jueves, 20 de noviembre de 2014

¿Y por qué levantar el embargo?

¿Y por qué levantar el embargo?, editorial 351

Cuba actualidad, La Habana, (PD) En la actualidad, Cuba carece de economía. No se trata de disponer de una economía sólida o sustentable, se trata de un país que no produce sino problemas y quebrantos para los residentes en la Isla -que lo sufren de forma más directa- y para el resto de los cubanos dondequiera que se encuentren. Entonces, ¿cuál es el punto de inflexión o de reflexión para levantar el embargo de forma unilateral? ¿Cuál es el arma negociadora secreta para levantar el embargo de forma unilateral, solo porque el régimen militar cubano lo necesite de forma tan definitiva? ¿Habrá alguna respuesta satisfactoria para esta pregunta?
Si el gobierno cubano ha llegado a un callejón sin salida, ¿por qué sacarlo del atolladero? Si de ganancias monetarias se trata, ¿no sería mejor obtener ganancias con un mínimo elemental de decencia en una Cuba democrática y con derechos? ¿Resulta más ventajoso económicamente el aporte actual de China, Viet Nam y Rusia a la economía mundial luego de sus ‘cambios’ que el aporte euro-occidental luego del Plan Marshall? ¿Se trata de que nadie perciba al menos una diferencia entre ambos aportes?
¿Será más ventajoso para el mundo y para los propios Estados Unidos continuar negociaciones con la banda armada, incompetente y peor intencionada que se hizo del poder absoluto desde 1959? ¿Dispone esta banda de otra herramienta negociadora que no sea su falta de escrúpulos y de piedad o la quinta columna tan bien estructurada sembrada en USA con la profesionalidad y la eficiencia con que lo fue? ¿Será ese el gran terror oculto?
Ver pluralidad en los discursos al final, es siempre muy edificante. Ciertamente nos alegró y llenó de esperanzas ver las reacciones que suscitara el alegato que publicamos de uno entre tantos grupos surgidos recientemente, -nadie sabe cómo- que abogan por el levantamiento unilateral del embargo en unos casos y en otros, se desgastan en afirmar aquello de que ciertas liberalizaciones económicas traerán cambios políticos positivos. Ya se enteraron, entonces el objetivo está cumplido.
¿Se trata de que lo positivo es que el actual Partido Comunista de Cuba, renuncie a su ontología fundacional inspirada en el Partido Comunista de la Unión Soviética, el de Lenin y Stalin, por una inspiración más adecuada a sus necesidades? ¿Se trata de que esa inspiración sea más afín con la Falange española o el Partido Nacional Socialista de los Trabajadores de Alemania? ¿Los tiempos modernos demandan que Primo Rivera y el compañero Adolfo Hitler, son el recambio adecuado al compañero Lenin y el compañero Stalin?
Qué alguien nos ayude en la duda, ¿se trata de ganancia o democracia? Entonces y para redondear esto de las ayudas, ¿podría alguien en condición y disposición para ello, averiguar cuánto costaron los cinco trabajos publicados por The New York Times (NYT) y de paso, quien los pagó? Con ello, todos nos haríamos un gran favor. Sería verdaderamente riesgoso, -el Diablo tiene las manos muy largas- pero les igualaría el marcador con las mujeres que demandan libertad los domingos en La Habana y el resto de Cuba y que oportunistamente reportamos, solo por estar aquí. Bueno es que alguien aclare cómo sigue aquello de la libertad de expresión e información, entre otras. ¿A lo Granma? ¡Nunca!
Por supuesto, quizás entonces empecemos a creer -generosos que somos- en los que con la mejor intención nos critican, desde el amparo y la protección de la ley en los Estados Unidos y nos exigen –para creer en nosotros- una sentencia de por vida o quizás un accidente, una mano de palos o un pinchazo letal por aquello de la necesaria exigencia. Resulta alentador que alguien -siempre malecón afuera-, conozca el precio del grant, que jamás pagaremos.
¡Enhorabuena y anímense con NYT!
Para Cuba actualidad: primaveradigital2011@gmail.com

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