miércoles, 2 de abril de 2014

Sabía rectificación. La Habana restablece relaciones con Tegucigalpa

Julio Antonio Aleaga Pesant
Cuba actualidad, El Vedado, La Habana, (PD) El gobierno militar cubano restablecerá próximamente las relaciones diplomáticas con Honduras, luego de casi cinco años de ruptura cuando su aliado Manuel Zelaya, fuera sustituido por el Congreso de ese país, creando una crisis institucional y regional que el gobierno centroamericano soportó estoicamente.
Manuel Zelaya, un liberal reconvertido a la izquierda castro-chavista por obra y gracia de los petrodólares venezolanos, llevó a Honduras a la más importante crisis política desde la instauración de la democracia en 1982, al violar repetidamente la Constitución del país y tratar de imponer la reelección continua presidencial. Por su postura y luego de varias anomalías democráticas, el Congreso y la Corte Suprema de Justicia, en conjunto con las Fuerzas Armadas, destituyeron al presidente Zelaya, y lo expulsaron del país como medida para evitar la violencia ante la polarización existente. Eligieron para sucederle, como marca la constitución, al Presidente del Congreso, Roberto Micheletti.
La postura del gobierno cubano, en concordancia con la Alianza Bolivariana, fue la de mantener la confrontación dentro del país y aislar al nuevo gobierno.
La política confrontacional cubana fue bien manejada por el nuevo gobierno, que finalmente cumplió sus objetivos de restaurar la democracia, pero dejó algunos muertos entre la oposición.
Las provocaciones en las que Cuba, Venezuela y Nicaragua jugaron los roles más importantes, no pudieron subvertir el ordenamiento constitucional, aunque usaron los mecanismos de lanzar las turbas a las calles para provocar la ingobernabilidad.
El boicot internacional, al que solo se resistieron Suecia, Israel, Taiwán y Panamá, estuvo estimulado por la dictadura cubana, y hasta Estados Unidos y España, compraron billete equivocado, haciendo más precaria la defensa de la democracia en el país centroamericano.
Micheletti cumplió su promesa y tres meses después de asumir el poder convocó a elecciones presidenciales, consideradas limpias y transparentes por la mayoría de los observadores, y donde ganó el candidato liberal Porfirio Lobo.
No obstante, la cancillería de Calzada y G, se mantuvo en sus trece y no reconoció la gran capacidad que tuvieron los políticos y funcionarios públicos para mantener en calma el país y en la vía democrática durante la difícil transición hondureña.
Lobo culminó su mandato y el nuevo presidente, aunque no fue reconocido por algunos de los recalcitrantes del ALBA, ya goza de un estable reconocimiento internacional, incluido el gobierno cubano.
Esta oportunidad de rectificar otro error político del "comando revolucionario", ojalá sea preludio de nuevas medidas que incorporen a Cuba al concierto de las naciones democráticas.
Para Cuba actualidad: aleagapesant@yahoo.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario