lunes, 27 de abril de 2015

UN DIA COMO HOY, EN LA HISTORIA DE CUBA: LAGUNAS DE VARONA.

POR: GUIJE CUBA



El 27 de abril en la Historia de Cuba

• 1875 -

- Lagunas de Varona.

Emeterio S. Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946, páginas 241-242 nos describe los acontecimientos del 27 de abril de 1875 en la Historia de Cuba:

   “El general Vicente García prestó grandes servicios a la Revolución, pero también la puso, y más de una vez, en trances duros y peligrosos. Por su carácter poco propicio a ajustarse a las exigencias circundantes, dio vida funesta a sentimientos y decisiones que costaron mucho a la causa de los libertadores. Con una contextura moral propia para dirigir un cacicazgo, y no para hallarse en actitud tanto de obedecer como de mandar, según los dictados del interés mayor, resulto con frecuencia un miembro pernicioso de la Revolución. Conoció la extremada simpatía y el constante respeto que inspiraba a sus soldados, y abusó de esa buena disposición de sus tropas cuando precisamente debió utilizarla en el desarrollo de una obra sana, justa y redentora.

   “La especial manera de ser de Vicente García creó, en los albores todavía de la insurrección de 1868, una situación singular en la zona de Tunas, donde hizo sentir su autoridad casi con independencia de los poderes de la República. El y sus secuaces se colocaron en un plano tan peligroso que tuvieron que surgir serios conflictos en menoscabo y flaqueza del ideal patrio. Las cosas fueron de mal en peor, y al cabo sólo falto el pretexto. El caudillo de las reservas, de las aparentes vacilaciones y de las resistencias pasivas acabo por ser el eje de tramas y cabildeos que, vestidos con el ropaje de reformas políticas, minaron los cimientos de la Revolución.

   “Hacía poco que el general Máximo Gómez, burlando la Trocha, se encontraba en el territorio de Las Villas. El gobierno de Cuba libre creyó pertinente reforzar aquel contingente invasor con el envío de otro cuerpo, organizado entre los orientales. Entonces surgió el conflicto. El general Vicente García, erigido en caudillo de descontentos de todas procedencias, se mantuvo en la comarca de Tunas, empeñado con los suyos, ya con un pretexto, ya con otro, en no acatar la disposición del Gobierno. El problema llegó en seguida a su complicación máxima. La desobediencia de los elementos congregados en los campos de Tunas no podía ser más alarmante ni más clara. Por parte de los directores de la cosa pública era imposible tolerar pacientemente suceso de tan perniciosa índole.

   “El gobierno de la República supo lo que ocurría y conoció que el general Vicente García se hallaba en Guaramanao. Quiso reunirse con él. Se puso en marcha. Llegó en 27 de abril de 1875 a aquel lugar. Pero en tales momentos, cuando García pudo rehabilitarse de sus ligerezas y terquedades, no procuró sino colmar sus desplantes. Al llegar a Guaramanao el presidente Salvador Cisneros y Betancourt, con su escolta y los miembros de la Cámara de Representantes, levantó García su campamento sin dejar tiempo siquiera para el saludo y, desatendiendo la orden en contrario que le trasmitió el Presidente de la República, partió para Lagunas de Varona, donde se habían concentrado fuerzas cuasi rebeldes de Tunas, Holguín y Bayamo. Así fue como tomó carácter de sedición la actitud díscola del general García, tantas veces servidor magnífico de su patria. Aquel conflicto, aparentemente conjurado con la generosa renuncia de Salvador Cisneros y Betancourt, creó un precedente funesto en el seno de la Revolución.”

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