martes, 10 de diciembre de 2013

GAESA, enemiga del laissez faire

Osmar Laffita
la-puntillaCuba actualidad, Capdevila, La Habana, (PD) La puesta en vigor de las resoluciones No.41 y 42, emitidas por el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social (MTSS), y que aparecieron en la Gaceta Oficial el 26 de septiembre, amplían a 201 las actividades que pueden ejercer las personas de manera privada. Hasta ese momento estaban autorizadas 181 por la Resolución 33, emitida por el MTSS el 6 de septiembre de 2011.
En estas tres resoluciones se mantuvo inalterable la actividad de modista y sastre. Para que no haya confusión la Resolución No. 42 deja bien claro que dicha licencia no incluye la comercialización de ropa de fabricación industrial importada.
Sin embargo, por espacio de dos años los poseedores de esta licencia han cumplido con sus obligaciones tributarias y han vendido ropas y calzados importados con la debida autorización de las instancias correspondientes en todas las provincias.
Gracias al auge de este negocio, cerca de 100 000 personas de los 436 342 personas con licencias que los autorizan a ejercer la actividad privada, están ocupadas en esta floreciente actividad.
La cancelación definitiva de la venta de ropa importada pone fin a todo intento de competencia del incipiente sector privado con la red de tiendas de recuperación de divisa (TRD) propiedad del Estado.
El Laissez-faire propugna una política de no intervención del gobierno en los asuntos económicos y defiende la libre competencia y las preferencias los consumidores como principales fuerzas que permiten alcanzar la prosperidad y el progreso.
Dicha política es rechazada de plano por los militares que dirigen el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), perteneciente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
Debido al imparable crecimiento exponencial de las ventas de ropas, calzados, herrajes, artículos de ferretería y bisutería importados en estos establecimientos, propiedad de pequeños empresarios privados, las ventas de estos artículos en las tiendas del Estado están en franca caída, con un alarmante crecimiento de los inventarios.
La solución que encontró el gobierno al problema fue ponerle fin al negocio de sus competidores.
Resulta totalmente falso lo afirmado por el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros de que tales resoluciones están dirigidas a proteger a los trabajadores que poseen licencia para ejercer la actividad privada.
La presencia de GAESA como dueña absoluta de la red de tiendas minoristas de venta en divisa en Cuba no es algo fortuito, responde al diseño del presidente Raúl Castro de que las principales actividades económicas estén dirigidas por altos oficiales de las fuerzas armadas de su absoluta confianza
Muestras de esa política son Marino Murillo y Adel Yzquierdo, ambos coroneles y miembros del Buro Político del Partido Comunista. Murillo es vicepresidente del Consejo de Ministros, responsable de la aplicación de los lineamiento económicos aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista. Yzquierdo es el ministro de Economía y Planificación.
El grupo GAESA es el mayor holding militar empresarial de Cuba con facturaciones anuales que sobrepasan los 2000 millones de dólares, resultado de las ventas de sus cientos de empresas que operan hoteles de 4 y 5 estrellas, más de 300 tiendas de venta minorista en divisa, líneas aéreas, bancos, trasportación de turistas, marinas, inmobiliarias, joyerías, además de infinidad de operaciones comerciales dentro y fuera del país.
En marzo de 2011, Eduardo Bencomo Zurdo, hombre de confianza del exgobernante Fidel Castro que fungió como director por espacio de 20 años de la Corporación de Importación y Exportación (CIMEX), fue destituido. Su puesto fue ocupado por el coronel Héctor Orozco Basutin, que fungía como vicepresidente de GAESA. De manera inmediata se produjo la absorción del CIMEX por el poderoso holding empresarial. Se dijo que tal medida se tomaba para "aumentar la eficiencia económica y poner coto a la corrupción".
El CIMEX, fundado hace 20 años, es el mayor grupo empresarial dedicado principalmente al comercio minorista. De crecimiento constante y financieramente estable, está compuesto por 80 empresas con 10 sucursales territoriales en todo el país.
Las tiendas controladas por GAESA tuvieron pésimos resultados en las ventas al cierre del primer semestre en las áreas de confecciones y peletería como consecuencia del auge comercial de los pequeños negocios privados que venden estos artículos importados.
Los que buscan artículos de calidad, con buenos precios, que reflejen en sus diseños el último grito de la moda, solo lo encuentran en los pequeños establecimientos que venden artículos importados y no en las tiendas del Estado, que ofertan ropas y calzados de mala calidad, con diseños anticuados, y muy caros. Además, las mercancías que vende GAESA en su red de tiendas tienen una sobretasa del 220% sobre el precio original minorista de cada producto. Por todas esas razones, sus ventas hoy están por el suelo.
Los militares que dirigen GAESA tienen que comprender que en estos momentos el comercio minorista está pautado por la competencia. Por ello, las tiendas que no den las ganancias esperadas, sin pensarlo dos veces, hay que cerrarlas definitivamente.
Los tiempos del gigantismo han llegado a su fin; para ser eficientes y rentables en el comercio minorista se imponen los pequeños negocios. Pero contrarios a esa realidad, los militares de GAESA presionaron al gobierno para que legalmente cerrara los negocios privados de venta de ropas y calzados importados, porque se dieron cuenta que son los únicos preparados para los grandes desafíos y que su competencia tiene a las TRD en estos momentos contra las cuerdas, prácticamente en bancarrota.
Los saldos desfavorables en las ventas de dichas tiendas se traducen en cuantiosas pérdidas económicas. Ante esta desfavorable situación, el gobierno, para complacer a los militares, que son su sostén, dispuso que a partir del primero de enero de 2014 se ponga fin a la venta de ropa importadas por particulares.
A partir de enero del próximo año, no existirán otros lugares donde comprar ropa y calzado que no sean las tiendas administradas por GAESA.
El gobierno ha matado en su cuna, por las presiones ejercidas por los militares de GAESA, a la competencia. Con ello pone fin al débil brote de innovación y modernización del mercado de venta minorista.
Con tal medida, se acrecentará el atraso y el mal servicio en las tiendas administradas por el poderoso oligopolio militar que no se verá compulsado a ofrecer mejores mercancías y servicios y mucho menos a rebajar los ya de por sí inflados precios de sus productos.
A partir de enero, los que busquen ropa y calzado no tendrá otra opción que acudir obligatoriamente a las tiendas del Estado administradas por GAESA. Solo haciendo desaparecer la competencia, este poderoso holding logrará detener la caída de sus ventas.
Para Cuba actualidad: ramsetgandhi@yahoo.com
Fotos: Osmar Laffita

No hay comentarios:

Publicar un comentario