La lectura de textos de los autores ya reseñados, el fructífero intercambio entre los presentes y los autores, el conocimiento directo sobre textos, vivencias y referencias desconocidas y algunas certezas compartidas, resumen el regalo recibido en y desde “La ruta de la marcha”.
La asistencia, compuesta por representaciones variopintas de la sociedad civil contestataria en que compartieron, Damas de Blanco, artistas independientes, opositores y los molestos, aunque imprescindibles periodistas independientes, estuvieron presentes en una entrega en que se conjugaron textos -para muchos inéditos-, impresiones compartidas y la certeza que quedó en todos de que nos encontramos, “en el final de algo”, que debemos esforzarnos para que sea el principio de algo mejor.
Entre los textos leídos descollaron ‘Teatro’, ‘Días de silencio’ y especialmente ‘Liquidación del siglo’ de Rafael Alcides. De Amaury Pacheco, ‘Huracán’, ‘La Calle’, ‘Escarmiento público’ y ‘Segundo día’. Ángel Santiesteban Prats regaló la lectura de fragmentos de su novela, ‘El verano en que Dios dormía’.
La conducción inteligente y muy profesional de Ailer María González consiguió una atmósfera de complicidad y consenso compartido que convirtió la velada en la oportunidad primada para abordar una poesía al alcance de todos, con la óptica ciudadana que demanda un momento crucial e irrepetible en Cuba.
En los diálogos sostenidos con el público asistente por los autores se logró la atmósfera comunicativa que concedió prioridad al slogan que abrió esta convocatoria.
Las marchas ciudadanas de activistas y Damas de Blanco cayeron por su propio peso en el centro de una creciente atención en que todos los presentes hicieron su aporte de apoyo solidario.
Las referencias históricas de un aval lleno de vivencias que aportó Rafael Alcides, las impresiones sobre el dolor compartido que desgranó Ángel Santiesteban en alusión al dolor de la prisión y el dolor compartido de hermanos, familiares y amigos involucrados de esta forma en la tragedia del presidio político en Cuba, las acotaciones sobre la jungla de asfalto en que se convirtió la calle para los cubanos, cazados por una violencia que es en unos casos la violencia institucional del estado y en otros, la violencia desordenada que impone la miseria de un “jamalismo” sin treguas ni misericordias, quedaron para la historia de una velada inolvidable de poesía que marcó ‘La ruta de la marcha’.
En la conclusión, se felicitó a Berta Soler Fernández –ausente por motivos de peso- por su cumpleaños, que tuvo lugar ese 31 de julio. Un nutrido aplauso a la líder y portavoz de Damas de Blanco Laura Pollán, cerró la excelente entrega de poesía, civilidad, arte y ciudadanía ofertada por un Estado de Sats que concluyó en estado de exaltación poética, literaria y ciudadana.
Para Cuba actualidad: j.gonzalez.febles@gmail.com
Fotos: Juan González Febles
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Fotos: Juan González Febles
















