidad que a usted le pintan y que nosotros sufrimos.
Para Cuba Actualidad: lizama1961@gmail.com
MIÉRCOLES, 03 DE JULIO DE 2013 02:42 ESCRITO POR GUILLERMO ORDOÑEZ 0 COMENTARIOS
Cuba actualidad, Centro Habana, La Habana, (PD) A veces parece que las instituciones internacionales, en su ceguera, proponen el modelo de gobierno castrista para todos los países pobres del mundo, con el objetivo de sostener su incapacidad ante los inmensos problemas para los cuales no tienen solución.
José Graziano Da Silva - da gracia- en su ceguera, provocada por la altura a que se encuentra, desde su posición como director general de la FAO, ha cometido el descalabro horroroso de felicitar con bombo y platillos al mitómano más grande del mundo, Fidel Castro. La felicitación es por su supuesta lucha para erradicar el hambre en Cuba, uno de los países más mal alimentados del mundo.
El gobierno castrista tiene sumida a Cuba en una crisis para la cual ni encuentra ni busca modo alguno de darle solución.
Los datos que reportan las autoridades cubanas a la FAO distan mucho de la realidad. El diario bregar de los cubanos para mal alimentarse es digno de la Odisea de Homero o lo sufrido por Robinson Crusoe.
El señor Da Silva, que se mueve entre jefes de estado y reportes estatales desconoce que hoy en Cuba muchas familias se sustentan de lo que encuentran en los basureros, que tenemos reportados casos de enfermedades que solamente se justifican por el hambre.
Acaso no sabe da Silva que la libreta de abastecimiento con la cual racionan la alimentación de este pueblo, es un gran cuento que además limita más nuestras vidas. Que el señor Da Silva intente mantenerse saludable y sin hambre si recibe 27 onzas mensuales de pollo, 7 libras de arroz, 8 onzas de aceite vegetal, 10 onzas de frijoles que muchas veces es el mismo frijol durante un año, 5 libras de azúcar y algún picadillo de alguna piltrafa desconocida que además no es seguro llegue a las mesas de los gobernados por los que hoy él aúpa y congratula.
Los políticos llenan agendas que excluyen su cumplimiento; los pueblos sufrimos con las falsas expectativas creadas por quienes debían ser responsables de dirigirlos.
Las organizaciones de las Naciones Unidas están muy lejos desde hace mucho tiempo de la verdad cubana. Los dirigentes cubanos repletan con maravillosos discursos los oídos y las mentes de todos los que nos desconocen. En su voracidad por atrapar a más ingenuos para el modelo socialista, mienten en todos los renglones respecto a la vida en nuestro país.
No gozamos de una buena alimentación, siquiera ni es seguro que podamos alimentarnos a diario; no tenemos un buen sistema de salud, nuestra educación está en declive, los profesionales de los distintos niveles de la enseñanza no tienen dedicación en su mayoría y se sienten desestimulado en todos los sentidos; el estado de nuestras viviendas no es digno, y que pudiésemos decir de las infrahumanas condiciones de las cárceles.
Señor Da Silva, se da a conocer sin tapujos la verdad de Haití, Burkina Faso, etc., los problemas para alimentarse en lugares donde la vegetación y el agua son de muy difícil acceso. Si desde esas posiciones se mira el problema de la alimentación y se reduce con metas para cumplir aunque sea a un bajo por ciento, es digno cualquier dirigente de ser felicitado, pero, ¿en Cuba?, con un gobierno estático en el poder con un mismo sistema por más de medio siglo, en Cuba donde la tierra es fértil, tan fértil que en cualquier edificación puede nacer y crecer un árbol de grandes proporciones y dar frutos...
En el Ministerio de Agricultura buscan soluciones pero jamás cumplen con expectativa alguna. El Ministerio de Agricultura es un bunker que se erige en el medio de la capital cubana, pero los capitalinos no saben que existe ni se enteran del abastecimiento que debe suministrar dicho ministerio, que cual chupa-sangre se alimenta del trabajo de los particulares.
En Cuba, los precios de los alimentos no se corresponden con los salarios que devenga la población.
En Cuba no se puede hablar de una solución al problema del hambre, mucho menos felicitar a los que promueven nuestras miserias.
El modelo cubano no es digno de admirar ni de ser copiado. Bájese de esa nube, señor Da Silva, visítenos, conózcanos, con los pies en la tierra donde habitan los desposeídos. Después, felicite nuestro modo de enfrentar la realidad que a usted le pintan y que nosotros sufrimos.
Para Cuba Actualidad: lizama1961@gmail.com

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