jueves, 13 de noviembre de 2014

Los cívicos ciudadanos del periodismo ciudadano

Los cívicos ciudadanos del periodismo ciudadano

350_Periodismo-no-trincherasCuba actualidad, Lawton, La Habana, (PD) He leído un trabajo de Odelín Alonso en cubaprensalibre.com, titulado “Hagamos periodismo ciudadano, no de trinchera”. El trabajo en cuestión hace aportes inusitados y está lleno de despropósitos. En fin, es algo mal escrito, mal estructurado, mal titulado, que hace un flaco favor a lo que pretende proponer.
En una de sus partes nos dice y cito: “Lamento no ver a un Indamiro Restano, uno de los iniciadores de la prensa alternativa, con trípode a cuesta en medio de un derrumbe o entre turbas progubernamentales reportando, celular en mano, un acto de reafirmación revolucionaria contra las Damas de Blanco”.
Me pregunto, si tanto lamenta, ¿Por qué no toma una cámara fotográficas de las que aún no haya vendido y se pone a
reportear?
Otro disparate digno de mención sería eso echar de menos como hace, el déficit de baches y basurales en las páginas de la prensa independiente cubana. Parece que no se lee ni a sí mismo.
Por seguir la ruta del disparate, dice: “La actual prensa independiente cubana es numéricamente afortunada y logísticamente dichosa en muchos casos”. ¿De qué irá la fortuna numérica y la dicha logística?
Más adelante y siempre en la saga del disparate, ¡una joya!: “La Internet limitada, los cursos de periodismo actualizados o el patrocinio que podamos conseguir si hacemos periodismo y no catarsis de escritorio, nunca estuvieron al alcance de pioneros como Tania Díaz Castro, Ricardo Bofill, Rafael Saumel, Ernesto Díaz, Adolfo Rivero Caro, Raúl Rivero, Rolando Cartaya y José Antonio Fornaris, todos ex periodistas y escritores oficialistas”.
Quizás “la internet limitada” forme parte de la “dicha logística” del colega. Hasta donde se conoce, muchos de los nombrados recibieron “patrocinio y cursos de periodismo” en su momento. Pero ¿para qué querrían tan insignes periodistas cursos actualizados? Tania Díaz Castro y José Fornaris, hasta donde sé, siempre se negaron a cualquier tipo de capacitación.
Una pieza aleccionadora, dice: “Pensemos que aproximadamente por cada periodista independiente la “revolución” cubana ha graduado, en cincuenta y cinco años, a cuarenta de sus voceros”.
Aun no veo la lógica, pero intento adivinar: 40 periodistas independientes tienen graduación oficial. ¿Cuál es la relación de este número con cada periodista? Si supiéramos la cantidad total de periodistas independientes, digamos 200, podríamos hacer la relación 200/40. Y decir por ejemplo: de cada cinco periodistas independientes, uno tiene graduación oficial. O solo uno de cada cinco periodistas independientes tiene formación periodística oficial. ¿A dónde quiere ir a parar con esto el colega?
Otra maravilla del colega dice: “Tengamos en cuenta que por cada medio independiente administrado y editado desde Cuba, en cualquier soporte y con total libertad para publicar, la prensa oficial tiene cuatro o cinco en función de un mismo discurso”.
De acuerdo con este mago del lenguaje, por cada medio independiente hay cuatro o cinco medios periodísticos oficiales. ¿Dónde están los datos que avalan esta información? Lo que sí es una novedad inmensa es que ¡los medios independientes en Cuba tienen total libertad para publicar! ¡Ya en Cuba hay libertad de prensa! Y no lo sabía el mundo. ¡Gracias, colega! Bueno, si hay libertad de prensa y me entero ahora, por qué no crear otra asociación paralela al sindicato de esquiroles –me refiero a APLP- podría crearse la Asociación para el Conocimiento de la Ortografía y la Redacción, ASCOR, aclaro, no asco.
Otra joya: “Sin embargo, amén de la sin censura, estamos anquilosándonos por admitir que la información es sólo de dominio oficial o que las nuevas tecnologías de la información nos sorprendieron con veinte años de atraso, además de no asumir que el público online es diverso y exige hechos concretos, nombres, videos o diapositivas que respalden determinada historia”.
¡Tampoco hay censura! ¿Quién dice que la información es solo oficial? Ni los ciegos. Las nuevas tecnologías de la información no datan de veinte años atrás. Estas no solo sorprendieron a los periodistas independientes cubanos, sino a la inmensa mayoría de los periodistas y de los medios del mundo. ¿No sabe nuestro opinante colega que hay una crisis universal del periodismo en nuestros días?
“En nuestra génesis aún pulula el periodismo transformador. Con solo despachar comentarios de nuestra realidad social, la falta de oportunidades laborales o la insalubridad que premia a las epidemias y denigra nuestro sistema de salud, no es necesario reinventar retóricas que solo suelen desgastar el libre ejercicio con supuestos o grandilocuentes anticastrismos” ¿Qué les parece?
¡Mala redacción! En el periodismo transformador no basta con despachar comentarios o solo hacer mención de los problemas. No ha pasado cursos de periodismo postmoderno. Hoy el periodista no es solo cronista o testigo. El periodista moderno es parte y estímulo del cambio y las transformaciones.
Veamos esto: “Nuestro periodismo peligra mientras los buenos cronistas se descabecen entre portales.net u org, que importa la dirección o sus directores. Nuestras agencias independientes sucumbirán mientras inventemos espías o contraespionajes más allá del que nos toca. El principal blanco de la prensa, sea cual sea el contexto y sus actores, es aquel que frene el desarrollo social de un país o excluya al ser humano de todos sus derechos”.
Ataque agazapado a Primavera Digital, propio de quien no se atreve a expresar sus opiniones de una manera clara y abierta. ¿Cuál será el espía que le toca? ¿Fornaris? Vamos, que según propia declaración, a todos les toca alguno. Y esto me recuerda un top hit de hace años de la bellísima Carly Simon, me refiero al tema de aquella película “The spy who loves me”, ¿recuerdan Nobody does it better? ¡Que todo sea por amor!
“No basta con asumir que contamos con portales donde publicar nuestras crónicas o toda la indumentaria necesaria para conseguir, a pesar de los riesgos y el poco acceso a la información gubernamental, un buen reportaje audiovisual. Manejar los estándares internacionales, aplicar la ética periodística como antídoto a las hostilidades -vengan de donde vengan- o asegurarnos que poco importa si somos anticastristas o no, sino simplemente periodistas, nos mostrará siempre el derrotero de la credibilidad y el buen oficio”.
¿Cuál será toda la indumentaria necesaria? Los “estándares internacionales” no son practicables en países como Cuba por razones tan obvias que las entendería un niño. Bueno sería que alguien pregunte a los colegas corresponsales extranjeros, si son capaces de manejar esos estándares en su trabajo en la isla.
Nos dice: “El periodismo independiente surge del Movimiento de Derechos Humanos encabezado por Ricardo Bofill y por muchos años denunció desde dentro y fuera de las prisiones las violaciones a los derechos humanos. Apuesto porque esta sea una de las prioridades”.
¿Se habrá enterado el colega que Ricardo Bofill era anticastrista?
Lo mejor para el final: “Tapemos las trincheras y hagamos periodismo ciudadano, sin ambivalencias y desde soportes que no parezcan una publicación oficial a la inversa”.
Me parece muy bien, pero alguien tiene que decirle que tan pronto tape su trinchera, funde la ASCOR y se inscriba en un cursillo de lógica, gramática y redacción elementales. El periodismo puede ser todo lo que se quiera, pero nunca ignorante. Además propongo que se tome en cuenta que sin derechos ciudadanos no existe periodismo ciudadano y solo los clásicos y detestables “ciudadanos cívicos” de triste recordación. Aquellos que nos decían en la escuela que de ninguna manera se les podía llamar chivatos.
Para Cuba actualidad: j.gonzalez.febles@gmail.com

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